Bueno, sea como fuere, Cacharel quiere con Scarlett encontrar una fragancia que sea el arquetipo de la heroína femenina. ¿Y a qué huele una heroína? Pues ayer, último día de rebajas, tuve la oportunidad de hacerme con una muestra y probarlo.
Su heroicidad está en la delicadeza
Mi primera sensación es que me parece un perfume más primaveral y aniñado que veraniego. Al principio huele bastante a cítricos, como a mandarina. Pero después, se abre su corazón floral, y huele bastante a madreselvas, a azahar y a jazmín (de ahí que me parezca más primaveral). Al cabo de la jornada, el aroma a madreselva y jazmín permanece bastante, pero es más dulce y cuando más me ha gustado el perfume.
Creo que es un aroma adecuado para mujeres jóvenes, para el día a día. No es un perfume llamativo, intenso o que deje excesiva huella, por eso no lo recomiendo mucho para la noche. En definitivas cuentas, es una fragancia que me ha gustado, me parece correcta, pero que no me ha robado el corazón, ni mucho menos la pituitaria.
Presentación inmejorable
El packaging me parece muy bonito, muy ingenuo, muy dulce. La tapa blanca está labrada con un diseño floral japonés. Bajo él, el rosa chicle de la fragancia. La verdad, es que tras probarlo sobre mi propia piel, ver el packaging y demás, entiendo menos que este perfume simbolice "cómo huele el arquetipo de heroína femenina", sinceramente. Podían haber buscado otro argumento mucho más dulce y delicado que le hubiera ido mejor a Scarlett.
El perfume ha sido creado por los perfumistas Honorine Blanc, Alberto Morillas y Olivier Cresp, y su packaging corre a cargo del diseñador Christophe Pillet. Nombres de postín para un perfume que quizá no lo sea tanto.