Los países de la G20 deben liberar recursos para ayudar a los que menos pueden soportar los impactos de la crisis económica y destacan los siguientes elementos:
Se necesita financiación innovadora para el desarrollo y para atender al cambio climático.
La introducción del impuesto sobre las transacciones financieras, con los ingresos dirigidos a los pobres.
Se necesita financiación medio ambiental para el transporte marítimo.
Hay que hacer los impuestos más justos.
Los países de la G20 deben hacer frente a la volatilidad de los precios de los alimentos, incluyendo las siguientes medidas:
El compromiso a nunca imponer restricciones a las exportaciones provenientes de los países pobres, restricciones que perjudican el derecho a la alimentación y el desarrollo de los pobres a largo plazo.
Hacer más transparentes los mercados financieros y de alimentos, incluyendo más regulación de los derivados sobre los alimentos y la reducción de la especulación.
Apoyar los programas para establecer reservas de alimentación en varias partes del mundo, para hacer frente a los desastres y a los eventos naturales que llevan a la hambruna.
Los países de la G20 deben cambiar las formas de medir el éxito económico para tener en cuenta su distribución y la sostenibilidad del crecimeinto.
Estando las cosas como están, los países en desarrollo en estos momentos los países ricos sólo están interesados por las ayudas que pueden recibir y los países pobres ni están en la atención de estos. No estoy de acuerdo con todos los temas propuestos por Oxfam pero está claro que los países más necesitados están sufriendo los impactos de la crisis económica, que se les vino encima desde fuera, y en medio de lo que nos está callendo a los países ricos, es importante no olvidarnos de estas obligaciones hacia los más necesitados.