Aunque el valor de capitalización de la red social es enorme y prácticamente equivale a la suma de las de Banco Santander y Telefónica (su valor conjunto ayer fue de 88.100 millones), no estoy muy seguro de que el estreno en Bolsa de Facebook fuese un éxito tal y como muchos preveían.
Algunos ya se atreven a asegurar que el estreno de Facebook se quedó en “Facebloof”. A pesar de la enorme expectación mediática levantada ante el que posiblemente sea el debut bursátil del año, la red social cerró prácticamente igual que como abrió, en los mismos 38 euros por acción. Se preveía un estreno “a lo LinkedIn”, compañía que dobló el valor de sus títulos en su primer día, pero no pasó nada parecido.
Imagino que en estos momentos habrá mucha gente decepcionada por ahí fuera. Aún es pronto para juzgar a la todopoderosa empresa de Marck Zuckerberg y habrá que esperar para comprobar si realmente Facebook vale los 82.000 millones de euros que marcó el día de su estreno. De lo que no cabe duda es de que su clientes potenciales cada vez son menos y la gran fuente de ingresos de Facebook, la publicidad, podría traerle quebraderos de cabeza en un futuro.
Aunque actualmente Facebook juega en la liga tecnológica de los poderosos junto a empresas de la talla de Apple, Google o Microsoft, no debemos olvidar que lo que vende no son cosas tangibles, sino ideas y creatividad, lo cual es bastante difícil de cuantificar y valorar si a largo plazo resulta siendo atractivo para sus clientes.
Ya nos acaba de avanzar Aurelio cómo tres comunidades autónomas han mentido estrepitosamente con las cifras de su contablidad durante el año 2011. En la Reunión del Consejo de Política Fiscal, todas estas cifras salieron a la luz a nivel interno; para el resto de los mortales, ayer mediante nota de prensa.
Las tres comunidades que han presentado mayores desviaciones han sido Madrid de un 1,13% teórico aun déficit real del 2,2%. Comunidad Valenciana de un falso 3,68% a un 4,5% y Castilla y León de un 2,35% al 2,59%. De todos estos casos, el más flagrante es el caso de la comunidad de Madrid que ratifica que el Gobierno al completo de Esperanza Aguirre está integrado por mentirosos compulsivos que son capaces de poner contra las cuerdas la credibilidad de una economía. Véanse algunos ejemplos:
La Comunidad de Madrid cerró 2011 con un déficit del 1,13 por ciento del PIB. Estabilidad presupuestaria.
El asunto no es baladí dado que la propia responsabilidad en el control de cuentas y en la transparencia que tanto se está pidiendo desde el Gobierno Central, se ve cómo es papel mojado en los Reinos de Taifas en los que se han convertido los diferentes Gobiernos autonómicos.
De nada sirven entonces esas reuniones del Consejo de Política Fiscal que tratan de poner en orden unas cuentas sobre unos presupuestos autonómicos que ni siquiera los propios Gobiernos reconocen sus desvíos presupuestarios reales una vez que han cerrado las cuentas tal y como podemos apreciar en el tweet que acompaña a este post o en el vídeo del Vicepresidente de la Comunidad de Madrid que acompaña al post.
De nada sirve querer transmitir credibilidad, estabilidad a los mercados o pedir mayores ajustes y responsabilidades a los ciudadanos mientras que una comunidad oculta sus cuentas, comienza a aplicar planes de ajuste en el grueso de los gastos de sanidad o educación y en simultáneo sigue subvencionando “cultura para los toros“, campañas de publicidad a todas luces excesivas o planea incluso ampliaciones en los órganos directivos de su Gobierno. Curioso concepto de austeridad y cumplimiento del déficit el que abanderan en Madrid.
El desfase de las cuentas públicas del año pasado no ha sido finalmente el polémico 8,51% que remitimos a Bruselas y sobre el que el Gobierno planteó los recortes que ha llevado a cabo. El nuevo déficit de 2011 ascienda hasta el 8,9% tras las desviaciones de la Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y Castilla y León. Si mal estábamos antes, peor lo estamos ahora.
Los datos han sido publicados por Hacienda en la noche del viernes con los mercados ya cerrados para evitar una nuevo ataque especulativo ante el cambio de paradigma. Recordemos que esta corrección llega justo cuando la prima de riesgo española alcanza máximos históricos y la sombra de la intervención acecha sigilosamente nuestra economía. Además, el bono español a diez años presenta un interés por encima del 6%, muy cercano a lo que podría considerarse impagable a largo plazo.
Con los nuevos datos el déficit de las comunidades se va hasta el 3,34% en lugar del 2,94% previsto. Este incremento de 4 décimas supone que el agujero del déficit se amplía en casi 4.000 millones de euros adicionales. Y si pensáis que estáis hartos de mentiras, imaginad como estarán aquellos a los que pedimos paciencia y confianza con nuestras desordenadas cuentas. La confianza no sólo hay que ganarla, sino también saber mantenerla.