Las economía de la zona euro que se encuentran en recesión son Bélgica, Irlanda, Italia, Holanda, Portugal, Grecia y Eslovenia. En la Unión Europea más amplia también se encuentran en recesión Reino Unido, Dinamarca y República Checa. En total son diez los países europeos que se encuentran en recesión, y la cifra va en aumento. Esto demuestra el absoluto fracaso de los planes impuestos por la troika que encabeza Angela Merkel.
El fracaso de los recortes y los planes de austeridad adoptados sumisamente por los gobiernos europeos hundió a Grecia, Irlanda y Portugal. Ahora está dando como resultado el hundimiento de España y el problema de España es mucho más grande que el de Grecia, Irlanda y Portugal juntos dado que su economía es más del doble del tamaño de esos tres países.
Ahora que se dan cuenta que la caída de España puede arrastrar a toda Europa a una recesión larga y profunda, comienzan a pensarse recetas para el crecimiento que detengan la hemorragia y ayuden a evitar el colapso europeo. De más está decir que esta medicina llega en forma tardía dado que el nivel de deterioro y el estado anémico de la economía no permitirá una reactivación ordenada. Esto confirma que la demuestra que la Unión Europea nunca tuvo plan, ni calendario, ni estrategia para enfrentar la crisis.
Los “planes” de Angela Merkel amplificaron el ciclo recesivo y llevaron a Europa al nivel de deterioro que hoy exhibe. La recesión se ha movido a un ritmo más rápido y dinámico que las decisiones de sus líderes, por tanto a estas alturas resulta inevitable un cambio de horizonte. Europa se encamina a una larga recesión y lo que tal vez pueda evitarse es su profundidad, y el impacto que pueda tener en el resto del mundo. Europa representa un quinto de la economía mundial y es el mayor importador del mundo.
¿Qué es arte? La pregunta hoy por hoy es complicada, ya lo hemos comentado en alguna ocasión en este blog. Hace tiempo que procuro alejarme de clichés y me limito a preguntarme si algo me gusta o no me gusta, si me hace sentir, pensar, etc. Vamos, si me saca de mi inercia emocional o intelectual. Si es así, no se si será arte, pero fijo que lo tiene. Y algo así me ha pasado con la obra de Damián Ortega, Movimiento en falso (estabilidad y crecimiento económico).
Damián, antiguo caricaturista de medios de izquierda mexicanos, es un reconocido artista de lo que podríamos denominar ¿nueva escultura? (que los críticos perdonen mi osadía). Os he acompañado un video que no le hace justicia (la obra es ese conjunto de bidones situado al comienzo del mismo), pero es lo más digno que he encontrado de acceso libre, ya que para entender la obra hay que recordar que es lo que se denomina un “móvil”, aunque si queréis contemplarla con todo su colorido os recomiendo este link.
¿Dónde está la gracia de la obra? Para empezar en su título, eso de “la estabilidad y el crecimiento económico” está tomado del Pacto por la Estabilidad y el Crecimiento Económico del PECEde Carlos Salinas, Presidente de México. La vinculación entre las políticas económicas de este país y su riqueza en hidrocarburos es clara. Y lo que Damián señala, con esos bidones de petróleo que giran aparentando caer en cada momento, es que las bases de ese crecimiento no serán nunca estables ni sólidas en tanto en cuanto dependan de un recurso como el petróleo.
Partiendo de postulados ideológicos muy distintos a los de Damián comparto dicha visión. La lotería que supone para un país el gozar de fuertes reservas petrolíferas no garantizan su crecimiento ni su estabilidad económica. Más bien al contrario . De como se gestione (ahí diferimos seguramente Damián y yo) dependerá el que sea un regalo o una maldición. El petróleo puede convertirse en un arma de destrucción masiva. A los amantes del cómic seguro que les suena la frase de que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.
Mientras contemplo la obra pienso en Argentina, YPF, Repsol. Y se dibuja una sonrisa en mi cara al darme cuenta de que la obra forma parte de la Colección de Arte Contemporáneo de la Fundación La Caixa, accionista histórico de referencia de Repsol. ¡Qué paradojas!
Ojalá Antonio Brufau, número uno de Repsol y antiguo directivo de la entidad catalana, hubiese pasado más tiempo contemplando este móvil. Ojalá Cristina Fernández hubiese sido capaz de darse cuenta de lo caro que le va salir a su pueblo su movimiento en falso.