Hoy, en Motorpasion han escrito un artículo bastante extenso sobre el peaje en la sombra en las autovías madrileñas a raíz de las declaraciones de Esperanza Aguirre sobre la puesta en marcha de un sistema de peajes para las autovías de la comunidad. El caso es que en el fondo de todo esto nos encontramos con que las autovías hay que pagarlas, tema que parece ser que a muchos usuarios y ciudadanos se les olvida.
Normalmente la financiación de infraestructuras se suele hacer mediante financiación pública. Este sistema es el habitual, necesitamos construir un colegio, un hospital o una autovía y bien se destinan fondos de la partida de presupuestos del organismo que lo ponga en marcha o bien se hacen operaciones de financiación, ya sea mediante deuda pública o mediante financiación bancaria. Aquí pagan los contribuyentes, bien en el ejercicio en curso si se realiza mediante detracción de presupuestos, bien en ejercicios futuros también vía presupuestos. El otro sistema, se recurre a la financiación privada, se da la concesión de la explotación durante un determinado periodo y se paga un canon por uso. Aquí también la pagan todos los ciudadanos desde los presupuestos en ejercicios futuros. La vía intermedia, el pago por uso, para asumir los costes de mantenimiento e incluso costes parciales de ejecución.
Los peajes en la sombra, el problema de la cuantificación futura
El sistema de peajes en la sombra tiene un grupo de detractores importante que estiman que a largo plazo el coste que sufraga la administración es mucho más elevado que el coste real de la infraestructura. Aquí, depende de múltiples factores dado que dichos costes se ajustan en función de la capacidad de uso de la vía. Si las previsiones de uso se quedaron por debajo del uso real, la administración puede pagar más; si ocurre lo contrario, las empresas que sufragan el invento, pierden dinero. Al final, estas pérdidas se cubren también por la administración pública, tal y como está pasando por ejemplo con las autopistas radiales de Madrid y las diferencias en los costes de expropiación de los terrenos.
El sistema de financiación directa tiene uns problemas importantes a efectos de las cuentas públicas. Fundamentalmente, la carga financiera que asume la administración en el momento de la construcción y la imprevisión futura que tenemos para asumir dicha carga financiera. En el caso de que recurramos a la financiación directa mediante presupuestos, dinero que se destine a infraestructuras no se destina a otros fines, salvo que se libren subidas temporales de impuestos o bien se libren tasas específicas para la construcción de las infraestructuras.
Como vemos, el debate que se olvida muchas veces es que pagar en presupuestos también es pagar y en algunos casos, parece que la opción viable es no pagar directamente nada, como parece que ocurre con las autovías madrileñas con los peajes en la sombra.
Aunque inicialmente parecen compartir con Huerta de Soto sus criticas al modelo financiero actual de reserva fraccionaria ahí se acaba cualquier similitud. Apuestan por la “nacionalización del dinero” (sic), por la configuración de los Bancos Centrales como un cuarto poder independiente, el “Poder Monetativo”. Así que, a diferencia de las propuestas austriacas, aquí si que hay alguien autorizado a crear dinero de la nada, un poder público, estatal, operando los bancos privados con una reserva del 100%. Textualmente:
Todo el dinero debe ser creado exclusivamente por una institución pública e independiente. En la Unión Europea desempeña esta función el Banco Central Europeo y los Bancos Centrales de los países miembros de la UE. Deberían, definitivamente, convertirse en el cuarto poder del estado, el Poder Monetativo, co-existiendo con el Poder Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Este Banco Central tiene que ser independiente, al igual que los tribunales y respondiendo solamente a las leyes - independiente frente a los deseos de los gobiernos y parlamentos, pero también independiente frente a la mentalidad del auto-servicio del sector bancario y de otros intereses financieros. En un régimen monetario de estas características se podrán desarrollar también monedas locales complementarias y otros sistemas de compensación del tipo cooperativo.
Los defensores de este modelo entienden que con este modelo:
Se acabaría con el riesgo de que las crisis bancarias afectase a los ahorradores, evitando el chantaje de los bancos a los Gobiernos.
Se fomentaria la estabilidad financiera.
Se evitarían espirales inflacionarias causadas por el crecimiento crediticio.
¿Mi opinión? Es una broma de mal gusto. Los Bancos Centrales han sido parte esencial de la crisis que estamos viviendo. ¿De qué independencia me hablan?, ¿la misma que la de los tribunales de justicia? ¿Pero a estos quien les ha dicho que el legislativo y ele ejecutivo son independientes entre si y respecto de otros? En última instancia lo que hacen es doblar la apuesta del modelo actual, apostando por la impresora pública de billetes en manos de políticos, tecnócratas, o cualquier otro tipo de grupo de interés. ¿El dinero debe ser creado?, ¿volvemos con la piedra filosofal?
Lo curioso es que apuestas como las de este Manifiesto Monetario nos recuerdas que los monetaristas, que la Escuela de Chicago, los malvados neoliberales, hablando en términos económicos muy cerca de los keynesianos (en otros aspectos difieren enormemente, y como divulgador Friedman no tiene precio). Este manifiesto entronca directamente con Irving Fisher y, en ultima instancia, nos recuerda que unos y otros, monetarias y kenianos, pretenden que el Estado juegue un papel de aprendiz de brujo, de gestor de fuerzas que le superan y no acaba de comprender.
Aún así, como este blog es de todo menos sectario, y como estoy seguro de que tiene su publico os dejo con la colección de vídeos que os había prometido.
Grecia ha recibido dos rescates internacionales con ayudas valoradas en más de 240.000 millones de euros para evitar la quiebra del Estado.
Desde 2008 la economía helena se ha hundido un 20%.
El salario medio de los griegos se ha visto disminuido alrededor de un 30% y la tendencia es a seguir bajando.
El coste de la vida en Grecia se ha encarecido aproximadamente un 10% y los precios de algunos servicios básicos se han disparado.
Han aumentado casi todos los impuestos y además han aparecido algunos nuevos.
En Sanidad ya no es gratuita y se ha creado una tasa de 5 euros por visita médica. También hay que pagar por los análisis médicos.
Uno de cada tres griegos vive por debajo del umbral de la pobreza y alrededor de 20.000 personas no tienen hogar.
La tasa de paro se ha triplicado hasta alcanzar el 21,8%. El desempleo juvenil supera el 50%.
Más de 100.000 negocios han tenido que cerrar.
Y lo más grave de este asunto es que la situación sólo puede empeorar en los próximos meses. Aunque la situación del país en sí es lamentable, me pregunto hasta qué punto se le puede exigir a Grecia más austeridad y más recortes. Es muy fácil tomar decisiones económicas de este tipo cómodamente trajeado desde una reunión y con un montón de cifras delante de la mesa ¿Realmente es consciente la UE de cómo está estrangulando al pueblo heleno?
Tal vez la única salida airosa que pueda tener este país sea declarar la suspensión de pagos y volver a empezar partiendo de cero. Muchos expertos aseguran que esa opción es aún peor y que una salida aislada de la crisis sería imposible. Sin embargo, la solución que proponen sólo genera pobreza y miseria en un país que se mira al espejo y no se reconoce a sí mismo.