Las condiciones que nos llevaron a donde estamos duraron décadas y las soluciones deben durar, por lo menos años, no con políticas de choque introducidas en semanas. Para eso, los países en dificultad deben sentarse de la mano del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de los bancos e inversores acreedores y llegar a un acuerdo de pagos de deudas que durarán años y necesitará que los financieros tragen reducciones.
Nuestros lectores en una reciente Encuesta, los que votaron, también piensan que existirá una quita sobre la deuda griega.
Cuando hablo de la necesaria participación del FMI, no hablo del FMI que tenemos ahora, el que ha estado siendo minado desde su dirección, antes el político francés, Dominique Strauss-Kahn, y ahora la política francesa, Christine Lagarde, donde todos ahora buscan el visto bueno de esta organización, que en el pasado era rigurosa, y su dinero pero sin las exigencias que le hizo al FMI lo que era.
Recordemos que el FMI era tan criticado, y lo es ahora, porque siempre entraba cuando las cosas iban muy mal y los políticos no tenían otra alternativa y, cuando entraba, traía las malas noticias. Políticos siendo políticos, no les gusta tomar las decisiones difíciles pero no hay que engañarse, cuando las cosas van mal económicamente y ya no encuentras quien te preste dinero, hay que tomar decisiones y puedes estar seguro que estas no van a ser cómodas. Por eso se necesitan las medidas que el FMI ha aplicado con éxito en el pasado, se necesita tiempo para que estas medidas tomen efecto y se necesita que todos los implicados participen. ¿Cuál de estas medidas en mi lista no son necesarias para Grecia?
El FMI no está en crisis, como ha dicho mi compañero en estas páginas hace algún tiempo, es que está en desuso.
Grecia y los bancos ya están en los líos juntos y juntos deberían salir, con tiempo, con la ayuda de todos y con la participación real del FMI. Es necesario, es cada vez más urgente y es posible salir.