Después de la victoria de Bubba Watson en el Masters 2012 todo eran palabras de admiración sobre el hook que había pegado en el segundo hoyo de desempate, pero por la toma que nos ofreció en la televisión tan sólo podíamos imaginarlo.
Ayer en twitter, fueron varias las cuentas que twittearon la foto que veis en el post, pero entre esas cuentas estaba la de Tedd Scott, caddie de Bubba Watson, lo que le otorgaba toda la fiabilidad sobre que el hook hubiese sido como decía la fotografía. Recordad que ese golpe, Bubba Watson lo realizó con un sandwedge de 52 grados para 165 yardas, como el propio Ted Scott nos recordaba en su twitt…
Al escribir el post sobre la frescura que podía aportar la victoria de Bubba Watson os comentaba cómo él como su caddie, solían contestar a los twitts, por lo que aprovechando el cambio de su avatar, la foto del abrazo en el green del 10, le comenté que me gustaba, al mismo tiempo que con ironía le decía que el golpe había sido brutal pero que quien le habría dado la distancia correcta. A los pocos minutos, el bueno de Tedd Scott me daba las gracias.
Hace ya unos cuantos meses que os hablamos del lanzamiento de la iPing putter App en Fuera de Límites y desde el verano pasado he estado trasteando con ella, aunque para ser más preciso, tendría que decir lo que tengo desde hace todo este tiempo es el soporte para anclar el iphone al putter que comercializa Ping, ya que la app la tenía desde algún tiempo antes.
La review para la iPing putter app constará de dos post, este primero donde explico la teoría o posibilidades que nos ofrece esta aplicación y un segundo post donde reflejaré mis impresiones de ella después de todo este tiempo y la utilidad que le he dado.
La app se descarga gratuitamente en la app Store, mientras que el soporte, no es más que un plástico a la medida del iphone 4/4S con un enganche para fijar a la varilla del putter, que cuesta casi 30 euros. App y soporte, hay que mirarlo como un todo, para que no duela pagar eso por un plástico.
Los fundamentos de la iPing Putter App
La iPing putter app no va a analizar tu técnica, ni enseñarte una técnica más depurada o a realizar un tipo de swing determinado, si no que va a medir la consistencia de tu swing al puttear, ya sea un swing con una técnica depurada o todo lo contrario.
A la hora de jugar al golf y a la hora de puttear la consistencia es la clave. Da igual que tengas un swing con mucho arco, que la cara llegue siempre cerrada o que tu tempo sea muy rápido o muy lento, lo crucial y fundamental, es que siempre que putteas lo hagas exactamente lo mismo. Y eso es justamente lo que hace la iPing putter App, medir como de igual o de diferente son tus swings.
Parámetros que analiza la iPing putter App:
Tipo de golpe: Al realizar el swing con el putter hay jugadores que prácticamente lo realizan en línea recta, otros que realizan un arco ligero y otros que realizan un arco más pronunciado, lo que con lleva una menor o mayor rotación de la cara del palo.
Esta misma aplicación es la que utilizar Ping para sus fittings de putts, ya que en función del tipo de swing que uno tenga le irá mejor un tipo de putter determinado: face balance, mid-hang o toe-down: En la línea actual de Ping se diferencias por pegatinas de distinto color: verde, azul o rojo. Realmente me gusta la integración de la app de Ping en el día a día de la marca y en las tiendas físicas. Ángulo de impacto: Es el ángulo con el que la cara llega al impacto, queda reflejado con una ángulo y una letra, O de open o C de closed. Hay grandes putteadores a los que les llega la cara abierta y otros grandes putteadores a los que les llega cerrada, pero lo que tienen en común es la consistencia que tienen para que siempre les llegue igual. Tempo: mide la relación entre el tiempo del backswing y el tiempo de downswing. Volvemos a repetir lo mismo, hay grandes putteadores con tempos rápidos y con tempos lentos, pero tanto unos como otros, una vez tras otra, mantienen el mismo tempo.
¿Qué te permite hacer la iPing putter app?
Medir los tres parámetros: Para ello necesitaremos 5 swings para un putt de unos 3 metros. La consistencia de tipo de golpe, ángulo de impacto y tempo, se marcará con distintos colors. Verde si eres consistente, amarillo con una cosnsitencia menor y roja incositente. Cada serie de 5 putts se graba independientemente, pudiendo recuperarla a posteriori.
Cada vez que realizas una serie de 5 putts la aplicación además del análisis de cada uno de los tres parámetros, te da un hancicap de putting que se irá recalculando con cada serie que realices, pudiendo tener varios usuarios configurados al mismo tiempo e incluso un mismo usuario con distintntos putters. Entrenar alguno de los parámetros: Puedes puttear y que la iPing putter app te mida el parámetro que tu quieras o conjunto de ellos. No tienes que hacer series de 5 y no se modifica tu handicap de putting.
Comparar mediciones: cada sesión de 5 putts la podemos comparar con sesiones anteriores nuestras, con sesiones de otros perfiles creados o contra las sesiones de de los pros de Ping, entre como no nos encontramos desde Bubba Wastson hasta Azahara Muñoz y Miguel Ángel Jimenez.
Skin Games: La iPing putter app también nos permite realizar juegos con nuestros amigos, ya sea en el mismo putting green con un sólo iPhone, con amigos que no se encuentre contigo mediante el Game Center o incluso con varios Iphones al mismo tiempo. Esta rama social no estaba incluída en las primeras versiones de la aplicación.
Más o menos esto es todo lo que nos ofrece la iPing Putter app, en el próximo post de esta serie os daré mis impresiones, lo que uso y no uso de esta app tras casi 8 meses de tenerla, pero antes os dejo con el vídeo explicativo de Ping sobre la Iping Putter App ya habíamos publicado en su momento pero que quizás venga bien recordar aquí.
¡Como pasa el tiempo! Mi primera entrada en este blog se publicó el 11 de abril de 2006. Han sido seis años en los que he podido compartir con vosotros mis experiencias y ocurrencias golfísticas, a través de mi opinión. Y esto es precisamente lo mejor, aquí me expreso con total libertad y sin ataduras de ningún tipo, norma número 1 de la casa en los blogs de Weblogs SL.
A lo largo de estos años, los lectores me habéis aportado muchísimas cosas buenas, con vuestros comentarios, mensajes y demás interacción que permite el formato blog. Últimamente también con el de Twitter, Facebook e incluso en el mundo real, cuando voy a jugar a algún sitio y alguno de vosotros me pregunta si soy el del blog. De este blog han salido muchas cosas buenas en lo personal y también en lo profesional, por eso quiero escribir esta entrada, para daros las gracias y dárselas también a Weblogs SL y a SocialMedia SL (que vienen siendo nuestro equipo comercial), por la oportunidad que me aquí brindan y por el trabajo de cada día.
Desde que comencé en esta casa, cada año que pasa sigue en mi cabeza el pensamiento de que el trabajo intenso es la base para ser lo que nos hemos propuesto desde siempre: el medio de golf número uno en España. Mi más sincero agradecimiento a los lectores y a los compañeros de equipo, en este bonito viaje que por el mundo del golf supone cada entrada que escribo. Es un honor estar aquí, ojalá que haya seis años más.
En Enero del 2010 os contábamos en Fuera de Límites las razones que me habían dado en twitter tanto Bubba Waston como Ted Scott para no ir al green de dos en el hoyo 14, lo que para algunos le había costado la victoria y para otros lo que le permitió seguir luchando por ella, pero sin duda alguna, que un jugador de PGA Tour y su caddie me respondisen sirvió para empezar a forjarme la imagen que hoy tengo de Bubba Watson.
Bubba Watson podría ser un jugador al que detestase, usa un driver rosa, cada vez que gana se pone a llorar, tiene un swing que es todo menos ortodoxo, hace vídeos en los que se pone el mismo y a sus amigos en ridículo, sin embargo, Bubba Watson me parece un jugador espectacular…
Bubba Watson es hiperactivo, el mismo admite lo mucho que le cuesta concentrarse, pero a pesar de todo ello, estamos hablando de un jugador que tiene un grande y otras tres victorias en el PGA Tour. Bubba Watson, se vale de los fallos con su driver, para buscar nuevos retos con cada golpe, buscar ese hook imposible del segundo hoyo de desempate o el segundo golpe del 17. Eso es el Bubba Golf, jugar como lo siente, como lo ve, sin olvidarse, de una de las cosas más importantes que es divertirse jugando…
Estamos hablando de un jugador que incluso el martes por la mañana al recordar el momento de ver a su hijo una vez ganado el Masters, volvía a romper en llanto… ¿demasiado temprano para llorar? decía Bubba en esta entrevista., dando una muestra, de que el es el primero que se rie de si mismo, pero que al mismo tiempo, sabe respetar el juego,las tradiciones, sus valores o lo que representa para el Agusta National y para mucha gente la chaqueta verde…
Un jugador que cuando es preguntado por los jugadores en los que se ha fijado para llegar hasta donde está ahora habla de Severiano Ballesteros, de su imaginación, de su pasión… Y de Payne Stewart, te das cuenta, que quizás desde fuera pueda parecer otra cosa, pero a poco que veas o leas sobre Bubba Watson, te darás cuenta, que es un apasionado del golf, y como el dice, “yo no quiero tener un trabajo, sólo pasarmelo bien y jugar al golf para ganarme la vida”
Bubba Watson nunca ha recibido una clase de golf, no tira bolas de prácticas cuando entrena en casa, porque lo que le gusta y lo que le divierte es jugar al golf y de ahí su peculiar swing, pero por muy poco ortodoxo que sea, es capaz de hacer cosas, de diseñar golpes que al propio Louis Oosthuizen no se le vendrían a la cabeza, como el mismo reconocía el pasado domingo.
Estamos ante un jugador que ve el golf como pocos lo han visto hasta ahora, donde otros ven tiros rectos el ve curvas, si está debajo de los árboles el ve oportunidades para hacer lo que mejor sabe hacer, mientras que otros sólo verían problemas. Es complicado o imposible saber cómo de alto puede a llegar Bubba Watson y su Bubba Golf, pero por ahora es el número cuatro del ranking mundial, el tiempo dirá, pero mientras tanto debemos disfrutar del espectáculo que brinda cada vez que sale al campo.
Bubba Watson es un jugador que vive intensamente su catolicismo, acude a las sesiones que e PGA Tour organiza para estudiar la biblia, donde comparte experiencias con Ricky Fowler, Ben Crane o Aaaron Badeley, cuyas niñas lo llaman uncle Bubba, siendo esos mismos jugadores, lo que acudieron a abrazarle al green del 10 del Augusta National. Algo que nosotros solemos ver entre los jugadores españoles o franceses en el European Tour, pero que no es tan fácil de observar en territorio norteamericano.
Es verdad que Bubba Watson es un jugador muy diferente, que puede romper la imagen del golfista tradicional, pero por su manera de vivir el golf, de divertirse jugando al golf, de intentar el golpe que siente, sin tener miedo a fallar si no a no haberlo intentado, por todas estas cosas me gusta Bubba Watson y su Bubba Golf, aire fresco en un deporte que quizás necesite de estos aires para seguir atrayendo a gente hacia él.
En el Hoyo 8: Bruce Devlin en 1967, durante la primera ronda, con una madera 4 a 248 yardas
En el hoyo 13: Jeff Maggert en 1994,en cuarta ronda con un hierro 3 a 222 yardas
En el hoyo 15: Gene Sarazen en 1935,durante la cuarta ronda con una madera 4 a 235 yards
. De buenas a primeras, Wayne Mitchel tenía una parte de la historia del Masters en el bolsillo…
La versión oficial dice que Wayne Mitchel donó dicha bola al Augusta National, pero desde el primer momento en que se vio que alguien de público tenía una bola histórica como esa, surgió la pregunta ¿a cambio de qué cederías esa bola al Augusta National?
En mi propuesta de cesión incluiría una ronda de golf en el Augusta National cada 5 años, para mí y un amigo mío. Intentando obtener también entradas de lunes a domingo para al menos una vez en la vida, si bien es cierto, que si tuviera que elegir entre ver el Masters o jugar el Augusta National, yo elegiría jugarlo al menos una vez, ese sería lo mínimo por lo que la cedería.
No es difícil imaginarse que esta cesión incluía algún tipo de beneficio así como alguna cláusula de confidencialidad sobre los beneficios, por lo que será complicado que transciendan más detalles sobre la donación de Wayne Mitchell, pero ¿qué hubiérais pedido a cambio por esa bola?
Pero este fin de semana, quizás hayan ido todavía mas lejos, ya que en esta edición del Masters, tres de los jugadores de Ping quedaron en las tres primeras posiciones: Bubba Watson, Louis Oosthuizen y Lee Westwood. No sólo eso, si no que en el partido más importante de la jornada, por cómo se fueron desencadenando los hechos, así como el play off por el título, estuvo formado por Louis Oosthuizen y Bubba Watson. Mirases por donde mirases, veías Ping.
Por si la gente de Ping no hubiese tenido suficiente con eso, Louis Oosthuizen dejaría para la historia unas imágenes inolvidables, su albatros en el hoyo 2, con un h4 de 253 yardas, que serán repetidas durante años y años.
No sólo la gente de Ping tiene que estar contenta, ya queUPS logró meter a Louis Oosthuizen y Lee Westwood, entre los tres primeros del Masters. Todo un lujazo, cuando tan sólo tienes tres embajadores de tu marca. Jeev Milkha Singh es el otro embajador UPS en el golf. Pero la involucración de UPS con el golf va má allá del patrocinio de estos jugadores, ya que es la responsable logística del European Tour.¿Alguien sabe cuantos puntos para la Fedex Cup han acumulado? (Modo ironía On)
Otra de las compañías que se han beneficiado de la buena actuación del Bubba Watson ha sido Shüco, de cuya apuesta por el golf también habíamos hablado en Fuera de Límites hace unos meses, a la que no le habíen empezado bien las cosas esta semana, cuando uno de sus jugadores estrella en el mercado americano, Dustin Johnson, se retiraba por una lesión en la espalda producida por haber levantado un jet ski…
En este post sobre las marcas que ha recibido mucha atención durante este Masters, no nos podemos olvidar de Travis Mathew, la marca de ropa que viste a Bubba Watson que también participa en sus obras sociales, ya que del modelo blanco de ropa que Bubba Watson utilizó durante los cuatro días, harán una edición limitada de 100 unidades al precio de 200 dólares, que serán donados a Fresh Start, una organización que ofrece cirugía plástica reconstructiva a niños que han nacido con defectos físicos. Si Travis Mathew vende las 100 unidades, aportará 50.000 dólares extra a dicha causa.
Desde que comenzó esta campaña Ping ha estado recibiendo peticiones, vía redes sociales, emails o llamadas, para que dicho modelo de driver, el Ping G20, se comercializase con los mismos colores con los que juega Bubba Watson y tras la victoria de Bubba Wastson en el Masters 2012, Ping ha decidido comercializar dicho modelo para ayudar a Bubba & Friends Drive to a Million
Ping aportará el 5% de las ventas generadas de la venta del G20 rosa a la causa seleccionada por Bubba Waston, su precio en Estados Unidos será de 430 dólares para un driver del que tan sólo exisitirán 5.000 unidades.
El G20 rosada se fabricará con 9.5°, 10.5°y 12°. La versión de zurdos será de 10.5º, también existirá una versión lady de 12º. Cada uno de estos drivers vendrá con su funda rosa. La varilla montada será la Ping TFC 169D en la que se podrá leer Bubba Long in Pink. Driven by Ping.
Sin duda habrá muchos a los que ni se les pasaría por la cabeza jugar con un driver rosa, otras sin embargo, lo verán como la gran oportunidad de tener un driver de una edición limitada al mismo tiempo que se apoya una buena causa.
Todavía desconozco si este modelo llegará a las tiendas españolas o si se podrán encargar, pero estoy a la espera de que Ping España me conteste. Tan pronto tenga sus comentarios, actualizaré la entrega.
Actualización 10/04/12 15:00: Ping España me ha comentado que por ahora no tienen información sobre esta lanzamiento de Ping Europa y que tan pronto como la tengan nos la harán llegar.
¿Qué es lo que ha hecho que se produzca este golpe extraordinario y se genere un momento tan mágico? Unos dicen que es fruto de la suerte, otros opinan que es el talento. Lo cierto es que suerte y talento no les faltaba al resto de jugadores que estaban presentes en el torneo y Louis parece que ha sido capaz de combinarlo para conseguir el cuarto eagle de la historia del torneo, el primero de ellos en este par 5. Si nos paramos a analizar algunos instantes de este golpe tan especial, casi podemos ver una pizca de lo que el jugador ha sentido en esta situación tan fantástica como la que él ha vivido:
Secuencia de un albatros en el Augusta National
Preparando el golpe: la tensión es máxima y ni el propio jugador se imagina el momento mágico que está teniendo lugar. El ritual previo del estudio del golpe y la preparación, son claves para conseguir la concentración adecuada.
El golpeo perfecto de la bola: un instante único en el que se produce el impacto perfecto, con un hierro 4, que impulsa la bola hacia su destino.
Louis Oosthuizen: “La he pegado en el queso”
Contemplando el dulce vuelo de la bola: tras sentir que la bola ha salido fantástica, el vuelo hacia el punto de bote deseado se convierte en un placer eterno, el cual se disfruta como pocas cosas en el mundo.
El bote que todo jugador de golf soñó: una bola bien pegada no vale de nada si no bota bien en el terreno. En el Augusta National, los buenos golpes suelen recibir buenos botes y, el de la bola del eagle de Louis fue impecable. Muchas son las variables que en este momento intervienen (humedad, rozamiento, fuerza, dirección, dureza del terreno y de la bola,…), pero todas estaban alineadas a la perfección para que la bola tomara el rumbo que llevaba a la bandera.
La bola rueda hacia la gloria: el momento en el que el “subidón” entra en tu cuerpo porque estás viendo que algo mágico está pasando, mientras la bola se desliza por el green suavemente, buscando el agujero.
Louis Oosthuizen: “¡La bola entró!”
La bola entra, se para el mundo: la tierra deja de rotar y lo único que se gira es la bola dentro del hoyo, retozando con la bandera y la cazoleta. Ha entrado. Ha entrado… ¡Ha entrado! El público salta y grita como nunca, en el campo y en sus casas, como si lo hubieran logrado ellos. Al mismo tiempo, Louis Oosthuizen alcanza el clímax como jugador de golf. Su caddy siente algo parecido. Saltan, chillan y chocan fuertemente sus manos.
El camino al cielo: toca recoger la bola del agujero, en un paseo que bien podría ser lo que se encuentra una persona cuando va al cielo. Una calma total, mezclada con nervios y un “no-sé-qué” invadiendo cuerpo y mente. Aún no se ha asimilado lo que está sucediendo, algo muy grande.
El torneo, como la vida, siguen su curso: después de la hazaña, vuelta a la realidad, a pegar un hierro en el siguiente tee de salida. La rutina de siempre, empezar un hoyo y terminarlo, sabiendo que la magia orgásmica del golpe del anterior te hace crecerte pero no te da superpoderes, como para salir indemne de los 15 hoyos restantes del Augusta National.
Louis Oosthuizen: “Ya la cojo, no vaya a ser que salga…”
Los otros albatros, los de las personas normales
Para los que piensan que hacer un albatros es imposible, os puedo decir que conozco a varios jugadores que los han conseguido, tanto profesionales como amateurs. En el hoyo 13 del Real Club de Golf de La Coruña, recuerdo como, hace 20 años ya, mi buen amigo Alfonso García embocaba en un Campeonato Absoluto de Galicia un albatros en el hoyo 3, par 5, tras golpear dos veces la bola con un driver Taylor Made Burner, de los de antes: primero desde el tee, después desde la calle y la bola que entra. Ese golpe le servía para ganar el torneo.
En este mismo Club, es profesor desde hace años José Antonio Salgado, quien mantiene un registro abrumador y creo que inigualable: nada más y nada menos que 3 albatros en pruebas oficiales de categoría profesional. Algo realmente insólito, digno del Libro Guinness de los Records. Yo siempre admiraré a ambos por haber logrado ambas hazañas.
Una jornada en la que podemos encontrar muchos protagonistas hasta llegar al partido de Louis Oosthuizen y Bubba Waston, como Bo Van Pelt que fimaría dos eagles y dos birdies por los nueve últimos hoyos, incluyendo un hoyo en uno en el 16. Cabe recordar, que este mismo jugador, en la última vuelta del año 2011 también había conseguido dos eagles. Vaya si se puede remar en una última jornada de Masters.
Por desgracia, Sergio García volvió a ser protagonista por sus declaraciones y no por su juego. Sergio García acabó en la duodécima posición, siendo el español mejor clasificado. Un buen resultado sin duda para Sergio García, en uno de estos campos con los que está muy lejos de mantener un idilio. Hace un par de años decía que no sabían prepararlo, ahora es él, el que no es lo suficientemente bueno para ganar…
A Sergio García es probable que le sobre tanta calidad como actitud le falta, porque sus declaraciones de ayer, después de acabar la cuarta jornada, simplemente me parecen lamentables e inapropiadas para un jugador profesional…
Declaraciones de Sergio García el domingo
¿Crees que miento cuando hablo?
Si no lo sintiese, no podría estar aquí y mentir como muchos de los chicos…
Sólo recordar que Sergio García comenzó este Masters con problemas físicos porque tenía una infección en un dedo de la mano, finalizando en duocécima posición, un puesto que es probable que el jueves lo hubiese firmado ante esos problemas.
Jugadores como Phil Mickelson tuvieron grandes debacles antes de ganar su primer grande, ayer mismo volvió a liarla para luego mantener una brutal lucha con el campo. Sergio García tuvo la suya en Carnoustie, esperemos que algún día alguien le ayude a recuperarse de aquella jornada en la que es probable que no sólo perdiera ese Open, si no los grandes que estaban por venir. Sergio García necesita un cambio de actitud,un cambio en la preparación mental. Este, simplemente no es el camino.
El propio Bubba Watson había perdido en el play off de un grande frente a Martin Kaymer, pero ayer entre los hoyos 13 y 16 fimaría 4 birdies seguidos que le llevarían a disputar el playoff con su compañero de partido, Louis Oosthuizen, que en el hoyo 2 había conseguido un albatros con hierro 4- 253 yardas- que entró de lleno en la historias del Masters.
Después del primer hoyo del play off, del que me quedo con el drivazo de salida de Bubba Waston y su mirada después de pegarlo, los jugadores tendría que salir al hoyo 10 para seguir jugando este desempate. Los dos se escapaban desde el tee, Louis Oosthuizen tendría un rebote favorable que lo dejaban en la hierba alta…
El resto de mortales hubiésemos tenido un problema si tuviésemos que jugar la bola de Bubba Wastson entre los pinos, un tiro casi imposible, Bubba Waston pegaría un wedge de 52 grados con un hook brutal que aterrizaba en el green y le valía un Masters, ya que Louis Oosthuizen se quedaba corto y no era capaz de recuperar.
Un Louis Oosthuizen que tiene un swing brutal,casi perfecto, pero además de eso, yo me quedo con la actitud que mostró ayer durante los 20 hoyos disputadas y bajo la máxima tensión. Ayer, este jugador de Ping, otro fin de semana glorioso para esta marca, nos volvía a refrescar la mente de porque en su haber ya había un grande.
Un Bubba Watson, profundamente católico, que ganaba su primer grande el domingo de resurreción, a los pocos día de recibir a su hijo adoptado, Caleb, que hace poco más de un año decía adiós a su padre por un cáncer, que es lo que le ha llevado a jugar ese driver rosa. Estamos ante un jugador con un talento brutal y que en un momento dado, supo encauzar los problemas de actitud que tenía, en buena medida a su entorno, siendo cruciales en dicho proceso,Ted Scott, su caddie y amigo, asi como su esposa.
Jumbo Ozaki cuenta en su palmarés con más cien victorias profesionales y, aunque 94 de ellas hayan sido en el circuito japonés, su récord es impresionante. Basta imaginar la dimensión de este jugador en la actualidad comparándolo con Ryo Ishikawa, que hasta ahora ha conseguido diez. No sabemos cuál hubiera sido su rendimiento en los majors dado que antes de cumplir los cuarenta años sólo disputó doce. Su mejor resultado fue un sexto puesto en el U.S. Open de 1989 pero en Japón está considerado como una de las grandes leyendas del deporte nacional, imbatible.
Dustin Johnson es actualmente el jugador con más victorias en el PGA Tour por debajo de los treinta años, con un total de cinco, y su rendimiento en los majors hasta la fecha ha sido impresionante. Cuenta con cuatro top 10 pero en tres de ellos estuvo cerca de llevarse la victoria. Después de liderar durante 54 hoyos el U.S. Open del año 2010 en Pebble Beach se desmoronó en una última jornada de las que todavía duele recordar; a su vez, protagonizó una de las penalizaciones más famosas de la historia en el PGA Championship de ese mismo año por apoyar el palo en un bunker. Un golpe desde la calle enviado fuera de límites el domingo del pasado Open Championship le hizo imposible alcanzar a Darren Clarke. Grandes oportunidades en tan solo dos años.
Steve Stricker lleva siendo uno de los mejores jugadores del mundo desde hace ya algunos años. Lo realmente sorprendente del americano no es sólo su milimétrica precisión por debajo de los cien metros o su increíble rendimiento con el putter, sino que después de tanto tiempo siga manteniendo un nivel competitivo tan alto. Llegó a ser segundo del Ranking del Mundial en la era Tiger y actualmente ocupa la quinta posición. Aunque su rendimiento en grandes no ha sido tan lúcido, tuvo su oportunidad en el PGA Championship de 1998, ante Vijay Singh.
Macdonald Smith consiguió la friolera de 24 victorias en el PGA Tour y finalizó en 17 ocasiones entre los diez primeros en majors. Evidentemente, eran otros tiempos y no se pueden comparar a la competición de hoy día pero estamos ante un grandísimo jugador y uno de los mejores swings de comienzos del siglo XX, incluso Ben Hogan admitió haberlo estudiado.
Harry Cooper llegó hasta las 31 victorias en el PGA Tour, lo que le convierte en el que más ha conseguido nunca sin un major. Posiblemente, lo hubiera conseguido de haber jugado unos años más tarde dado que el Masters no comenzó hasta que estaba bien entrado en la treintena y sólo jugo un Abierto Británico. Aún así finalizó segundo, cuarto y de nuevo segundo en tres Masters consecutivos (1936-1938).
Luke Donald es oficialmente el mejor jugador del mundo. Sus resultados del último año y medio lo corroboran: cinco victorias, once ocasiones entre los tres mejores y diecinueve top10. Desde que Europa ganara la Ryder en Celtic Manor su nivel de juego ha dado un salto cualitativo considerable y se ha convertido, con permiso de McIlroy, en la referencia del golf profesional. La lógica nos dice que el primer grande está cerca, sin embargo, no cuenta con tantos top-10 como podría imaginarse de su rendimiento actual: seis top10 a lo largo de su carrera.
Sergio García ha tenido varios problemas desde hace tiempo en los majors. Su principal defecto es que con sólo 22 años terminó en el top 10 en los cuatro, quedó segundo por detrás de Tiger Woods con 19 años en el PGA Championship y fue el jugador más joven en debutar en la Ryder Cup, con un récord de 3 1/2 junto a Jesper Parnevik. Sergio era tan bueno que ganar majors no sólo parecía inevitable, sino que estaba peleando tan frecuentemente en ellos que en realidad parecía que había ganado ya varios. El problema es que, hasta la fecha, todavía no lo ha conseguido. Cuenta con siete victorias en el PGA Tour, diez en el Circuito Europeo y se mantiene con unos resultados excelentes en la Ryder. Lo realmente doloroso de su caso es que ya ha finalizado en el top10 en quince ocasiones, incluyendo un playoff perdido frente a Padraig Harrington.
Lee Westwood cuenta con 27 victorias como profesional, ha sido número uno del mundo y forma parte de la columna vertebral del equipo europeo de la Ryder Cup. Su juego largo está construido a prueba de bombas y aunque su juego corto nunca ha sido su mejor baza, ha mejorado con los años. Es prácticamente inconcebible que el inglés no cuente con algún grande: desde 2008 ha terminado entre los tres primeros en seis ocasiones.
Colin Montgomerie ganó la Orden de Mérito del Circuito Europeo en ocho ocasiones. Ocho. Finalizó segundo en cinco grandes y estuvo entre los diez mejores del mundo desde 1994 hasta el año 2000. Hay algo trágico en la historia del escocés pero se trata, sin duda alguna, de uno de los mejores golfistas de los últimos treinta años. Podría llamarse barrera mental, batalla contra los medios o incluso mala suerte, pero con el tiempo ha sido sólo él quien no ganó el Abierto Británico después de liderar durante 36 hoyos o quien perdió un playoff contra Ernie Els o Steve Elkington. Es, sin lugar a dudas, el mejor jugador que nunca ha ganado un grande.
Son prácticamente ocho meses sin ningún major y las ganas de que comenzara el golf al más alto nivel en el Augusta National son palpables. Como si de un videojuego se tratara, podemos ver a Lee Westwood, Tiger Woods, Rory McIlroy o Luke Donald ante golpes imposibles. Para verlo unas cuantas veces seguidas.
Mientras llega el gran día, con el inicio del torneo en un campo en el que todo golfista querría jugar, a continuación os dejo unos cuantos detalles curiosos de la historia del Torneos de Pares 3 del Masters de Augusta, que comentan en la web oficial del torneo:
En la historia del Torneo de Pares 3 del Masters, se han logrado 73 hoyos en uno. En 2002 se consiguió la cifra récord de cinco en una misma edición.
Ningún ganador del torneo de pares 3 ha logrado repetir victoria en el Masters de ese mismo año.
El récord del campo de pares 3 es de 20 golpes, en poder de Art Wall (1965) y Gay Brewer (1973).
En la historia del Torneo de Pares 3, ha habido 18 desempates a muerte súbita.
Los jugadores se toman el torneo como algo muy especial, como lo demuestra el hecho de que muchos de ellos lleven a sus hijos pequeños de caddies.
En conclusión, ya estáis retirando vuestras apuestas a favor de Harrington y Byrd ¿O se romperá la tradición este año?
Los partes meteorológicos para la primera jornada anuncian lluvia por lo que estaremos ante un campo más blando, que propiciará que los bombarderos del circuito tengan mayor ventaja debido a su mayor carry, ya que la bola, rodará muchos menos, los metros habrá que hacerlos de vuelo.
La lluvia caída y la que caerá en la jornada inaugural del Masters 2012 también provocará que los greenes estén más receptivos, por lo que los buenos jugadores de hierros, podrán atacar las banderas del Agusta National.
Esta es la teoría, la práctica ya veremos lo que nos depara, pero por lo que parece jugadores como Tiger Woods, Phil Mickelson o Rory McIlroy se podrían dar un festín de birdies en la jornada inaugural, ahora bien, estas condiciones también pueden provocar que el jugador que no tenga un buen día con el putter, no aprovechando las oportunidades de birdie, se puede descolgar de la cabeza.
Ayer Martin Kaymer lo volvió a conseguir, una buena manera de comenzar la semana aunque nada tenga que ver esa manera de jugar el hoyo, a lo que puede llegar a ser el hoyo 16 del Augusta National en la jornada del domingo.
Un hoyo 16, que como nos explica Wantes Golf (obligada lectura para los que les guste el diseño de campos) recibe el nombre de Redbud, por el arbusto rojizo predominante en ese hoyo. Es un par tres magnífico que ha ido sufriendo modificaciones importantes desde el diseño inicial de McKinzey en 1934 que simulaba un hoyo del campo inglés de Stoke Park.
No sería hasta el año 1948 en el que este hoyo 16 del Augusta National incorporaría el estanque en el que ahora se divierten los jugadores en las rondas de prácticas, fruto de la reforma de Robert Trent Jones en la que también incluiría los dos bunkers de la derecha de green. En el 1948 se incluiría el tercer bunker, el pequeño que está pegado al agua.
Este hoyo volvería a sufrir reformas en los años 1959, 1966, 1999 y 2006, incluyendo estas dos reformas la reconstrucción del green y en la última, unos bunkers más profundos, para dar lugar a uno de los pares en los que hemos vivido grandes momentos de la historia del Masters.
El año pasado en este post ya recordábamos las importante reformas que había sufrido el Augusta National a lo largo de su historia gracia al gran artículo que Golf Digest había publicado al respecto y que siempre viene bien echarle un vistazo para irnos ambientando hasta la primera ronda del jueves.