
No puedo negar que cada mes de enero cuando tengo que pagar el coste de la licencia de golf, me hago la misma pregunta: ¿Qué valor me aporta la Real Federación Española (33, 80 EUR) y la Federación Canaria de Golf (49,70 EUR) más allá del seguro que incorpora la licencia (4,50 EUR)?
Si multiplicamos lo que cada uno de los más de trescientos mil abonados entregamos cada año a la RFEG el número es más que interesante. Los amateurs sin aspiraciones, que somos la mayoría, poco recibimos a cambio, más allá del mantenimiento del handicap y del seguor, lo que sin duda permite que la élite del golf amateur tenga acceso a las concentraciones, a la Escuela Nacional, competiciones internacionales…
Es decir, los federados de a pie invertimos cada año en las futuras promesas del golf nacional y ahora gracias al Programa Pro Spain Team también invertimos en que estos jóvenes puedan dar el salto al profesionalismo.
Según leo en Opengolf los jugadores que se incorporan a dicho programa deberán reponer al Programa un 25 por ciento de sus emolumentos solo a partir de que hayan ganado más de 175.000 Euros, para así devolver los 25.000-35.000 que dichos jugadores han recibido de nosotros los federados.
Me encanta que aquellas personas que son buenas haciendo algo tengan medios disponibles para hacerse mejores e incluso llegar a vivir de eso que tanto les gusta, pero a mi juicio falla algo, y es que aquí invertimos siempre los mismos pero no existe un escenario en el que podamos ganar, ya que en el mejor escenario, recibimos lo que hemos aportado una vez que estos jugadores se han incorporado al programa.
Una parte importante del dinero que pagan los federados se va en intentar que los buenos jugadores de cada región se hagan mejores que evolucionen y si llegan a un nivel derteminado puedan decidirse hacerse profesionales. El dinero de los federados se invierte cada año en estos jugadores, pero a mi juicio, no existe un escenario donde los jugadores amateurs que invertimos cada año en ellos pudiésemos ganar con dichas inversiones, sólo nos toca invertir e invertir…
Desconozco cuanto dinero a lo largo de los años habrá invertido la Real Federación Española de Golf y las federaciones territoriales en cada uno de los jugadores de élite amateur, pero lo que no me parece descabellado, es que todas estas inversiones que se han realizado, tuviesen un retorno más allá de los gastos, si dichos profesionales superasen un determinado nivel de ganancias en su carrera profesional, con el objetivo final, quizás utópico, de que toda la industria de formación de jugadores de alto nivel que ahora tiene la RFEG fuese un centro de ingresos y no un centro de gastos como lo es actualmente.
No se trata de esquilmar a los jugadores españoles que triunfen, si no de que estos retornasen con plusvalías parte de lo que entre todos hemos invertido en ellos, para que nuevos talentos puedan tener su misma salida y así, las distintas federaciones puedan invertir más recursos en la promoción general del golf en todo el territorio nacional.
A mi modo de ver las inversiones que cada año hacemos los federados en todos estos proyectos, nos tendrían que dar acceso a una parte pequeña y determinada del proyecto en el que estamos inviertiendo.
La mayoría de proyectos es posible que no tuvisien retorno, en esos casos, ni el jugador ni su socio, es decir, nosotros como federación, tendríamos beneficios. Pero si algunos de esos proyectos salen bien, y salen, la RFEG, o más concretamente la Escuela Nacional tendría que salir beneficiada, con el objetivo, claro, convertirla en una entidad autosuficiente y no económicamente dependiente de los federados.
Sin ir mas lejos, jugadores como Zach Johnson, Chad Campbel o Joe Ogilvie hicieron para poder llegar a convertirse en profesionales del PGA Tour y ese es el modelo que creo que vendría bien, donde se invierta en golf pero que dichas inversiones, si se da el caso, puedan tener una rentabilidad para los que hasta ahora pagamos esas inversiones, pudiendo recomprar el 100% de su proyecto cuando el jugador profesional lo considerase oportuno.
No hay duda que la RFEG hace mucho mejor su papel de sacar talento de la pequeña base de golfistas que hay en España que su papel en la promoción general del golf, es suficiente con mirar a la lista de jugadores que ha podido llegar o están llegando al máximo nivel masculino y femenino, pero también pienso que el golf en España está muy lejos de nuestra querida Korea.
El golf necesita deportistas de élite, pero tambíen necesita poder acercarse a sus posibles jugadores, y a día de hoy, sigue estando muy lejos de los potenciales jugadores. El obtener rentabilidad de nuestras inversiones nos dotaría de mayores medios para poder acercar el golf a la gente, lo que al mismo tiempo habría la posibilidad de encontrar nuevos talentos.
Imagen|Ovidio Vidal
