Sergio García en la jornada de sábado “Escucha Phil, quiero que entiendas lo que está sucediendo en tu carrera y hacia donde se está dirigiendo. Ahora mismo, tu estás siendo pagado como si fueses una superestrella, pero no estás jugando como una. Por lo tanto, lo primero que te sucederá es que perderás a tus patrocinadores. Y desde ahí todo empeorará. No estoy diciendo que necesites jugar mejor, no estoy intentando presionarte, tan sólo te estoy diciendo los hechos”
Estas duras palabras se las decía Steve Taylor, primo lejano de Phil Mickelson y su asesor financiero, en la temporada 2003, cuando Phil Mickelson no estaba pasando sus mejores momentos, pero la razón por la que traigo este pasaje del libro One Magic Sunday ( but winining isn´t everything) es la propia reflexión que Phil Mickelson hace sobre ella…
“Pensé mucho sobre dicha conversación. Muchos deportistas de élite no tienen a nadie a su alrededor que le digan la verdad, pero ahí estaba yo, recibiendo una buena dosis de realidad… Esa bofetada en la cara, era lo que necesitaba. Había llegado el tiempo de hacer cambios, tanto en mi actitud como en la mecánica de mi swing”
Ayer cuando estaba leyendo este libro, que en su momento me recomendó Álvaro Beamonte por twitter, y leía estos párrafos, a mi mente venían las imágenes de Sergio García el pasado fin de semana en Finca Cortesín, donde la desgana, el mal lenguaje corporal, volvieron a hacer acto de presencia una vez más. Su actitud, sus gestos, ya me cansaron hace tiempo, pero me quedo con esa frase que el primo lejano le decía…” tus patrocinadores, te están pagando como una superestrella…”
Sergio García sabrá lo que dice, lo que hace y lo que le conviene a él y las marcas a las que representa, pero quizás tendría que tomar ejemplos de la actitud de otros jugadores que vienen pisando fuerte como es el caso de Nicolas Colsaerts o Rafa Cabrera Bello, que durante el fin de semana se bregaron en Finca Cortesín mientras les dejaron, uno ganó, el otro quedó tercero.
Rafa Cabrera Bello y Nicolas Colsaertes están en una etapa de su carrera donde hay hambre, ganas de mejorar, objetivos claros de entrar entres el club de los 50 primeros del mundo, pero esa actitud que demostraron durante toda la competición es la que al menos a mi, me gusta ver en todos los que tienen la suerte de luchar para ganarse la vida, como profesionales del golf en uno de los mejores circuitos del mundo. Por mal que vayan las cosas, nunca se debiera olvidar, que son unos afortunados.
Será el hambre o cómo tienen amueblada la cabeza unos y otros, pero lo que cada vez tengo más claro, es que por mucho talento que tenga uno, y Sergio García lo tiene, con el nivel de competitividad al que ha llegado el golf, el talento por si sólo no sirve para estar ahí arriba, se necesita entrenar y saber sacarle rendimiento a dichos entrenamientos, ya sean de swing, físicos o psicológicos. Puede que el talento de uno sea superior al de los otros, pero cada faceta del juego cuenta, y en la preparación mental para un torneo, gente como Nicolas Colsaerts o Rafa Cabrera Bello, a mi juicio le han dado todo un repaso el fin de semana pasado.
Imagen| Volvo World Match Play
