
Este fin de semana durante la disputa de la segunda jornada del Safeway Classic en Pumpkin Ridge en Oregón, la jugadora Juli Inkster, llegó al tee del 10, donde tuvo que esperar hasta 30 minutos para dar su siguiente golpe. Con ese parón de media hora, Juli Inkster comenzó a calentar con la pesa en uno de sus hierros, para volver a tener los músculos a tono.
La utilización de una ayuda como esa pesa supone la violación de la Regla 14-3, por lo que la jugadora Juli Inkster fue finalmente descalificada del Safeway Classic. Pero cabe resaltar, que los jueces de la competición, no se habían percatado de dicha violación, si no que actuaron, tras recibir una llamada de un telespectador que les comentó lo que acaba de ver, por lo que tras una revisión de las imágenes, y consultando a la USGA antes de comunicar la decisión, finalmente fue descalificada.
Las reglas están claras, y no hay duda que lo realizado por Juli Inkster es una violación de ellas. Ahora bien, a mi juicio, hay una serie de puntos que me gustaría comentar:
Así como en otros deportes como en el fútbol, se ha hablado mucho este verano, sobre la necesidad de incorporar nuevas tecnologías en el arbitraje del fútbol, cuando una de estas cosas suceden, siempre me planteo la duda, si estas imágenes junto con la intervención de los espectadores, se debiera o no aplicar en el golf, porque al menos yo siempre pienso, que no es del todo justo, ya que unos y otros jugadores no tienen siempre la misma cobertura mediática, por lo que las acciones de uno, pasarán desapercibidas y las de otros no, mientras que en el fútbol, todos los jugadores se encuentran bajo las cámaras.
A lo anterior me gustaría añadir la siguiente foto, donde son las propias cadenas las que alientas a los espectadores a ponerse en contacto con las cadenas si consideran que han visto a algún jugador violando las reglas.

Otro punto a comentar, es que los partidos anteriores al de Juli Inkster, aquellos que provocaron un retraso de hasta media hora en el tee del 10, no han sido penalizados, cosa que tanto a Ryan Ballengee de Waggle Room como a mí, se nos antoja difícil de creer, ya que ¿cómo se acumula un retraso de 30 minutos sin que nadie haya estado jugando de manera lenta?
Imagen| Waggle Room
