
De todas las noticias que he leído este verano, no me ha impactado ninguna más que la que recoge Ovidio en este post del día 13 de Agosto. Durante la primera jornada del PGA Championship, pudimos ver a un Sergio García totalmente fuera de control golpeando el talud de un bunker en varias ocasiones. Digo que ninguna me ha impactado tanto porque a pesar de haber visto golpazos durante el último grande del año o un poco antes, durante el Open Británico, nunca había visto a un jugador tan desquiciado, ni siquiera a los que se supone más impulsivos en el Circuito como Pat Pérez. Es la primera vez que veo algo así en un torneo de estas características.
Me llevó a echar la vista atrás, al año 2007. Sergio llevaba un gran año y estaba jugando con mucha cabeza y tranquilidad en Carnoustie. Parecía que el último día de torneo iba a ganar su primer grande y no le faltó mucho. Un putt menos. Al final fue Padraig Harrington quien se llevó la victoria y acumulaba una racha de victorias impresionante. Un jugador vulgar se hubiera hundido y desaparecido de la escena golfística pero Sergio resurgió para ganar el The Players 2008 y también tuvo su oportunidad, ese mismo año, en el PGA Championship. Ahí se terminó la historia.
García tampoco está, como todos esperábamos, en la lista para la Ryder Cup que anunció Montgomerie hace unos días. El que le hayan nombrado parte del equipo es más una anécdota y una forma de darle ánimos tanto a él como a sus compañeros. No se hasta qué punto un jugador que hace cosas como las que vimos en el último PGA Championship puede ayudar a otros jugadores como Martin Kaymer, pero la pregunta que más me ronda la cabeza es: ¿podremos volver a ver al Sergio García de antes?
Yo recuerdo la primera vez que tiré un palo al suelo. Era todavía un chaval y recuerdo que hasta le rompí la varilla. Para mí fue un antes y un después, tanto por la bronca que me llevé en casa como el límite de mis enfados dentro del campo. ¿Qué puede pasarle a un jugador del talento de Sergio a sus 30 años? ¿Ha pasado ya lo mejor? Todo jugador puede pasar por una época "oscura" en su juego y pocos negarán que Sergio está metido de lleno en su cruzada particular contra sí mismo.
¿Tiene todavía dentro lo necesario para volver a ganar con autoridad o se ha extinguido?
Sea cual sea la respuesta, estamos ante un jugador que a pesar de necesitar ayuda en cuanto a su mentalidad (véase video del post de Ovidio) a la hora de competir en este deporte, ha demostrado que está tomando buenas decisiones. Nos metemos mucho con él pero dejo caer una pregunta. Imaginaros que Corey Pavin no seleccionara a Tiger Woods para jugar la Ryder Cup en Octubre. ¿Creéis que hubiera aceptado ir como vicecapitán? Exacto: No. Eso también es madurez a pesar de los malos gestos, o lo que es lo mismo: Hay esperanza.
