Marcador del partido entre Sergio García y Álvaro Quirós Antes de la disputa del Volvo World Match Play en el Club de Fuera de Límites sorteábamos unas entradas para el evento. El ganador de dichas entradas,Yann Acosta, como podréis leer en las siguientes líneas, se lo pasó como un enano,y ha decidido enviarnos su crónica de un día en el Volvo World Match Play de Finca Cortesín.
Esto no va a ser una crónica al uso, es decir, que para saber lo que ha ocurrido a nivel deportivo para eso tenéis cientos de fuentes mejores que esta crónica. Voy a intentar resumir mis sensaciones en un torneo de esta envergadura y voy intentar ser lo más subjetivo posible, sí, habéis leído bien, subjetivo. Para ser objetivo ya están los periodistas, yo soy un amante del golf, y eso no me permite ser objetivo.
Organización perfecta
El día empezó para mí a las 9.30 que llego a los aledaños del campo Finca Cortesín, y desde el principio se nota que el torneo es de los buenos, kilómetros antes carteles bien señalados para desviarnos a la zona de parkings públicos, lanzaderas constantes hasta el campo y el tiempo de espera fue ridículamente corto.
Nos deja el autobús en una zona amplia con todo el dispositivo necesario para los espectadores, bares, cafetería, aseos inmaculados (ya quisieran el 90% de los restaurantes de la zona tener esos baños) pantalla gigante dónde se veía el transcurrir de la jornada con resultados constantemente actualizados, pizarra gigante y muy gráfica para de un solo vistazo ver lo que ocurría, tenderetes de Volvo, Rolex y el resto de los sponsors. Esta zona es muy amplia y lo suficientemente lejos para no molestar a los jugadores pero lo suficientemente cerca para en un par de minutos estar en la pomada, campo de prácticas, green del 9 y tee del 1. Ubicación perfecta. Había un montón de personal informando y ayudando en todo, todos muy cordiales.
Le doy un 10 a la organización del evento, también hay que decir, que la gran extensión de parcelas urbanizadas pero no construidas que hay alrededor del campo contribuye a que esto sea posible. A medida que se vaya construyendo en el futuro, perderá esta flexibilidad.
Finca Cortesín
El campo no lo conocía personalmente, sólo lo que había podido ver en ocasiones anteriores por la televisión, y lo que me había estudiado con los planos la noche anterior. Cuando llegué me llevé una grata impresión, el recorrido está muy bien diseñado, todos los hoyos están muy bien integrados con la orografía y aunque algunos hoyos parecen fáciles, no lo son, ya que hay un factor invisible que se llama viento que sopla el 90% del tiempo y además es cambiante y racheado, con lo cual esos hoyos están diseñados contando con ese viento.
La presentación de recorrido es impecable, las calles, los antegreenes, los greenes, todo inmaculado. Como no podía ser de otra manera, mayo es un mes bueno para que se presente el campo en buenas condiciones.
El único fleco que desmerece del resto es el campo de prácticas, que siendo un excelente driving range ya que tiene greenes y bunkers reales con medidas y es cuesta abajo así se ve perfectamente dónde aterriza la bola, es muy corto, la zona central marca un gran cartel de 250 (desconozco si eran yardas o metros no lo ponía) y muy poco después está la valla y detrás hay unos arbustos dónde todos, perdían las bolas con el driver. En la zona izquierda y derecha esta vaya es aún más corta. El resto de instalaciones, putting green, zona de aproach y bunkers de prácticas, son correctos, nada espectaculares, pero buenos.
Volvo World Matchplay
En lo que se refiere ya al juego en sí, ir a ver un torneo en directo es muy parecido a jugar al golf uno mismo, y me explico. Es una constante toma de decisiones, algunas son correctas y otras no lo son. Hay que planificar qué partidas queremos seguir y a qué hora pasarán por qué hoyos, y cuándo más o menos estarán en el tee de prácticas. Es lo mismo que cuando jugamos ¿no?
Hay que decidir si salimos con drive o madera 3, jugamos a green o corto, etc. Decisiones y más decisiones. Yo decidí planificar mi día en torno a Sergio García, quería ser testigo de si estaba recuperando sus sensaciones o no. Había visto la entrevista del día anterior y él decía que ganó porque Álvaro jugó peor que él y quería comprobar si era cierto o una manera de quitarse presión.
Así lo hice, sabía que Sergio no iba a pegar bolas, ya que lo dijo en una entrevista, que ya no pegaba bolas antes de jugar, había cambiado su rutina, porque un mal golpe en el tee de prácticas le restaba confianza, y que antes de una partida sólo aprochaba y putteaba. Así que me fui al campo de prácticas para ver a algunos jugadores que no había visto antes y pude ver a Snedeker, Camilo Villegas, Hiratsuka, Hanson, Poulter y Grace.
Me gustó la sencillez de Snedeker un swing muy fácil un vuelo de bola bastante bueno. Hanson también tiene un swing poderoso, la transición la hace perfecta, baja el palo exactamente por el mismo sitio que sube, es impresionante. Poulter tiene mucho talento pero no es mi swing favorito.
Camilo me decepcionó, porque noté que es un swing muy muy currado, pero me daba sensación de fragilidad, sentía que tenía que concentrarse mucho para dar un buen golpe, daba la impresión de que si le falla algo muy pequeño en el swing sería una catástrofe. El vuelo de su bola no era tan alto como los demás, era un poco más plano nada malo, sólo más plano. Hiratsuka me pareció mediocre, tanto su swing como el vuelo de su bola.
He visto muchos jugadores de élite en el tee de prácticas y ya casi nada me sorprende, sólo habrá una decena de jugadores con la calidad de vuelo de bola de Sergio García, entre los que se encuentran Seve, Tiger, etc. Así que le eché de menos en el driving range y mucho, espero que esta decisión implique mejor juego en el futuro porque los aficionados nos perdemos mucho en el tee de prácticas.
Con el vuelo de bola no me refiero a que le pegue más lejos o más alta si no la versatilidad de su trayectoria, es decir, estos jugadores que menciono controlan la trayectoria de la bola a su antojo, y no se limitan a pegarle como máquinas con una sóla posible trayectoria. Todos los jugadores saben pegar bolas con diferentes curvas y alturas, por supuesto, pero no con la facilidad y naturalidad de Sergio.
Una vez empezó la partida de Sergio fui a seguirla y en el hoyo 7 me di cuenta que fue una decisión incorrecta, pues el juego brillaba por su ausencia, el "japo" como el público le había bautizado cariñosamente, iba 2 arriba por que jugó menos mal que Sergio y encima aquel le había regalado dos hoyos prácticamente, o sea que podía haber ido 4 arriba fácil. Luego Sergio hizo un birdie muy extraño en el 8, par 5, mal drive (creo que soltó el brazo del grip casi en todos los drives, estaba incomodísimo), mal segundo golpe, buen aproach y como Hiratsuka no tenía opciones le concedió un putt de algo más de un metro. Luego hizo un birdie en el 9, mal drive otra vez, soltó el brazo en el follow through pero estaba en calle. Magnífico aproach desde unos 60 metros, y birdie. All square otra vez.
Como el juego había sido malo, y como los segundos nueve eran un infierno de cuestas y las distancias entre green y tee siguiente en esta campo son grandes, decidí cambiar de estrategia y buscar otras partidas u otros jugadores en el tee de prácticas. Otra vez decisión incorrecta, empezó Sergio a engrasar la máquina e hizo 4 birdies más para acabar en el 14 con el "Japo". Lo que yo decía , constante toma de decisiones.
¿Por qué Sergio es un "GRAN" jugador?
Sergio García atendiendo a los medios
El juego de Sergio no está fino, de eso no hay duda, aun ganando por mucho, pero en el hoyo dos presencié la diferencia entre un "gran jugador" y un buen jugador (Hiratsuka). Par 3 197m, había viento en contra y un poco cruzado, que penalizaba un palo. Sergio tenía un hierro 4 en las manos, el green tenía bunker a la izquierda y también en la entrada a la izquierda, por la parte derecha el green estaba franco, pero la bandera estaba a la izquierda detrás del bunker de la entrada. Sergio estaba colocado para pegarle, pero no estaba cómodo, el viento racheaba, se levanta de la bola, le pregunta al caddie: -192, le canta el caddie -Dame un hierro 5, por favor (la educación que no falte)
Vuelve a colocarse a la bola esta vez apuntando a esa zona derecha. Pensé este tío se ha cagado por el viento y va a tirar al centro derecha de green. Se me olvidó comentar que este hoyo está protegido por una pared de piedra por la derecha del mismo, y había unas gradas en el green más altas todavía, es decir que por arriba de ese muro de piedras el viento soplaría aún más. Y va el tío y pega con un hierro 5 una bola baja (casi rastrera) para asegurarse que no subiera más allá del muro, con un draw fuerte que salió por el borde del green derecho y volvía hacia bandera, entraba la bola justo por esos 192 que le cantó el caddie y ayudado por el draw y lo baja que iba, bajó hacia la bandera y la dejaría a unos 5 metros. Simplemente espectacular, fue impresionante, sólo por ver ese golpe ya mereció la pena ir a ver el torneo. Para que os hagáis una idea de la dificultad del golpe, el "Japo" pegó un hierro 4 estándar y en cuanto la subió más allá del muro de piedra, el viento la llevó al bunker.
Álvaro Quirós
Como decidí no seguir a Sergio en sus segundos 9 (gran error otra vez) me quedé a ver si había alguien en el tee de prácticas, al rato llegaba Álvaro ya que si Sergio no ganaba tendrían que desempatar los 3. Álvaro es el pegador más largo del tour y ahora sé por qué. El tío es alto y fuerte, pero es que sus manos están casi a la altura de la rodilla, tiene que tener los brazos más largos del circuito y esto debe ayudar a pegar más lejos. ¡Simplemente es una bestia!
Pero lo que más me gusta es que no hace un sobre esfuerzo para pegarle fuerte, tiene un backswing corto y controlado y luego la física hace el resto. Muy buena trayectoria de bola.
Antes dije que ya no me sorprende nada, ¿sabéis lo que me sigue sorprendiendo? La cara de los espectadores que miramos a estos grandes jugadores en el tee de prácticas, no nos conocemos de nada, miramos y admiramos desde atrás esas bolas con vuelos tan espectaculares, y en cada golpe, especialmente en los drivers, no podemos evitar mirarnos los unos a los otros con cara de complicidad y con expresión de incredulidad, sorpresa, envidia, admiración, todo en una es una cara multiexpresiva que coincide en todos los espectadores, no importa de la nacionalidad que sean. Esto me sigue sorprendiendo, ya que sabemos lo que vamos a ver, pero seguimos poniendo cara de sorpresa y de incredulidad. Es algo así como ir a ver Titanic y poner cara de sorpresa cuándo se inunda…
Resumen y conclusiones
Pasé un día genial, a pesar del mal juego visto, disfruté como un enano, estaba en mi salsa, además desconecté el móvil (ya hablaremos largo y tendido de esto en otra ocasión) pedía el día libre en el trabajo y pretendía desestresarme un poco, misión conseguida. Recomendación para aquel que no tenga la oportunidad de ir a campeonatos de este nivel por estar lejos. Hacer un esfuerzo e intentar desplazaros, pues os garantizo que el esfuerzo merece la pena. Es una experiencia única, y se aprende más viendo a estos jugadores en torneos de este calibre que pegando 200 bolas.
Muchas gracias a los amigos de Fuera de límites por darnos esta oportunidad de ir a un torneo de talla mundial
Pd: Esta es la versión reducida de la crónica, si alguien quiere la versión extendida que me la pida, jejeje
Imágenes| Golfinspain
