Este mecanismo es un mecanismo de chantaje emocional en toda regla a las empresas, que provocará que la ansiedad por cobrar o las necesidades tesorería se hagan descuentos de una cuantía muy importante y pagando a la vez las comisiones bancarias de la operación.
La única ventaja que tiene el Plan que está imponiendo la Troika Montoro/De Guindos/Sáenz de Santamaría es que aquí los mecanismos griegos planteados son voluntarios y por tanto aquella empresa que no quiera aceptar el procedimiento griego planteado, se puede seguir esperando tranquilamente para cobrar.
Si recordamos un poco, en el 2011 las ventas de vehículos eléctricosalcanzaron la astronómica cifra de 316 unidades. El Ministerio de Industria prevé multiplicar por 5 esa cifra a base de subvenciones. Ahora, se olvida de la problemática de las redes de carga, de la autonomía y del necesario desarrollo que necesita aún el sector a todos los niveles para ser competitivo frente al vehículo tradicional o el híbrido.
Seguimos cometiendo los mismos errores, subvencionando sectores a diestro y siniestro sin saber muy bien con qué objetivo, dado que la fabricación de vehículos eléctricos en España es casi nula, las sinergias con el empleo tienden a cero y la cantidad de vehículos estimados tampoco suponen un mínimo impacto medioambiental. Noobstante, siempre habrá alguien que se favorezca de la medida y que le parecerá muy acertada.
Más allá del escaso recorrido práctico que tenga, merece la pena leer el Manifiesto para entender en que consiste la crítica. Por ello, tras haberlo hecho, me gustaría hacer las siguientes precisiones sobre los puntos que exponen los que lo suscriben:
En 10 años el gasto público ha crecido en 200 mil millones de euros. Cabe preguntarse que tipo de sociedad es aquella que ante la monstruosidad de esa cifra admite sin parpadear una subida fiscal como parte de la solución del problema. Es evidente que con ese dinero, unido al nivel de gasto preexistente se pueden comprar muchas voluntades, medios e intelectuales. La naturaleza del propio Estado Social explica su eficacia narcotizante.
Equiparar los efectos de una subida fiscal con los de una reducción del gasto es un error. Pero pretender que ambos compartan una misma base moral, es para muchos de nosotros, una broma en el mejor de los casos.
Cuando se les pide austeridad y sacrificios a los ciudadanos cabe preguntarse cuál es el sacrificio de nuestra Administración y de los que han hecho de ella su razón de vivir. Totalmente de acuerdo con este punto del manifiesto. Las dificultades enormes del aparato estatal para contraerse hace pensar que hemos llegado a un punto de metástasis (o lo que es lo mismo, no hay posibilidad de reforma desde dentro).
Se opta por el camino más fácil a corto plazo, incrementar la tributación, abusar de quien no pude defenderse, con la excusa de la democracia y de la solidaridad. Llegado este punto Tocqueville se quedaba corto. Mejor recurrir a la celebre reflexión de Benjamin Franklin: La Democracia son dos lobos y una oveja votando cuál será la cena. La Libertad es la oveja, armada, impugnando el resultado.
El corolario del Manifiesto es claro, es necesaria una reforma del Estado. Pero como he señalado anteriormente me temo que los yonkis del gasto público, entre los que se cuenta la casta política no lo van a permitir Todo antes de prescindir del negocio que les garantiza su supervivencia por la vía del dinero y de los votos comprados con el mismo.
Suscribo el Manifiesto, pero creo que es excesivamente educado. Lo de “eso no es cierto” es en realidad un “Vd. no está mintiendo”. Seamos claros con quien nos mete la mano en el bolsillo. Es un acto pornográfico.