Pese a esto, el ex-gobernador de la Fed, Frederick Mishkin sostuvo que “no se está cimentando una burbuja especulativa”, dado que no todas las burbujas presentan riesgos para la economía. Mishkin separa entre burbujas malas y buenas. Las primeras son provocadas por un auge del crédito, en el cual las expectativas dan lugar a un aumento de la demanda, lo que genera un alza en el precio de los activos, alentando los préstamos contra esos activos y retroalimentando positivamente el ciclo hasta que explota.
La segunda categoría de burbujas que Mishkin llama de “exuberancia irracional” son menos dañinas porque aquí no hay un auge del crédito, y si no hay un auge del crédito el estallido de la burbuja no puede hacer daño alguno al sistema. Cita como ejemplo la burbuja tecnológica de los 90 y la de las puntocom del 2000, que no tuvieron un impacto global. Para Mishkin es el auge del crédito el que desata las burbujas. Ahora bien: no hay un auge del crédito en la pequeña escala. Pero en la macro escala de los capitales especulativos, aquellos que mueven los miles de millones de dólares de los Fondos de Pensiones y juegan en las bolsas o especulan con el oro y el petróleo, a costa del dólar, hay creación de burbuja. Y todo lo que sea burbuja es malo para la economía. Es como pensar que una bomba atómica puede tener algún efecto positivo.
En bodaclick han sacado un seguro para asegurar nuestra boda respecto a imprevistos, como inundaciones, pérdida del vestido de la novia, etc. Nos han enviado la nota de prensa, aunque no sé exactamente qué tenemos que ver. Pero como ha comentado Remo en nuestra lista de correo interno, no hay seguro contra que no venga uno de los novios a la boda, que nos dejen plantado en el altar. Algo que este seguro no cubre, porque sólo lo hace respecto a factores fuera de control de los novios.
Aunque a largo plazo que te dejen en el altar puede ser bueno, (o incluso a corto desde cierto punto de vista), se trata de un golpe emocional tremendo. Uno organiza, prepara una entrada espectacular como la del vídeo y se queda en una situación embarazosa. También económicos, si la persona que se ha quedado esperando bajo la mirada de todos los invitados es la que ha pagado los gastos. Pero para ello hay alguna disposición en nuestra legislación respecto a dejar en el altar que me gustaría comentar.
El artículo 42 del código civil dice que la promesa de matrimonio no obliga a realizarlo, y tampoco se admitirá una demanda que pretenda conseguir su cumplimiento, por lo que no podemos conseguir que se case esa persona de vuelta, aunque ¿alguien de verdad quiere eso?
En cambio el artículo 43 nos dice que:
El incumplimiento sin causa de la promesa cierta de matrimonio hecha por persona mayor de edad o por menor emancipado sólo producirá la obligación de resarcir a la otra parte de los gastos hechos y las obligaciones contraídas en consideración al matrimonio prometido.
Esta acción caducará al año contado desde el día de la negativa a la celebración del matrimonio.
Por tanto si el que se ha quedado colgado quiere, puede obtener una compensación por el dinero que ha invertido en celebrar la boda. Aunque sólo tenemos un año para poner en marcha la maquinaria legal.
Obviamente hay que demostrar esos gastos con facturas y demás, pero ¿quién no las guarda hoy en día cuando hace un pago importante?
Espero no verme jamás en una de esas situaciones, y suponemos que no va a suceder, pero nunca está de más saberlo. Aunque no está demás saberlo por si alguna vez le pasa a algún amigo o conocido.