En segundo lugar, cuando el presidente de una entidad comoBBVA dice que va a tener un papel muy relevante en la estabilización del sistema financiero, debemos pensar que aquí hay datos que no todos conocemos o incluso algunos acuerdos por debajo del mantel. Estoy pensando en un movimiento de fusión de alguna de las cajas señaladas por el Banco de España en el día de ayer por la vía rápida después de la inyección del FROB.
Pondría la mano en el fuego por Bankia o Catalunya Caixa, sin olvidar tampoco el conglomerado gallego, NovaCaixaGalicia como alguna de las principales próximas adquisiciones del BBVA en este año. El problema de fondo es que parece ser que ya está todo pactado desde el Ministerio de Economía y el Banco de España, porque si no fuese así, González se habría extralimitado en el papel relevante de la entidad dentro de la crisis financiera que atravesamos.
Aparte de la tragedia humana, se espera que el terremoto tendrá un impacto negativo en la economía en el corto plazo, pero en el mediano y largo plazo puede marcar una importante tendencia favorable. Los mercados de valores asiáticos cerraron con pérdidas, el Nikkei-225 de Japón cayó un 1,72 por ciento. También hubo un ligero desplome en los futuros de petróleo, en las bolsas europeas y en las compañías de seguro. El yen japonés se recuperó, a pesar de tono pasivo del Banco de Japón. La razón fundamental es la repatriación de los flujos esperados; las compañías de seguros (nacionales y extranjeras) deberán realizar pagos a entidades japonesas para cubrir los daños, por lo que tendrán que convertir divisas extranjeras en yenes nipones.
Este sismo es el quinto mayor registrado en todo el mundo desde 1900 por el Servicio Geológico de Estados Unidos. Es mucho más grande que el terremoto que devastó a Tokio en 1923 matando a 143.000 personas, y también mayor que el terremoto que sacudió a Kobe en 1995 matando a 5.502 personas. En esta última catástrofe el yen se remontó un 5 por ciento frente al dólar de Estados Unidos en los tres meses siguientes.
Esta vez, el yen descendió en forma pronunciada pero se recuperó a las pocas horas. Si bien la catástrofe ha causado estragos que aun son imposibles de dimensionar y que hundirá a la economía nipona en el corto plazo, se espera que en el mediano plazo la economía repunte con fuerza. Japón tiene experiencia en los desastres naturales y ha demostrado su capacidad para recuperarse de estas catástrofes. Cuando ocurre un desastre natural, las economías competitivas y modernas como Japón rápidamente financian los esfuerzos de reconstrucción, recurriendo a los ahorros y préstamos. Esto puede marcar un repunte importante para la economía nipona tras la conmoción inicial de la tragedia humana.