Lo primero que deja claro la película es que los tiempos han cambiado y ahora una premisa como ésta es prácticamente imposible tomársela en serio. Además, el guión de Michael Bacall y Jonah Hill es consciente de que es en su base donde hay más elementos para empezar a cuestionar lo que estamos viendo, y por ello en menos de 10 minutos ya ventila los aspectos más conflictivos: El pasado en el instituto de los personajes, el surgimiento de su amistad en la academia de policía (extenderse aquí hubiera sido un error fatal) y la pifia de uno de ellos que acaba condenándolos a tener que aceptar una misión tan particular como la que se nos cuenta en ‘Infiltrados en clase’. Esa agilidad es muy de agradecer, y también el hecho de que, técnicamente, la película respete la continuidad de la serie de televisión. Son detalles que muchas cintas de estilo similar descuidan, por lo que he creído conveniente resaltarlo. Por lo demás, Hill y Bacall saben estirar lo cómico de las situaciones a las que han de enfrentarse los protagonistas sin que la amenaza de la banda de la droga acabe siendo una tontería sin credibilidad. Sí que la parte dramática carece de intensidad (aunque las escenas de acción sean bastante correctas), pero es que tampoco pretenden que la tenga. Eso sí, un fallo importante es alargar la película más de lo necesario, ya que una producción de estas características rara vez debería ir más allá de los 90 minutos de metraje, pero que las películas duren de más es uno de los grandes males de nuestros tiempos.
Los encargados de poner orden en todo esto son Phillip Lord y Chris Miller, a los cuales debemos esa simpática cinta animada titulada ‘Lluvia de albóndigas’, los cuales han optado por una producción de perfil más bajo que la de otros compañeros suyos (Brad Bird o Andrew Stanton), quizá conscientes de que no son carne de blockbusters. Quizá por ello tampoco aporten gran cosa al resultado genial, porque ‘Infiltrados en clase’ es, guste o no, una película dependiente de su guión. Lord y Miller tienen que centrarse en mantener un tono ágil que haga más llevadero los momentos de pausa que hay en la trama e intentar explotar al máximo las posibilidades cómicas que ya están presentes en el libreto, y la verdad es que hacen un buen trabajo, porque si solo podría usarse una palabra para definir la película esa debería ser la de entretenida.
Sería muy sencillo calificar de extraña pareja a la formada por Jonah Hill y Channing Tatum, pero siempre asociaré eso a un dúo talentoso y que se compenetre perfectamente por culpa de la película protagonizada por Jack Lemmon y Walter Matthau, por lo que creo que es más adecuado decir que es una pareja desigual. Es cierto que físicamente sí cuadran perfectamente en el contrapunto de empollón/popular en su etapa de instituto, pero la diferencia de talento es palpable: Hill lo tiene y Tatum hasta ahora sólo ha demostrado ser capaz de aportar cierta presencia, algo en lo que reincide en esta ocasión, aunque sin llegar a ser una molestia. Por su parte, el elenco de actores de instituto presenta ciertos problemas de credibilidad por el tema edad (vale que haya gente que aparente tener menos años, pero no cuadra bien en esta ocasión), pero Brie Larson lo sabe compensar siendo parcialmente encantadora y Dave Franco (sí, el hermano del protagonista de ’127 horas’) es agradable como desastroso traficante. Por lo demás, algunas apariciones breves bastante simpáticas como las de Ellie Kemper (esa chica tiene un don para la comedia y para ser adorable) o Nick Offerman, aunque la mejor es una que tiene lugar hacia el final del relato.
En definitiva, ‘Infiltrados en clase’ es una comedia más entretenida que divertida (aunque también tiene algún puntazo aquí y allá) que es consciente de las limitaciones del material de partida y no tiene problemas en añadir ciertos aspectos de autoparodia. Además, Jonah Hill sigue demostrando su habilidad para la comedia y consigue que la presencia el anodino Channing Tatum no resulte demasiado molesta, mientras que el resto del reparto tienen la suerte de no contar con personajes insoportables, lo que hace bastante más llevadero el asunto. Y es que uno no sólo ha de aspirar a alimentar su hambre cinéfila con obras maestras (que son muy muy escasas), sino que también ha de saber disfrutar con un agradable pasatiempo como éste.
Queda menos de una semana para que arranque el prestigioso Festival de Cannes. Del 16 al 27 de mayo tendrá lugar la 65ª edición del certamen cinematográfico más importante del mundo y Blogdecine no se lo va a perder. Por segundo año consecutivo estaremos allí, in situ, acreditados, por lo que tendréis información de primera mano, imágenes y críticas de las películas más destacadas que se proyectarán durante el festival, que este año rinde homenaje a uno de los mayores iconos del séptimo arte, Marilyn Monroe, fallecida cinco décadas atrás.
¿Y cuáles son las películas más relevantes? Bueno, esa es la clave de la breve serie de artículos que empiezo hoy, proporcionar una guía con lo más jugoso de la programación de Cannes 2012. Veintidós títulos compiten este año por la Palma de Oro, que podría ir a parar a las manos de cineastas tan reputados como David Cronenberg, Michael Haneke, Ken Loach, Wes Anderson o Alain Resnais, por citar solo algunos de los que aspiran al preciado galardón. Esta vez no hay presencia española en la sección oficial y, a pesar de los rumores, directores como Paul Thomas Anderson, Terrence Malick (el triunfador del año pasado) o Wong Kar-wai no presentarán sus nuevos trabajos en la Croisette. Sí acudirán, curiosamente, Robert Pattinson y Kristen Stewart, dos de los jóvenes actores más deseados del planeta, protagonistas de ‘Cosmopolis’ y ‘On the Road’, respectivamente. Comenzamos con estas dos el repaso a las películas más interesantes del 65º festival de Cannes:
‘Cosmopolis’
Director: David Cronenberg. Reparto: Robert Pattinson, Juliette Binoche, Paul Giamatti, Mathieu Amalric, Samantha Morton, Sarah Gadon y Jay Baruchel. Sinopsis: En una Nueva York en plena ebullición, la era del capitalismo llega a su fin. Eric Packer, el chico de oro de las altas finanzas, se adentra en su limusina blanca. Mientras la visita del presidente de Estados Unidos paraliza Manhattan, Eric Packer solo tiene una obsesión: que le corten el cabello en su peluquería, al otro lado de la ciudad. A medida que transcurre el día, el caos se adueña de la atmósfera y él asiste impotente al hundimiento de su imperio. Además, está seguro de que se disponen a asesinarle. ¿Cuándo? ¿Dónde? El protagonista se dispone a vivir las 24 horas más importantes de su vida.
Uno de los títulos más potentes del certamen y el más esperado de 2012 para quien os escribe. Vuelve Cronenberg (a quien le dediqué un especial, como recordaréis) solo un año después de la fascinante ‘Un método peligroso’ (‘A Dangerous Method’) con una adaptación de la novela homónima de Don DeLillo protagonizada por Pattinson (después del abandono de Colin Farrell), considerado por muchos como un actor nefasto a causa de la saga ‘Crepúsculo’ (‘Twilight’). Es la cuarta vez que el canadiense compite en el festival que llegó a presidir en 1999, tres años después de recibir el gran premio del jurado por ‘Crash’.
‘On the Road’
Director: Walter Salles. Reparto: Sam Riley, Garrett Hedlund, Kristen Stewart, Kirsten Dunst, Amy Adams, Steve Buscemi y Viggo Mortensen. Sinopsis: Al día siguiente de la muerte de su padre, Sal Paradise, un aprendiz de escritor neoyorquino, se topa con Dean Moriarty, un joven expresidiario con un encanto arrollador que está casado con Marylou, una mujer muy libre y seductora. El entendimiento entre Sal y Dean es inmediato. Decididos a no dejarse encerrar en una existencia estrecha, los dos amigos rompen sus vínculos y se lanzan a la carretera con Marylou. Sedientos de libertad, los tres jóvenes parten a la búsqueda del mundo, de los demás y de sí mismos.
Llega a Cannes la esperada adaptación de la famosa novela de Jack Kerouac, editada en España con el título ‘En el camino’. Salles, que aspira a la Palma de Oro por tercera ocasión, dirige un material de culto, con un reparto espectacular y la música de Gustavo Santaolalla (ganador de dos Oscar). Gane o no, el cineasta brasileño (miembro del jurado en 2002) tiene entre manos una de las películas más relevantes del año.
‘De rouille et d’os’
Director: Jacques Audiard. Reparto: Marion Cotillard, Matthias Schoenaerts, Armand Verdure, Céline Sallette, Corinne Masiero, Bouli Lanners y Jean-Michel Correia. Sinopsis: Todo comienza en el norte. Ali se encuentra con Sam, de 5 años, en los brazos. Es su hijo, al que apenas conoce. Sin domicilio, sin dinero y sin amigos, Ali encuentra refugio en casa de su hermana en Antibes. Allí, enseguida todo mejora, ella los aloja en el garaje, se ocupa del pequeño y el clima es agradable. Tras una pelea en una discoteca, su destino se cruzará con el de Stéphanie. Ali la lleva a su casa y le deja su teléfono. Él es pobre, ella es hermosa y rebosa confianza. Es una princesa. Son totalmente opuestos. Stéphanie es domadora de orcas en Marineland. Hará falta que el espectáculo adquiera tintes dramáticos para que una llamada de teléfono en plena noche les reúna de nuevo. Cuando Ali se vuelve a encontrar con ella, la princesa está atada a una silla de ruedas: ha perdido sus piernas y sus sueños. Ali la ayudará con sencillez, sin compasión, sin lástima. Y ella revivirá.
Otro de los largometrajes más esperados, lo nuevo de Audiard después de ‘Un profeta’, una de las mayores alegrías que nos dejó la cosecha cinematográfica de 2009 (si bien llegó a España en 2010). Es la tercera vez que el francés compite en Cannes, donde ya ganó el premio al mejor guion por ‘Un héroe muy discreto’ y el “grand prix” por su último y portentoso trabajo. El realizador vuelve con una adaptación de ‘Rust and Bone’, colección de relatos escritos por Craig Davidson, al que han comparado con Chuck Palahniuk (‘El club de la lucha’). De la música se ha ocupado Alexandre Desplat, otro motivo para no olvidar este título.
‘Lawless’
Director: John Hillcoat. Reparto: Shia LaBoeuf, Tom Hardy, Jason Clarke, Guy Pearce, Jessica Chastain, Mia Wasikowska y Gary Oldman. Sinopsis: 1931. En el corazón de la América de la prohibición, en el condado de Franklin, en Virginia, estado famoso por su producción de alcohol de contrabando, los tres hermanos Bondurant son traficantes célebres: Jack, el más joven, ambicioso e impulsivo, desea transformar el pequeño negocio familiar en un tráfico a gran escala. Sueña con hermosos trajes, armas y espera impresionar a la sublime Bertha. Forrest, el mayor, actúa como jefe y está decidido a proteger a su familia de las nuevas reglas que impone un nuevo mundo económico. Cuando Maggie desembarca huyendo de Chicago, la recoge también bajo su protección. Solos contra una policía corrupta, una justicia arbitraria y los gángsters rivales, los tres hermanos escriben su leyenda: una lucha por continuar por su propia senda, durante la primera gran ola de criminalidad del país.
Otra con un elenco de actores impresionante (con la excepción de LaBeouf, claro). No es el único gancho de esta película basada en hechos reales que tiene lugar durante la etapa de la ley seca en Estados Unidos, hay mucho interés por ver el nuevo trabajo de Hillcoat, conocido por la realización de ‘The Road’. Novato en Cannes, el australiano tiene su primera oportunidad de lograr la Palma de Oro con esta adaptación del libro ‘The Wettest County in the World’ escrito por Matt Bondurant, descendiente de los auténticos protagonistas de la historia.
‘Killing Them Softly’
Director: Andrew Dominik. Reparto: Brad Pitt, Richard Jenkins, Ray Liotta, Scoot McNairy, James Gandolfini, Bella Heathcote y Sam Shepard. Sinopsis: Cuando una partida de póker ilegal es atacada por ladronzuelos, toda la mafia se siente amenaza. Los capos de la Mafia acuden a Jackie Cogan para encontrar a los culpables. Sin embargo, la misión de Cogan se complica entre indecisos, estafadores de segunda, asesinos cansados y los mismos ladronzuelos, y entonces la situación degenera…
Previamente conocido como ‘Cogan´s Trade’, estamos ante el nuevo trabajo del director de ‘El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford’, una de las películas más discutidas y aplaudidas de 2007. Dominik vuelve a contar con Pitt (que regresará a la Croisette tras presentar ‘El árbol de la vida’ el año pasado) para este nuevo relato sobre criminales que le ha proporcionado la primera oportunidad de competir en Cannes. Hay quien ya le considera favorito sin haber visto la película. Que solo por el reparto ya debe merecer la pena…
‘Moonrise Kingdom’
Director: Wes Anderson. Reparto: Bruce Willis, Edward Norton, Bill Murray, Frances McDormand, Tilda Swinton, Harvey Keitel y Jason Schwartzman. Sinopsis: En una isla junto a la costa de Nueva Inglaterra, en pleno verano de 1965, dos niños de doce años se enamoran, sellan un pacto secreto y su fugan juntos. Mientras toda la ciudad se moviliza para encontrarlos, una violenta tormenta se aproxima a la costa y transformará todavía más la vida de la comunidad.
Anderson tendrá el honor de inaugurar la 65ª edición del certamen con su séptimo largometraje. El cineasta, que tampoco había competido antes en Cannes (hay mucha presencia estadounidense en la sección oficial de este año), presenta nuevo trabajo tres años después de probar suerte con la animación en la estupenda ‘Fantástico Sr. Fox’. Otra vez hay que destacar un reparto envidiable (Willis y Norton necesitan reactivar sus apagadas carreras) y casualmente aquí también colabora Desplat, por lo que tenemos ingredientes más que suficientes para considerar ‘Moonrise Kingdom’ uno de los títulos más atractivos del año.
Continuará…
PD: Si alguno de los presentes va también a Cannes durante las fechas del festival y le apetece una charla cinéfila, que no dude en ponerse en contacto conmigo. Ya sabéis dónde encontrarme.
Es innegable que ‘Sombras Tenebrosas’ cuenta con un acabado muy propio de su director, tanto por los escenarios ostentosos, como con el juego con la tonalidad de los colores que aparecen en escena y, cómo no, por la dominancia de personajes un tanto singulares. El problema llega a la hora de conseguir una buena película mediante el uso de esos elementos: La mansión de los Collins sí que transmite un acertado cruce entre opulencia y decadencia, pero su peso dramático no va más allá de lo incidental, con lo que poco añade realmente. Más cuestionable es la decisión de apostar por una fotografía que potencia el apagado de los colores cuando lo habitual en Burton suele ser resaltarlos (caso que aquí se consigue por mero contraste, ya que los naranjas o rojos ganan fuerza por oposición). Este punto se centra sobre todo en los rostros de los personajes, algo que podría estar relacionado con la necesidad de puntualizar la decadencia de los mismos, pero lo que consigue es neutralizar un tanto la pálida tez del vampiro al que interpreta Johnny Depp. La cuestión es que esto no es algo que añada elementos de interés, sino que, en todo caso, vulgariza la situación.
Los personajes estrambóticos siempre han tenido un espacio de honor en las obras del autor de ‘Eduardo Manostijeras’, pero, por regla general, tenían un sentido dentro de la cinta en cuestión y eran consecuentes en todo momento con su naturaleza. En el caso de ‘Sombras Tenebrosas’ entra en escena una inseguridad tonal que también por afectarlos. Valga por ejemplo el caso de Barnabas, el cual busca ganar la simpatía del público, pero sus reacciones sanguinarias quedan fuera de lugar, ya que pasa de ser un simpático excéntrico a una inmoral máquina de matar. La transición para justificarlo resulta bastante endeble y crea una sensación de extrañeza que algunos justificarán con el hecho de ir saltando de género en género con estilo, pero lo cierto es que resulta una bofetada para la credibilidad del conjunto. Tampoco es que el toque de tortura amorosa sea un gran acierto, pero ahí el auténtico lastre es la incapacidad para no caer en tópicos cansinos.
Por lo demás, ‘Sombras Tenebrosas’ opta con acierto por mantener un tono dominante de comedia ligera, donde las bromas pueden ser un tanto básicas, pero sirven para vertebrar el relato durante sus dos primeros actos. No es que lo que se ve en pantalla resulte fascinante, pero Burton consigue un equilibrio bastante débil (siempre flojea un tanto en cuanto la comedia pasa a segundo plano o desaparece) que se viene completamente abajo en su tercer acto. Ahí se introducen giros de guión absurdos, el poco inspirado drama amoroso usurpa el dominio de lo que vemos y, en líneas generales, todo deriva en una chorrada de épicas proporciones que termina por hundir la película. Hay que reconocer que el guión de Seth Grahame-Smith, el cual toma los personajes creados por Dan Curtis para crear un pastiche que nunca termina de tener claro lo que quiere, pero que directamente no sabe cómo resolver lo que ha planteado, pero es que Burton tampoco realiza grandes esfuerzos para levantarlo. Un guión a la deriva que necesitaba más que un Burton en piloto automático para no acabar destruyéndolo todo.
Un punto muy llamativo de esta producción era su reparto. Sí, Burton empieza a ser un cansino en su empeño de contar con Johnny Depp, pero lo cierto es que se nota que estamos ante un personaje que él ansiaba interpretar, por lo que sus manierismos habituales están algo más controlados y se le nota a gusto ando vida a Barnabas. El problema, una vez más, es que el guión no sabe exactamente lo que quiere obtener de él, siendo un tanto lamentable ese recurso facilón de que decir mucho la palabra indeed equivale a ser británico. Helena Bonham Carter, enchufada habitual de Burton tras iniciar una relación sentimental con él, se limita a estar por ahí y no mostrar desgana en su actuación, algo que también es evidente en casos como el de Michelle Pfeiffer (ya con eso es suficiente para superar con creces a su aparición en la nefasta ‘Noche de Fin de Año’) o Jonny Lee Miller.
Es una pena que no se le dé más cancha al personaje de Jackie Earle Haley, ya que su ligero sarcasmo inicial funciona bastante bien, pero luego pasa a un rol marginal y excesivamente gregario del Barnabas de Depp, aunque sigue siendo el mejor integrado en el indeciso tono de lo que se nos cuenta. Por su parte, Eva Green es muy atractiva físicamente, eso ya lo sabíamos, pero aquí tiene que lidiar con el personaje más peligroso de todos, ya que la credibilidad de su bruja pende siempre de un hilo y al final acaba contagiándose de los errores del guionista. Ah, y sorprendente que, dentro de unos límites esperables, se hable tanto de la sexualidad de Chlöe Grace Moretz, básicamente porque aún es menor de edad y en Hollywood suelen ser muy tiquismiquis con este tema.
En definitiva, ‘Sombras Tenebrosas’ es una tontería que, más o menos, funciona hasta que llega un desenlace descacharrante que acaba con el delicado equilibrio que había caracterizado a la película hasta ese momento. Por su parte, Burton no sabe decidirse sobre lo que quiere que sea esta última obra suya, algo que también ha dañado a una campaña de promoción que no parecía no aclararse con lo que quería vender, pero eso es algo que se comprende una vez vista la película: Un mejunje de géneros mal compactado en el que sólo lo cómico ayuda a dar cierta cohesión al conjunto. Otro resbalón más en la carrera de Burton, y ya empiezan a ser demasiados. Tengo ciertas esperanzas en ‘Frankenweenie’, pero sospecho que puede acabar siendo un alargamiento innecesario de un corto muy disfrutable. Quizá simplemente le ha caducado el talento a Burton, no sería al primero que le pasa.
Para los navegantes de esa galaxia tal vez sea una obligación conocerlo y empezar a familiarizarse con los contenidos de la nueva publicación, que aspira a cubrir una serie de necesidades sobre la invasión que las nuevas tecnologías están haciendo en nuestros hogares.
En Xataka Smart Home se hablará de todo tipo de tecnología relacionada con el hogar (cinco ventajas de la iluminación LED), desde los electrodomésticos más completos hasta equipos de audio, vídeo, domótica y por supuesto los televisores avanzados.