
En la Abadía de Affligem se produce una de las cervezas más importantes de Bélgica. De hecho, y espero no equivocarme, pero hay tres tipos de esta cerveza. La hermana menor, que os presento hoy, Affligem Blond, la Dubbel y la Trippel.
Hoy os hablo de una cerveza con historia a sus espaldas. O por lo menos de los muros de donde ha salido la fórmula original para poder ser fabricada esta cerveza de Abadía belga. En los 900 años de historia que tiene la Abadía os podéis imaginar la de cuentos y relatos que se pueden llenar. A nosotros nos interesa lo más nuevo.
A partir de 1970, la “fórmula antiqua renovata” se saca del convento y se empieza a producir en la actual fabrica Affligem. Esta fórmula sienta la base para que se pueda producir la cerveza de forma industrial respetando las características de la cerveza de Abadía.

La verdad que la Affligem Blond no es una supercerveza, es más bien normal. Y a lo mejor precisamente eso es lo que tiene de especial. No destaca por grandes detalles por lo que podemos decir que es una cerveza perfecta para cualquier momento.
A simple vista tenemos una cerveza rubia, de malta de cebada poco tostada y muy turbia. Podemos ver los fermentos en el propio caldo. Lo que nos lleva equivocadamente a pensar que será una cerveza amarga.

Pero como os he dicho anteriormente, la cerveza no destaca por grandes detalles. Y tampoco iba a ser el del sabor ni olor.
Es una cerveza muy correcta, demasiado. En nariz no nos dice mucho, toques poco tostados y picos de la fermentación. Estamos ante una cerveza de 6,8 % alc/vol.
En boca, la verdad que resulta muy agradable, es realmente suave, muy rica y refrescante. Y como dije antes, nada amarga, o precisamente con amargor muy suave.
Deseando estoy probar la Affligem Dubbel y la Trippel.
En Noctamina | Kirin Ichiban Shibori, cerveza japonesa