Por fuera destaca por un paragolpes frontal de fibra de carbono con grandes entradas de aire, un capó también ventilado, el alerón, el difusor trasero, las taloneras y los sobredimensionados pasos de rueda que alojan llantas Brabus Monoblock F Platinum Edition de 19 pulgadas con gomas 255/35 R19 y 285/30 R19.
El 6.3 V12 Biturbo que esconde el Brabus Rocket 800 bajo el capó alcanza una potencia de 800 CV y 1.420 Nm de par máximo, aunque éste último se ha de limitar a “sólo” 1.100 Nm para que la transmisión AMG Speedshift MCT de 7 velocidades no se atragante. El consumo medio homologado es de 15,7 litros a los cien kilómetros.
El Brabus Rocket 800 es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos, de 0 a 200 km/h en 9,8 segundos y de 0 a 300 km/h en 23,8 segundos, gracias al diferencial de deslizamiento limitado que incorpora. Su velocidad máxima es de 370 km/h, aunque está limitada a 350 km/h.
La suspensión, firmada por Bilstein, es ajustable en altura y de tipo coilover. El sistema de frenos, por su parte, monta discos de 380 mm y 12 pistones en el eje delantero y discos de 360 mm y 6 pistones en el trasero.
Por dentro, el Brabus Rocket 800 luce una tapicería integral de cuero en combinación con inserciones de madera brillante black piano y alcántara. Los reposacabezas, por ejemplo, llevan bordado los logos de Brabus y Rocket 800.
Sólo de ver la foto superior se me ponen los pelos de punta. En Top-Gun parecía muy fácil … Dejemos la gran pantalla y hablemos de realidades. Éste es el programa:
Un curso de formación de 3 horas con un piloto de combate.
Un vuelo de 30 minutos en un caza Albatros L-39 realizando giros, loopings, immelman, split-s, ascenso, inmersión, tail-chase, touch-and-go's, descenso extremo a 5m del suelo ( ¡Ahí te quiero ver!).
Un vídeo en HD de recuerdo de la experiencia vivida.
Seguro incluído.
Aperitivos y refrescos, si te queda estómago para ello cuando te bajas.
Es un tipo de experiencia que me encantaría probar a pesar de mis miedos. Seguramente suprimiría el descenso extremo, al menos la primera vez, pero eso no es problema porque se puede personalizar la experiencia a gusto del consumidor. ¿Os atreveríais? Seguro que nuestra lectora M.Carol se atreve incluso con el descenso a un palmo del suelo.
NOTA: La imagen no corresponde a esta serie especial, de la que la marca no ha facilitado fotografía. A continuación, la galería oficial del A8 L W12 quattro. La imagen mostrada corresponde a dicha galería.
Ya adelantamos hace unas semanas la llegada de Incase al mundo del audio. Por entonces os mostramos algunos modelos muy serios en color negro, pero ya sabemos que este fabricante puede hacerlo mucho mejor.
Hoy, por fin, podemos confirmar los primeros auriculares Incase, donde hay que destacar por supuesto el interesante y moderno diseño que traen consigo. En total son cuatro modelos los disponibles: Capsule, Sonic, Reflex y Pivot, cada uno de diferente tipo (in-ear, más grandes, más pequeños, más ligeros). Los precios varían entre 50 y 200 euros, dependiendo del modelo escogido.
Os dejo con algunas imágenes más concretas de cada modelo:
Incase Capsule
Incase Pivot
Incase Reflex
Incase Sonic
Quizá algo caros, pero con un diseño excelente bajo mi punto de vista. Por supuesto hay varios colores a elegir en cada modelo que pueden comprarse en la tienda oficial de Incase.
Finalmente será fabricado sobre la base del Fisker Karma y se beneficiará de su sistema híbridosistema de propulsión eléctrico de autonomía extendida, aunque la marca asegura que incorporará mejoras para aumentar su capacidad de carga. En principio, desarrollará 408 CV y 1.300 Nm desde las cero vueltas.
Sus dos motores eléctricos son alimentados por una batería de ión-litio de 20 kWh con la que consigue una autonomía de cerca de 80 kilómetros, que después se amplian a unos 500 kilómetros cuando entra en acción el motor 2 litros de gasolina que actúa como generador y recarga la batería. Por tanto, y como hemos dicho, estamos ante un eléctrico de autonomía extendida.
El Fisker Surf se ofrecerá de forma global y llegará al mercado en 2013. Sobre su precio no tenemos datos, aunque podems hacernos una idea fijándonos en el precio de su hermano, el Fisker Karma, que ronda los 99.000 euros. De momento podéis ver las pocas fotos oficiales y un vídeo en el que aparece rodando en carretera.
La marca alemana ofrece para su modelo Audi A1dos versiones diferentes, denominadas Attraction y Ambition, siendo ésta última la más generosamente equipada y la primera la más básica. El precio base para el modelo ronda los 15.800 euros, con el motor más pequeño de la gama, el 1.2 litros TFSI de 86 CV de potencia.
La oferta de motorizaciones para este pequeño incluye el ya nombrado 1.2 TFSI de 86 CV, un 1.4 TFSI en dos variantes de potencia: 122 y 185 CV (S-Line) y un motor TDI, turbodiésel, de 1.6 litros también con dos potencias diferentes: 90 y 105 CV, siendo éste último el que nosotros hemos probado.
En función de la motorización, Audi ofrece cajas de cambio manuales de 5 y 6 velocidades o la transmisión automática S-Tronic. Como sabéis, la tracción integral Quattro no es todavía una opción, aunque sí que está contemplada para un futuro próximo y sabemos que se trata de un sistema Haldex de embrague multidisco sumergido en baño de aceite.
Entre el equipamiento de serie para todas las versiones destacan las luces de marcha diurna, seis airbags, radio Chorus, elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado, pretensores de cinturones delanteros, retrovisores eléctricos, kit antipinchazos, sistema de arranque y parada del motor, inmovilizador electrónico, sistema de recuperación de energía en la frenada e indicador de cambio de marcha, entre otras cosas.
Nuestra unidad del Audi A1 era la versión Ambition, que es la más equipada, pero antes de llegar a ella, empecemos por el principio, la opción más básica que destaca sobre todo por el gran equipamiento de serie en cuanto a seguridad se refiere.
Attraction y Ambition
Por el precio del vehículo, la oferta de equipamiento no es especialmente generosa (el aire acondicionado no está incluido, por ejemplo) en el acabado de acceso Attraction, aunque si por algo destaca lo que incluye el Audi A1 básico de fábrica es por el gran número de sistemas en pro de la seguridad: ESP, ABS, EBV (distribución electrónica de la frenada), EDS (bloqueo electrónico de diferencial), ASR (control de tracción electrónico) y asistente de frenado o SAFE.
Entre el equipamiento específico para esta versión, que está disponible para todas las motorizaciones salvo la más potente (1.4 TFSI 185 CV), destacan las llantas de acero de 15 pulgadas con tapacubos, tapicería de tela Attraction, inserciones interiores en negro mate y volante deportivo de plástico, por ejemplo.
El siguiente paso, que es a su vez el tope de gama, es el acabado Ambition y añade al anterior llantas de aleación de 16 pulgadas con neumáticos en medidas 215/45 R16, suspensión deportiva, tapicería específica, aplicaciones de aluminio, asientos delanteros deportivos, volante deportivo en cuero, faros antiniebla, aire acondicionado, sensores de luz y lluvia, reposabrazos central y tubo de escape cromado, entre otras cosas.
El Audi A1 1.4 TFSI 185 CV, que va a parte, tiene su propio equipamiento específico: llantas de 17 pulgadas (215/45 R17), paquete exterior S-Line, radio Concert, volante deportivo de cuero y multifunción con levas, climatizador Comfort y paquete de iluminación interior LED.
Equipamiento opcional
La oferta de equipamiento opcional es tan amplia que podemos llegar casi a duplicar el precio del vehículo. Paquetes de tapicería, llantas de todos los colores y sabores, sistema de navegación, opciones de confort… y eso sin tener en cuenta las incontables opciones que ofrece la línea Audi Exclusive.
Algunos de los más interesantes son la suspensión deportiva S-Line (entre 400 y 600 euros según el motor), alarma antirrobo (350 euros aprox.), faros de xenón plus (unos 1.000 euros), asientos calefactables (330 euros), techo panorámico de cristal (1.000 euros), equipo de sonido Bose (800 euros) y sistema de navegación básico (1.300 euros) o MMINavigation Plus (3.000 euros).
Los paquetes de equipamiento más interesantes son: paquete Kult por unos 1.500 euros (aire acondicionado, llantas de aleación de 15 pulgadas, faros antiniebla, volante de cuero…), paquete Media Style (entre 1.400 y 1.600 euros e incluye: iluminación interior LED, radio Concert, instalación de Bluetooth, tapizado de tela…) y paquete deportivo S-Line que por unos 2.000 euros incluye suspensión deportiva, llantas de 17 pulgadas, volante multifunción y pomo del cambio en cuero perforado, inscripciones S-Line, tapicería de cuero y tela, entre toras cosas.
El Audi A1 1.6 TDI 105 CV que pudimos probar, que parte de los 20.960 euros, llevaba equipamiento suficiente como para aumentar el precio por encima de los 26.000 euros. Veamos en qué tendríamos que gastarnos el dinero si quisiéramos tener el mismo vehículo que el probado.
De los opcionales que ya hemos nombrado nuestra unidad llevaba el sistema de navegación básico (pantalla de 6,5 pulgadas, cargador de CDs, navegador básico…), volante multifunción, llantas de 17 pulgadas, techo panorámico de cristal, faros de xenón plus, arco de techo contrastado, tapicería de cuero bitono...
Seguridad
Durante el pasado año 2010, el Audi A1 se sometió a las pruebas de seguridad que realiza Euro NCAP, obteniendo la máxima puntuación: cinco estrellas. La versión en cuestión era un 1.2 TFSI de 86 CV con el acabado Ambition y un peso en vacío de 1.115 kilogramos.
Si vamos por partes, veremos que el Audi A1 obtuvo un 90% de la puntuación en cuanto a protección de ocupantes se refiere. En protección de niños sacó un 79% de la puntuación posible y en cuanto a sistemas de seguridad (todos de serie) obtuvo un 86%. El peor resultado fue en el apartado de protección de peatones, donde se quedó en un 49% (la protección que ofrece el paragolpes es buena, pero no así la del frontal del capó, por ejemplo).
Podéis descansar por hoy, que con tanto dato de equipamiento, seguridad y opciones debéis estar ya mareados (yo lo estoy al menos). Mañana concluiremos la prueba con la valoración final del Audi A1 1.6 TDI y su ficha técnica completa.
Leo preocupado en El Blog Salmón el estado de China. ¿A quién le suena la burbuja inmobiliaria? ¿A que a todos nos suena? Vale, pues se habla de que en China hay 64 millones de casas sin comprador. ¿Os imagináis toda la gente que cabe ahí? Caben todos los alemanes y sus inmigrantes, y sobraría sitio.
En Estados Unidos y en Europa se están deshinchando todavía las burbujas inmobiliarias. En Japón ya ha pasado. También ha pasado en lugares como Dubai, con ciudades deshabitadas y los aparcamientos de los aeropuertos atestados de coches de lujo cuyos dueños se subieron a un avión para nunca regresar, ahogados en deudas.
Es más que probable que en China se repita lo mismo que estamos viviendo en España: pagar las consecuencias de vivir por encima de sus posibilidades, a golpe de crédito, y sufrir una más que contundente “corrección”. Vamos, lo que se viene llamando una crisis como la copa de un pino.
Un caso práctico
Imaginemos al ciudadano Tzeng (se pronuncia “chen”). Se muda del campo a la ciudad y encuentra un trabajo. Empieza a ganar dinero. Se compra una casa, y se hipoteca. Se compra un coche. Como los precios de la vivienda suben por la especulación, la hipoteca es fuerte, pero mientras tenga trabajo, no pasa nada.
El problema de Tzeng vendrá cuando se vea afectado por una de las múltiples fichas de dominó que pueden caer. Imaginemos que le despiden. Dejará de poder hacer frente a sus deudas, y si aumenta el paro, lo tendrá aún más difícil. Difícilmente comprará otro coche nuevo, e intentará deshacerse del suyo.
Este caso práctico no es muy irreal. Mirad a España. Con la crisis que hay, las ventas de coches han bajado a niveles de los años 90. Pocos pueden comprarse un coche, otros estiran la vida útil del suyo y el resto se resigna a moverse con montones de chatarra o descuida el mantenimiento por no poder permitírselo.
Ahora mismo, el motor económico de China es el propio crecimiento, cuando eso se estanque, vendrán los problemas. Si por ejemplo las ventas de coches descienden, las cuentas de las automovilísticas se verán en aprietos: se habían previsto unas inversiones y va a costar mucho más tiempo amortizarlas.
¿Qué pasará con la estructura de concesionarios, talleres y fábricas cuando las ventas empiecen a desplomarse o simplemente estancarse? Ui, ui, ui. Seguramente pasará lo que hemos visto pasar en otras partes del mundo. ¿En qué nos afecta a nosotros? Pues si los fabricantes ganan menos dinero, invertirán menos en I+D.
Eso supondrá un retroceso tecnológico, no se cambiarán los modelos tan a menudo, se volverá a ir a rebufo de las leyes en vez de por delante, etc. En resumen, nada bueno. Tal vez habría consecuencias favorables, como reducir los tiempos de espera para algunos modelos, si se ha calmado la voracidad de coches del gigante asiático.
Luego hay otro problema en el horizonte, y es qué pasará cuando estalle otra burbuja, la del petróleo. Una vez que se haya producido el pico del petróleo (o peak-oil) y los grandes medios de comunicación lo propaguen a los cuatro vientos, subirán mucho los precios. ¿Y qué pasará con todos esos millones de coches que hay en China?
Pues pasa que la mayoría aplastante funciona con gasolina. El que suban los precios nos va a fastidiar a todos, desde luego, pero a ellos bastante más. Es hasta posible que su liderazgo económico se esfume, pero no soy un experto en economía, ni tengo la bolita de cristal. De todas formas, hay que ser conscientes de que la rave de China no será eterna.
Si China pincha, pues seguirá habiendo otros mercados por explotar: India, Rusia, Sudamérica, etc. Digamos que la crisis es nómada: llega a un lugar, arrasa con todo y luego se va a otro lado. Hasta el ex-primer mercado automovilístico del mundo ha cambiado y está en vías de ser irreconocible: Estados Unidos.
¿Quién le diría a los norteamericanos hace unos años la situación actual? El tipo de motor más vendido es el 4 pot (cuatro cilindros), se importan coches europeos o hechos a la europea, vuelven los diesel, es el país con más híbridos del planeta, el esfuerzo de matar el coche eléctrico fue en vano, etc.
Hasta ellos se han dado cuenta que tienen que reducir su independencia energética, diversificar las fuentes, apostar por los híbridos y eléctricos, racionalizar sus absurdas gamas de antaño, y demás. En China no han llegado a ese punto todavía, es muy probable que lo acaben haciendo.
Queridos lectores, el Siglo XXI no ha hecho más que empezar, y el sector sufrirá varias turbulencias. Si la economía de China se cala, más de un fabricante podría gripar. Y qué decir cuando el petróleo comience su declive. Se han sembrado tormentas, y se recogerán tempestades. Tiempo al tiempo.
Coches haciendo cola para repostar combustible, y racionado (1974)
Esta imagen tiene unos años, pero no fue un episodio de telefilme cutre, sino imagen en los periódicos. Varios países europeos llegaron a prohibir circular en domingo, se bajaron los límites de velocidad, los motores bajaron mucho sus pretensiones (así como los coches y la sociedad en general). Fue la crisis del petróleo de los 70.
Las consecuencias del pinchazo chino o del pico del petróleo no creo que sean cuantificables. Eso irremediablemente cambiará el uso del automóvil y su concepción tal y como se conoce ahora. Los puristas pueden seguir mirando vídeos de los 80 y regocijándose en tiempos que lamentablemente, no van a volver.
Me encantaría estar equivocado, y aquellos que me han dado este conocimiento se equivoquen también. La pasión por el motor va a cambiar dentro de relativamente pocos años. Desde Motorpasión esperamos no tener que irnos al paro, y que a pesar de todas las tempestades, siga habiendo gente a quien le gusten los coches, aunque cueste 200 euros llenar un depósito.
NOTA: Si el artículo te parece demasiado exagerado, es que no has profundizado en la gravedad del problema.
Como todo el mundo sabe la última dieta semanal que os hemos puesto en Vitónica es un ejemplo de una semana cualquier de una dieta de volumen, en la que no hemos colocado ningún tipo de cantidades para que no la sigáis al pie de la letra y sólo sirva de referencia.
Si bien,al leer los comentarios de muchos de vosotros en el post de la dieta de volumen nos hemos percatado que muchos no sabéis cuales son las pautas que hay que seguir para realizar una dieta de volumen, que cantidad de carbos comer o cada cuanto tiempo u otros aspectos importantes para crear tu dieta de volumen.
Esta serie de post va a intentar aglutinar las pautas para crear tu dieta de volumen, los aspectos más relevantes a tener en cuenta en la generación de la misma, que recordar es lo más importante para ganar músculo, aunque sin un entrenamiento intenso no vamos a crear tampoco hipertrofia muscular.
Variables que influyen en la dieta
En una dieta de volumen o definición hay muchas variables que influyen a la hora de definir una dieta si queremos afinar al máximo: porcentajes de grasa, músculo y agua de nuestro cuerpo, metabolismo basal, frecuencia cardiaca en resposo, frecuencia máxima, consumo de energia en una hora de pesas o en una hora de cardio, peso corporal, temperatura corporal, horarios de entrenamiento, constitución física, climatología, estres laboral y sentimental…
Todas o la mayoría de estas variables las debería de tener en cuenta un dietista deportivo para crear un dieta a vuestra medida, y en base a formulas y reacciones y cambios que vuestro cuerpo va a ir efectuando adaptarlas continuamente de una forma personal al individuo en cuestión.
De momento nosotros no vamos a entrar en detalle de tantas variables ya que creo que ninguno de nosotros somos culturistas profesionales, y el que desee conocer con exactitud que es lo que debe comer estrictamente no le queda otra que ponerse en manos de un profesional cualificado.
Calcula los porcentajes de macronutrientes y calorías totales
Nosotros de momento vamos a basarnos en nuestro peso corporal ya que muchas de las otras variables nos costará saber, aunque sería muy bueno tener al menos metabolismo y grasa corporal para ajustar algo más las cantidades de macronutrientes que debemos comer diariamente, pero vamos a intentar usar conceptos básicos para el cálculo.
Con el peso corporal hay que calcular los porcentajes de carbohidratos, proteinas y grasa que hay que por norma hay que comer para que el cuerpo tenga el glucógeno siempre repleto con el fin de que el músculo se recupere perfectamente, asimile las proteinas al máximo y proteja el músculo que ya existe.
Los porcentajes en los que debemos movernos en una dieta de volumen sería:
Hidratos: entre el 45% y el 55% de las calorías de la dieta. Estamos hablando que por cada kilo de peso corporal sería entre 2,5 y 3,5 gramos.
Grasas: entre el 20% y el 25% de las calorías de la dieta. Estamos hablando que por cada kilo de peso corporal sería entre 1 y 1,8gramos.
Proteínas: entre el 25% y el 35% de la dieta. Estamos hablando en torno a los 2 gramos de por kilo de peso corporal
Esto quiere decir que nos moveremos en unos rangos los tres macronutrientes que podrían ser por ejemplo 45%/25%/35% o 50%/20%/30% (estándar) ó 55%/20%/25% de la relación hidratos-grasa-proteinas. Además para calcular la cantidad total de calorías necesarias vamos a usar la fórmula de Lyle McDonald que para ganar masa muscular habla de tomar entre 35 y 39 calorías por kilo de peso corporal.
Caso práctico
Si tomamos una persona que pese 80 kilos de peso corporal y quiera ganar masa muscular, los valores que debemos calcular son los siguientes:
Calorías necesarias: debe rondar entre 2.800 kcal y 3.120 kcal
Hidratos: entre 1.260 gr y 1.540 gr (para 2.800 kcal) y entre 1.404 gr y 1.716 gr (para 3.210 kcal)
Grasas: entre 560 gr y 700 gr (para 2.800 kcal) y entre 624 gr y 780 gr (para 3.210 kcal)
Proteinas: entre 700 gr y 980 gr (para 2.800 kcal) y entre 780 gr y 1092 gr (para 3.210 kcal)
En la próxima entrada explicaremos algunas pautas para dividir las comidas en base a los cálculos que hemos hecho, que alimentos debemos tomar indispensablemente, como alimentarse correctamente o que comer y en que momento del día entre algunas de las temas relevantes que nos quedan.
Al momento de adelgazar, conseguir un balance calórico negativo es primordial, y ello se puede conseguir reduciendo el ingreso de calorías o incrementando el gasto calórico. Para aumentar el gasto calórico, no sólo el ejercicio es de utilidad, sino que algunos alimentos pueden ser de valiosa ayuda.
Ya sea porque requieren de mayor trabajo digestivo en el cual también se queman calorías, porque estimulan el sistema nervioso y con ello incrementan el metabolismo o porque para consumirlos necesitamos masticar más, los alimentos que ayudan a aumentar el gasto calórico son:
Alimentos duros que requieren masticación: al requerir un mayor movimiento de boca y dientes pueden estimular el gasto calórico e incluso, saciarnos antes, por eso, alimentos como las frutas y verduras frescas y con piel, las carnes magras y las semillas o frutos secos, así como las legumbres, pueden ser de gran ayuda. Masticando más podemos incrementar el gasto calórico levemente en cada comida lo cual al final del día y en la sumatoria de la semana, representa una notable colaboración para quemar calorías.
Alimentos con fibra y proteínas: las fibras retrasan la digestión, y requieren mayor trabajo en el estómago, mientras que las proteínas tienen un metabolismo más complejo que consume calorías en mayor medida respecto al resto de los nutrientes. Por eso, alimentos como las legumbres, las carnes magras, batidos de frutas y lácteos desnatados, son un empujón al gasto calórico.
Alimentos estimulantes: chocolate negro, café o té verde y negro que tienen cafeína o catequinas en su composición, estimulan el sistema nervioso central y con éste el metabolismo, lo cual puede representar entre 40 y 100 calorías más quemadas al día.
Alimentos termogénicos: pimientos, pimienta, mostaza, canela contienen capsaicina, una sustancia que incrementa el gasto calórico horas después de consumirlos y en algunos casos, se manifiesta por la mayor generación de calor en el organismo, como por ejemplo, lo que experimentamos tras consumir aji chile picante.
Estos alimentos puede ayudar a incrementar el gasto calórico, pero claro está que no se llevan un papel milagroso en nuestra dieta si queremos adelgazar. Ellos pueden volver más activo el metabolismo pero si nosotros incluimos estos alimentos en una dieta alta en grasas y azúcares, y no realizamos ejercicio físico, claramente no podremos perder peso con sólo consumirlos en la dieta habitual.