Pero no, aún queda mucho zumo de dinosaurio por extraer. Y nunca se acabará, porque llegará un día en el que ya no nos interese sacarlo, ya no merecerá la pena. Pero hay que buscar alternativas, y buscarlas ya. Muchas ya existían, solo han recuperado su justo papel en la movilidad, papel que durante años se ha enterrado.
Nosotros también somos adictos a los combustibles fósiles. Prácticamente los pagamos el doble de caros que hace pocos años, pero no veo manifestaciones, ni boicots masivos… Cada vez que paramos a repostar, vemos gente que se baja, reposta, paga y se va. Como si nada hubiese pasado. ¿Podemos dejarlo mañana? Mmmm… ¿en serio?
En la primera parte de este artículo hemos visto que adoramos un sistema enfermo, agonizante, que requiere que lo modifiquen mucho si no queremos volver a los caballos o las bicicletas. Ese sistema es un reflejo de el sistema, así, a secas, en el que está basado nuestro modus vivendi actual.
En el modo de producción capitalista, se producen bienes o servicios, que son consumidos o adquiridos mediante dinero o transacciones equivalentes. Para poder tener acceso a dichos bienes y servicios, hace falta trabajar o tener una fuente de ingresos, y así se alimenta el sistema de forma cerrada.
Es decir, hay relaciones de dependencia. No conozco un solo fabricante de coches que sea una ONG, tampoco conozco petroleras que regalen el combustible de forma generalizada. Es un negocio, y tiene sus mecanismos de supervivencia. Nosotros haríamos lo mismo, así que no deberíamos considerarlo como moralmente reprobable.
“La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida.
Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.”
Seguro que os suenan estas palabras, son de la película “El club de la lucha” de David Fincher. Es una historia de ficción, pero tiene un trasfondo filosófico interesante de abordar. Es una obra que hace pensar, como “1984” (George Orwell), “Zeitgeist” (Peter Joseph), “Un mundo feliz” (Aldous Huxley), etc.
Debería ser ilegal morir sin haber tenido acceso a todas esas obras de pensamiento crítico, y otras tantas que he omitido, pero bueno, este blog no versa sobre filosofía ni lo pretende. No obstante, como consejo estrictamente personal, os recomiendo conocerlas, entenderéis mejor muchas cosas.
Pensemos de forma crítica. ¿Cómo reducir la dependencia del automóvil? Poco a poco, empiezan a definirse alternativas. Existe el alquiler de coches, o el uso de coche compartido, el renting o el transporte colectivo. Son alternativas al régimen clásico de propiedad, el más costoso pero el más popular.
Pero a nosotros nos gustan los coches y no podemos desengancharnos tanto, aunque podemos entender que hay alternativas a tener NUESTRO coche. Pensemos en cómo hacer más soportable la posesión y uso del mismo, y eso nos lleva inevitablemente a la energía. Y eso implica hablar de petróleo.
Alternativas al petróleo
Ya hemos quedado en que la época de los combustibles fósiles es limitada y temporal, ¿luego qué? Después del petróleo veremos el auge del gas, pero también se trata de algo temporal, salvo que encontremos una forma de producir gas a la misma velocidad que lo gastamos: una utopía muy bonita. La agonía se alargará unas pocas décadas.
Pensemos en biocombustibles. Para un uso de escala baja o media, son una alternativa, porque pueden llegarse a producir de forma sostenible, barata y poco contaminante. Ahora bien, es ilusorio pensar que se puede reemplazar el petróleo por ellos. A nivel global, nunca dejarán de ser un parche. Con las biomasas, lo mismo.
¿Qué pasa con el hidrógeno? Todo lo que huele a hidrógeno huele bien… o no. Permitirá la reconquista de las grandes distancias, esas que el coche eléctrico no podrá asumir en una buena temporada, sin emisiones, y pudiendo recargarlo en cuestión de minutos. Casi parece la solución perfecta.
Al parecer, la investigación fue abierta hace un par de meses cuando el propietario de uno de estos vehículos avisó a la marca de que su descapotable desprendía un sospechoso tufillo a gasolina tras repostar. Según Audi, es posible que algunos vehículos puedan presentar pérdidas de combustible. No creo que haga falta decir los peligros que esto conlleva, incluyendo el de ser protagonista de un Dolorpasión(TM) en toda regla.
Por tanto, algunos de los Audi R8 Spyder fabricados por VW América entre el 18 de mayo de 2010 y el 22 de junio de 2011, unos novecientos veinte vehículos, serán “llamados a filas”. Como de costumbre, y tras recibir la pertinente carta informativa (a partir del 22 de agosto según afirma la marca), los propietarios podrán acudir a un taller oficial donde el problema se reparará de forma gratuita.
En este caso, el preparador alemán ABT Sportsline ya adelanta cómo será su paquete de preparación para el alevín de la familia Q de Audi. Exteriormente, tanto la parrilla como el spoiler delantero, los embellecedores de las puertas, el faldón trasero, las salidas de escape o el alerón, son obra de ABT.
Antes de pasar a las mejoras mecánicas, también cabe apuntar que el preparador ofrece muelles específicos para la suspensión y una gran oferta de llantas de entre 18 y 20 pulgadas con diferentes diseños y equipadas con neumáticos de altas prestaciones.
Dos son los motores del Q3 en los que ABT está trabajando para mejorar sus prestaciones. Para empezar, el 2.0 litros TSI de gasolina, que se comercializará en dos variantes de 170 y 211 CV, ofrecerá unas cifras de potencia tras pasar por las manos del preparador de 210 y 250 CV, respectivamente.
En cuanto a los diésel, el 2.0 TDI estará disponible de serie tanto con 140 CV como con 177 CV en la versión más potente. La reprogramación hace que el primero de ellos alcance los 170 CV y el segundo llegue hasta los 195 CV.
Hay que recordar que al igual que en otros modelos de la marca, es el alternador reforzado el que se encarga de arrancar el motor de combustión, no el motor de arranque. Además, como en otros sistemas de este tipo, deben cumplirse otras condiciones, como que haya una temperatura exterior entre -5 y 30 ºC, que el motor esté caliente, un nivel de carga de batería determinado, y que no se estén utilizando sistemas que consuman mucha electricidad.
Otro dato que merece ser comentado es la vida útil de esta tecnología, que preocupa a algunos. Pues bien, al igual que se estima que es de unos 600.000 arranques, por encima de la vida útil del propio vehículo. Otra cosa será si compensa o no pagar el precio extra que la marca pide porque nuestro Peugeot sea un microhíbrido (de momento no sabemos el precio de estos dos vehículos), que dependerá del tipo de recorridos que hagamos normalmente.
Y también me he quedado prendado de lo divertido que debe ser estar con esas máquinas en un lago seco, casi sin preocupaciones (y no, no me voy a poner Tacañón con el tema de que apenas van protegidos ante un accidente).
...Coges una cerveza y te preparas porque en EurosportUK ya están animando la tarde con un increíble vídeo introductorio.
Y no era por decir. De hecho me empeñé bastante en conseguirlo, pregunté a amigos, a gente que conozco en Twitter, en foros, a la organización e incluso a la propia Eurosport... pero nada, parecía que nadie había estado lo suficientemente hábil como para haber grabado el genial montaje que había hecho el canal temático en su versión británica. Busqué y busqué pero no encontré, hasta que la propia organización, al día siguiente, nos dejaba un enlace a un vídeo que acababa de subir un usuario a Youtube.
Espero no haber creado demasiadas expectativas pero desde luego cuando estás mirando el televisor y te encuentras con un anuncio de este tipo, te enganchas, aunque ni siquiera sepas de que se trata. No me extiendo más y a continuación os dejo las mejores imágenes de lo que llevamos de BSB.
No hace falta recordar que después de cada fin de semana de carreras en Motorpasión Moto os traemos los resúmenes en vídeo, la crónica y los resultados actualizados. Respecto al vídeo, si por casualidad estáis interesados en la canción que suena buscad el siguiente título: Dj Rush – Louder.
Normalmente vemos como a un triunfador al que posée un coche deportivo, o lujoso, o las dos cosas. Miramos despectivamente a los que usan el coche para transportarse, o como mínimo, no los vemos como iguales. ¿Quién es más feliz? Pues es una cuestión tremendamente relativa.
La mayoría de nosotros pertenecemos a la clase media, ese estamento social en decadencia (visto lo visto), pero nos podemos permitir tener un medio de transporte individualizado. Los deportivos o de lujo seguramente no podremos pagarlos ni con una vida de trabajo, pero los deseamos igual.
Si nos tocase la lotería o descubriésemos un tesoro bajo la plaza de garaje, una de las primeras cosas en las que nos gastaríamos el dinero sería en otro coche, uno que antes no estaba a nuestro alcance, o quien dice uno, dice varios. Venga, admítelo, yo también he hecho lo mismo, es natural desear lo que no se tiene.
Como hemos podido comprobar, estamos enfermos, porque nunca dejaríamos de desear coches. Tenemos ejemplos extremos como Jay Leno, que cuantos más coches tiene, más quiere, y nunca deja de adquirir. Parece que ese hombre nunca terminará de realizarse por esa vía, la adquisición de coches. ¿Es Leno más feliz que quien estrena su primer coche?
Adictos a adictos
Pasemos a otro tema. Imaginemos un coche que nunca se rompa. No necesitará revisiones, ni recambios, ni sufrirá degradación. Funcionará, dentro de lo que la física y química permitan, toda la vida. No necesitará mantenimiento, solo energía y que de vez en cuando lo lavemos. Si eso existiese, la industria del automóvil habría desaparecido.
Hemos asumido y aceptado que los coches se rompen, que necesitan piezas, que habrá que llevarlos al taller para más cosas que los elementos intrínsecos de desgaste. Nos parecerá raro un coche que nunca se rompa, hasta puede que nos aburramos de él. Pero nuestro deseo profundo es ese, que no falle.
Además de ser adicto al mantenimiento, nuestro coche tiene otra adicción: la energía. Actualmente, casi todos los coches del planeta se mueven con energías fósiles, otro modelo enfermo, que subyuga a millones de seres humanos en el mundo, incluyéndonos a nosotros mismos (y nuestros bolsillos).
Volvamos unos cuantos siglos atrás. Ahora no podemos apenas imaginar una movilidad sin combustibles o que implique pagar por moverse más allá del ámbito local, pero el ser humano ha conocido eso durante milenios. ¿Los veleros pagaban impuestos? ¿Los caballos exigían comida del otro lado del mundo o valía casi cualquier campo? No eran gratis precisamente pero moverlos casi.
En el mundo actual, elijamos la forma de movilidad que elijamos, tendremos que pagar por movernos. Sin embargo, hay una forma de movilidad que asusta por la independencia que puede generar, por eso se ha intentado varias veces ningunearla, sabotearla o condenarla al ostracismo. Pero mala hierba nunca muere.
La era del petróleo es como una llama en la oscuridad. Pasó de no usarse casi para nada a ser uno de los motores del mundo, y acabará dejando de usarse. Sin embargo, cualquier vistazo a un área costera puede revelarnos algo indiscutible: todavía funcionan barcos a vela.
El automóvil actual se basa en la dependencia. Somos dependientes de los coches, y ellos son dependientes de otras cosas, como la energía o el mantenimiento. Si fuésemos menos dependientes en cualquiera de esas tres variables, pondríamos la industria literalmente patas arriba como un escarabajo, y se moriría (tal y como la conocemos).
Para que todo el engranaje funcione, es necesario que siga habiendo esa dependencia. Eso no existía en la Antigüedad en los mismos términos. La revolución del transporte no ha terminado, está todavía en una fase temprana, aunque muchos creen que ya hemos llegado a la fase más alta. Pues no, se avecinan cambios, y bastante drásticos.
Mientras el cambio no se imponga, seguiremos con el modelo actual. Después de leer este artículo, muchos seguirán con nuestra mentalidad prefabricada de dependencia, y reaccionarán escépticamente ante cualquier opinión contraria. Ha sido así casi toda nuestra vida. ¿Qué hay más allá?
Y como cualquier motero un poco experimentado sabe, hay que tener mucho cuidado con cualquier línea blanca pintada en la calzada, ya que la mayoría de ellas son una auténtica pista de patinaje en cuanto se humedecen con por cualquier liquido, sea por agua, aceite, gasolina o el líquido refrigerante que ha derramado algún vehículo. La solución es sencilla, pintura antideslizante, pero como no tenemos suficiente con la señalización vertical "asesina" que puebla nuestras ciudades y carreteras, vamos a añadir una dificultad más con esta señalización horizontal.
El Gobierno dice que con esta medida se pretende acabar con el 14,5% de los accidentes de tráfico en España. Claro que no han contado con las motos que se irán al suelo en cuanto caigan dos gotas sobre esas pinturas. Pero seguro que luego en las estadísticas de la DGT estos accidentes en moto serán anunciados a los cuatro vientos, para demostrar lo irresponsable del colectivo que no hace más que accidentarse. Desde luego como somos, mira que tenemos vicio por accidentarnos.
Y podíamos continuar con la ironía pero realmente estamos hablando de nuestras propias vidas. No me quiero ni imaginar si en una zona en la que se considera que hay que señalizar para que se respete la distancia de seguridad por alcances. ¿Qué puede suceder con un motorista arrastrando por el suelo en ese punto negro? Mal asunto, o alcanza o es alcanzado.
Siguen diciendo que países como Francia y Portugal ya hace tiempo que han instaurado este tipo de señales, y efectivamente es rigurosamente cierto, pero no es menos cierto que ambos países tiene también instalados las protecciones en los guardarraíles, y por supuesto las pinturas son antideslizantes.
Así asociaciones como PSMV ya están advirtiendo en sus comunicados que se hagan las cosas bien. Y que la Seguridad Vial sea para todos, no con campañas incoherentes y poco rigurosas.
En la historia reciente de Opel constatamos una mejora del planteamiento de la marca del rayo. Corsa-Corsa, Meriva-Meriva, Vectra-Insignia… son avances muy sustanciales, dejando atrás su carácter espartano y coqueteando con lo Premium. Y eso quieren hacer, competir con rivales de más empaque.
Veamos el caso concreto del Opel Meriva. La primera generación era más bien un coche sencillo, con pocas aspiraciones. Su sucesor ha traído los extras, la calidad… y los clientes lo han notado. La mayoría de lo que venden es versiones equipadas, y con bastantes extras. El cliente Opel ha evolucionado.
Por ello, mejor dejar a Chevrolet como una marca más económica, que ya se ha posicionado al absorber el universo Daevrolet, mientras que Opel competirá con marcas más caras, como Volkswagen, Volvo, etc. Modelos como el Opel Insignia ya tienen un pie puesto en ese terreno, más exclusivo.
Opel no está en venta, hay una apuesta decidida por la filial europea, pero ha de mejorar su rentabilidad. No tiene mucho sentido que Chevrolet y Opel se quiten ventas entre ellas, sino que se complementen. Chevrolet irá a por el presupuesto ajustado, y Opel al más sobrado.
En el primer semestre, Opel/Vauxhall ha vendido casi 538.000 unidades (8,1% de cuota) frente a casi 92.000 de Chevrolet (1,4% de cuota). Volkswagen es la marca líder de Europa, con más de 856.000 unidades vendidas en el primer semestre y una cuota de mercado del 11,6%. Hay partido.
El Toyota Prius tiene un problema, se vende demasiado, así que los primeros enchufables no van a estar disponibles de manera inmediata para todo el mundo. Si para el modelo convencional ya hay que esperar un embarazo estándar (9 meses), con la nueva versión la lista de espera se agravará.
En las páginas Web de Toyota Europa y Toyota España no veréis nada de esto, los europeos vamos después…