
Si hiciéramos una encuesta preguntando a un gran número de golfistas cuál es el palo que más miedo les da pegar o cuál palo creen que no pegaran en el centro de la cara la mayoría se decantarían por un hierro largo. Si además la muestra se compone de jugadores con un handicap alto la mayoría sería abrumadora. Por eso, no es de extrañar que los palos que más adeptos han ganado en los últimos años hayan sido los híbridos.
La combinación hierro/madera comenzó como el sustituto perfecto para los hierros 2, 3 o incluso 4 y permitía que los golfistas de handicap más alto añadieran una velocidad extra a la que normalmente salían despedidas sus bolas al contactar con la cara de un hierro. La versatilidad de los híbridos también eran un gran recurso para golpes largos desde el rough. Durante los últimos años, los fabricantes y el concepto de híbrido han evolucionado y ya no sólo se fabrican para jugadores amateur, ahora los profesionales tienen híbridos más adaptados a sus necesidades pero sin dejar de ofrecer: regulardidad, distancia y polivalencia.
Si lo que quieres es un híbrido de calidad no dejes de probar los Taylor Made R9 TP (Tour Performance), los Callaway FT, los Ping i15 o los Adams Pro Black, teniendo en cuenta que Adams fue una de las pioneras (por no decir la primera) en introducir este mercado. En la actualidad, y con la cantidad de palos que ofrecen los fabricantes, seguro que puedes encontrar uno que se adapte a tus necesidades, pero cuidado, al ser la oferta tan amplia, cambiar un hierro por un híbrido no es tan fácil como fijarse en el numerito que viene con cada uno. Un hierro 3 no equivale a un "híbrido 3".
Además hay que tener en cuenta que no todos los hierros tienen los mismos grados en la cara del palo y seguro que no soy el único que alguna vez ha visto hacer 220 metros con un hierro 5 "trucado". Es importante averiguar cuántos grados tienen tus hierros y reemplazarlos por el híbrido adecuado, con los mismos grados o alguno más en caso de duda, ya que la bola irá más lejos.
Si quieres mejorar tus golpes largos no vas a encontrar una forma más rápida de mejorar. Si hay un grupo que se ha beneficiado de los híbridos, a parte de los amateur, han sido las jugadoras e incluyo a las profesionales. Estos palos cada día aparecen más en las bolsas de jugadores profesionales y será interesante ver la evolución que siguen en el futuro, pues las ventajas que ofrecen pueden llegar a pesar más que la precisión de los hierros. Puede que en el futuro veamos el mismo número de hierros que de híbridos en las bolsas de todo jugador. Si no te has hecho todavía con uno, estás tardando.
