
Desde siempre se han contado leyendas de guerreros que poseían poderes mágicos o alguna capacidad sobrenatural que les permitía luchar en mejores condiciones que sus adversarios. Lo sucedido en los links del Royal St.George’s el pasado fin de semana, durante la disputa del Open Británico de 2011, me recuerda a alguna de estas gestas, sólo aptas para los más valientes y expertos caballeros y guerreros.
Se libró una dura batalla, en la que los elementos y el campo se aliaron para poner delante de los jugadores cada día un reto golfístico de primer nivel, sólo apto para los mejores. El campo de los días de entrenamiento evolucionaba, siguiendo el capricho de la lluvia y el viento, y se iba inventando nuevas trampas mortales o iba relajando la dureza de algunos greens, por momentos imposibles. Y en este escenario magnífico ganó la batalla el veterano Darren Clarke, un superviviente nacido en Irlanda del Norte, que es bien conocido en el mundo del golf por su caballerosidad y su capacidad para superar las adversidades que la vida le ha puesto por delante.
Aprovechando que ha ganado este gran torneo, es buen momento para hacer un poco de memoria y poner sobre la mesa algunos hechos relacionados con Darren Clarke, que dejan claro de qué tipo de jugador y persona estamos hablando. La primera de ellas la contábamos hace muy poco, cuando su compatriota Rory McIlroy ganaba el US Open de este año. Ovidio publicaba hace unas semanas un video de una aparición de Rory en televisión cuando tenía 10 años, en 1999, y acababa de ganar el campeonato del mundo de su categoría, en el que afirmaba que Darren Clarke era su ídolo. Tal cual habría hecho aquí cualquiera con Ballesteros, Olazábal o Jiménez (y tantos otros).
En el año 2006 Darren Clarke pasó por uno de los tragos más amargos de su vida, con el fallecimiento de su mujer, por culpa de un maldito cáncer. Esta situación, como es lógico, afectó de pleno a su carrera golfística desde el principio de la enfermedad, en 2002, dejando de lado su participación en torneos para poder estar al lado de su esposa durante algunos momentos del tratamiento. Finalmente, ella no lo pudo superar y fallecía un mes antes de la disputa de la Ryder Cup disputada en el campo irlandés del K Club.
El Capitán de aquel equipo europeo, su amigo Ian Woosnam, no quiso olvidarse de Darren Clarke en ese momento tan difícil para el jugador y decidió incluirlo en las filas del combinado continental como uno de los dos jugadores designados por libre designación, a pesar de que llevaba sin disputar torneos unas cuantas semanas, ya que había dedicado ese tiempo para pasar los últimos días junto a ella y sus hijos. Esta acertada decisión dejó uno de los momentos que serán recordados por siempre en la historia del golf y de la Ryder Cup. Darren Clarke rendía al máximo nivel y terminaba el torneo embocando el putt que otorgaba el punto decisivo para la victoria europea. El gesto del capitán Woosnam, que recoge la imagen, será recordado por muchos de nosotros como el momento más emotivo que hemos visto en un torneo de golf.
Woosnam levanta el brazo de Clarke tras embocar el putt de la victoria en la Ryder Cup de 2006 En la siguiente edición de la Ryder Cup, en 2008, Darren Clarke no estaba clasificado por méritos propios para entrar en las filas del combinado europeo pero había cuajado una gran temporada. El para mi peor y más soso capitán de la historia del equipo continental de la Ryder Cup, Nick Faldo, se olvidó de Darren Clarke y prefirió llevar a Ian Poulter y Paul Casey. El primero justificó su presencia aportando 4,5 puntos de los 5 que disputó, mientras que el segundo sólo logró dos empates, es decir, un mísero punto que era acorde con su bajo estado de forma del momento. Europa perdió y los espectadores nos aburrimos bastante. Quizás Faldo aún le guardaba rencor de cuando en 1993 Darren le ganaba la Dunhill Cup por dos golpes de ventaja, en la que fue su primera victoria en el Circuito Europeo. O quizás son muy amigos, a saber.
Darren Clarke siguió adelante con su carrera y poco a poco iba olvidando los tragos amargos de la vida, para ir recomponiendo todas las piezas del puzzle de su vida y carrera golfística. Encontró nueva compañera (no sigo con ella porque aquí sólo nos interesa hablar de golf) y también se reencontró con la victoria en nuestro país, en el Iberdrola Open disputado en Pula Golf (Mallorca) en mayo de 2011. Llegó el mes de julio de 2011, se plantó en el campo del Royal St.George’s y Darren Clarke logró la victoria más importante de su carrera, la cual dedicó a su familia en un emotivo pero sobrio discurso al recibir el homenaje como ganador. Nada más y nada menos que su primer major, cuando está a punto de cumplir 43 años.
En la página del European Tour recopilan sus principales logros de manera resumida. No dejéis de echarle un vistazo, podréis ver que su promera victoria importante ya había sido en España, como amateur.
En Fuera de Límites | Darren Clarke
Imagen | European Tour
