Si tenías pensado hacer un viaje por tierras andaluzas y querías experimentar un viaje diferente, sin duda alguna te recomiendo que lo hagas en el Tren Al Andalus.
Al Andalus es un tren reformado durante 6 años en el que la monarquía por allá en los años 20 lo destinaba a sus viajes de recreo por Europa. La empresa FEVE lo compró y restauró manteniendo la esencia e incorporando a su vez las últimas novedades tecnológicas.
Si nos adentramos en el tren lo primero que diré es que su tamaño es imponente, 15 vagones que dan un total de 400 metros de longitud… Cada uno de ellos desempeña su función aunque sin duda alguna los más espectaculares son lo que están destinados a las zonas comunes, puesto que mantienen todos los detalles de la época.
64 afortunados son los que pueden viajar a bordo de esta joya sobre raíles, para ello entre los 15 vagones disponen de 32 suites, diferenciadas entre estándares y superiores. Realmente la única diferencia entre ellas es una cuestión de metros cuadrados del habitáculo y la cama, la cual en la suite superior es enorme 200 x 150 cm.
Durante las horas de la comida, el tren dispone de comedor distribuido en dos vagones, lo más bonito de esta travesía es que el chef asturiano Ramón Celorio prepara con su equipo comida en función del destino por el que nos encontremos. Entre su menú podemos degustar bacalao con cocochas, carrillera de ibérico con patata o bien cualquier vino de la tierra o licor.
El itinerario es de lo más variado, además del tren que visita ciudades y poblaciones como Sevilla, Córdoba, Linares, Úbeda, Granada, Ronda, Jerez o Cádiz. En una población cercana como es Sanlúcar de Barrameda, nos deleitarán con un paseo en barco.
Seguro que muchos os estáis preguntado por los precios, y lógicamente no os vamos a olvidar! La travesía es de 7 días, el precio para la suite superior ronda los 2.800 euros, mientras que la suite estándar está en 2.400 euros. anotar que los precios pueden variar un poco en función del tiempo de antelación que reservemos la travesía.
Entres los variados servicios de los que dispone el tren, me encanta la idea que nos acompañe un autocar durante toda la travesía, siempre hay que estar atento a cualquier contratiempo que pueda sucederle al tren.
La idea de esperar lo de siempre entre las mejor vestidas en la Gala del MET 2012 es algo que no me explico. Para ver una alfombra roja corriente tenemos 364 días restantes de eventos, fiestas y premiéres que con más o menos gracia nos dejan esos Marchesa, Chanel, Lanvin o Proenza Schouler que cumplen con el protocolo y las aspiraciones de verse dentro de ellos. Yo quiero ver la alfombra roja de la Gala del MET precisamente por todo lo contrario y al escoger a mis favoritas no busco que mañana me haya olvidado de sus looks.
Por todo lo anterior y por la chorrada máxima de Prada de negarle vestir de la firma (¡a una de las mejores modelos!), Coco Rocha merece su entrada por méritos propios. Un vistoso amarillo rompe cualquier idea de lo clásico, de un vestido pomposo para ir radiante, de una cabellera anodina y perfecta sobre los hombros. Por escoger un traje pantalón vintage de Givenchy y por demostrar más clase que muchas juntas.
Lo mismo para Karolina Kurkova que pese a ir de una no tan querida para mí Rachel Zoe ofreció lo que esta gala tiene que dar: espectáculo y riesgo. No vas a ver ese vestido por la calle, mucho menos te lo vas a comprar pero es que cuando vas al cine no tienes porque vivir esa historia para emocionarte con ella. El exceso para quienes pueden. Luego está la graciosa idea de que copia a Kate Moss en 2009. Claro, el resto de vestidos plateados o de fiesta no copian a nadie. Uf...
Puedo ponerme de acuerdo con mi compañera Charlie en que Chanel Iman luce más guapa con la melena suelta pero yo sí veo dicho vestido de Tom Ford con tal peinado. De nuevo juego de transparencias, de diseños imposibles a defender y porte, mucho. Tom Ford también acertó a vestir a Rihanna, que fue con mucho estilo.
En la Gala del MET hay que ver diseños como los de Thakoon. Además de que Thakoon es amor, como bien he coincidido con Becaria de la moda, quien ha actuado como abogada del diablo en esta lista, su gusto por la mezcla, por una silueta finísima en encaje negro que recuerda a esos buenos diseños de Dolce & Gabbana (sí, esos lejanos) con un gusto por los volantes y lazo que deja al vestido de 10. Bien por Christina Ricci.
Sobre la alfombra yo espero apariciones como la de la cantante M.I.A. con un conjunto tropical tan de moda. ¿Críticas? Innecesarias, estilo propio y en el contexto adecuado.
Luego las hay que saben cómo nivelar el riesgo, las tendencias y su estatus mimado de “qué mona va esta chica siempre”. Carey Mulligan no falla al escoger las escamas de Prada y el metalizado bicolor con el que estaba radiante.
Las mujeres que logran sacar elevar la marca ante los detractores de ésta merecen cualquier elogio. January Jones convierte este Atelier Versace en un gran vestido con un elegante collar a juego.
Después tenemos a las maestras de la clase, esas personas que dictan estilo y que luego no fallan al proponer el suyo. Anna Wintour no se quedó en la estacada ante tanta modelo de metro ochenta e hizo un buen homenaje a Elsa Schiaparelli con este diseño de Prada.
La frialdad de Rosie Huntington-Whiteley con un porte de 10 en un vestido de Burberry con mínima cola y a rayas, con un comedido brillo. Recuerdo de las grandes divas, solo que con menos curvas.
El éxito de Sarah Jessica Parker en cada contexto de moda, con un elegante vestido de estampado floral de Valentino.
El juego de las transparencias de una juega Marion Cotillard en su firma oficial: Dior.
El título de modelo bien defendido por Liu Wen en un diseño de Michael Kors.
El gusto retro de Kirsten Dunst sin convertirse en la abuela de nadie. Por mucho Rodarte que lleve.
Y por último el vestido de raso de The Row en negro que Mary-Kate Olsen escogió con buen gusto si olvidamos por un momento su maquillaje y el peinado tan pobre.
¿Qué Gwyneth Paltrow, Linda Evangelista, Amy Adams y muchas más lucieron muy guapas? Cierto, que en el MET yo espero algo más, más cierto aún.
Beyoncé acertó con un Givenchy Alta Costura ideal, aunque tanta transparencia puede que no jugara en su favor. De todas formas, el vestido es maravilloso, con un dibujo de pedreria precioso, y con un remate de plumas moradas propio del ave del paraíso. Eso sí, Beyoncé, la próxima vez a ver si dejamos de posar con las manos en las cartucheras.
Su hermana, Solange Knowles, eligió el color amarillo para conseguir su cuota de protagonismo. Muy mona con su vestido con escote palabra de honor y peplum en la cadera, firmado por Rachel Roy, le sentaba como un guante.
Una de las que más suele meter la pata a la hora de vestir, Rihanna, esta vez estuvo muy digna. Su vestido negro de manga larga imitando la piel de cocodrilo era muy elegante, coomo todas las creaciones de Tom Ford. Fue una de las que dejó el punto de interés en la espalda con un amplio escote trasero. Le falló un poco el peinado, esos kikis son un poco rarunos. Pero bastante tiene con lo que tiene, esta vez la daremos el aprobado alto.
Y una de las estrella del pop más esperadas de la noche, por eso de ser novata en estos trances, era Lana del Rey. No sé si la pose de asco con la vida, su pintalabios morado o qué, pero ese conjunto de capa y vestido plateado a modo de bola de discoteca (creado por Joseph Altuzarra) hace que esté totalmente fuera de lugar.
Mira que adoro Dakota Fanning, pero su Louis Vuitton era demasiado pomposo y a conjunto con los dos clips laterales que lució como peinado… Como que no.
De corto y luciendo un escote de vértigo en la espalda hizo su aparición estelar Gwyneth Paltrow. Me encanta como lució este vestido Prada, no todo el mundo lo llevaría igual de bien.
De lo más rara encontré a Cameron Díaz. No me preguntéis porqué, pero la miro y no la veo a ella, sino una mujer que se le asemeja. ¿Qué os parece su vestido repleto de pedrería en color champagne?
Adoro la elección de Amy Adams. Y es que es difícil ir mal con un Giambattista Valli como vestido, pero ella lo luce particularmente bien.
Escote de infarto el de Claire Danes con su vestido en blanco nuclear. La nota de color la aportó su clutch en azul turquesa.
Jessica Biel confió en Prada con este vestido con falda de tubo por encima de los tobillos. Un discreto estampado en verde era el que rompía la monotonía del color blanco.
Al igual que Linda Evangelista, Sofía Vergara se decantó por la nueva tendencia peplum con este vestido en escote palabra de honor y bordados.
De color rosa palo y con el cuerpo repleto de pedrería hizo su entrada triunfal Scarlett Johansson. Demasiado rococó, romántico y de princesa de cuento, pero para gustos los colores. ¿Os gustó tan poco como a mí?
Con un total look de flores (zapatos a conjunto) Sarah Jessica Parker vino acompañada del creador de su vestido: Valentino. ¿Qué os parece?
Y para terminar con el grupo de los colores claros lo hacemos con una decepción en todo regla: Amber Valleta. Mira que ella me gusta pero anoche no irradió ni glamour ni estilo. ¿Tendría un horrible día?
¡A todo color!
Porque no hay nada mejor que atreverse con un vestido de gala en un color subido de tono, January Jones demostró que el amarillo es un color perfecto para este tipo de eventos. Lo firmaba Atelier Versace, y sí, en la colección se presenta a modo de body.
El color naranja butano fue el elegido por Ginnifer Goodwin. ¿Qué decir? ¡Me encanta el estilo de esta chica!
Del mismo color pero con pedrería en el escote asistió Eva Mendes. Hay algo en su outfit que no me acaba de gustar pero no sé lo que es. ¿Os pasa lo mismo?
Con un traje compuesto por blazer y maxifalda roja, y firmado por Rodarte, Kirsten Dunst demostró que pase el tiempo que pase ella es fiel a su estilo.
De azul noche apareció la actriz juvenil del momento: Lea Michele. Su vestido con un escote de vértigo era de Diane Von Furstenberg, ¿Qué os parece?
El chasco me lo dio Jessica Chastain: mira que su estilo me suele gustar mucho, pero su vestido en azul a rayas de una tela brillante… Me apreció de lo peor que vi anoche.
De rojo pasión lució Hillary Swank. Ella me encanta, pero la forma del vestido la he visto en tantas ocasiones que me decepcionó un poco. ¿No os pasa a vosotros?
Surrealista fue el outfit de Kristen Stewart: vestido pachtwork y unos zapatos que mejor no comentar.
Los últimos destellos del metalizado
Los colores metalizados fueron lo más la pasada temporada pero todavía tienen salida. Un ejemplo es el modelo bicolor en plata y oro de paillettes en XXL que lució Carey Mulligan. Como no podía ser de otra manera, lo firmaba Prada.
Y de corte griego con escote desigual, Jessica Alba lució estupendamente este Michael Kors.
El negro, un clásico que no falla
Sí, el negro es una apuesta segura, y ellas lo saben. Es por eso que en todas las galas encontramos esta tonalidad. Y quien quiso confiar en él fue Rooney Mara con su vestido de encaje. Delicada y muy a su estilo, algo que me gusta de esta actriz.
Espectacular fue el vestido de Cate Blanchett: la falda (al igual que Diane Kruger) estaba hecho en plumas de marabú.
Confiando en Emilio Pucci, la actriz Renée Zellweger lució (como ya va siendo habitual) un escote en la espalda de vértigo. ¿Qué os parece su elección?
Ella es única y uno de mis ojitos derechos, así que muy mal no puedo hablar de Marion Cotillard. Me encanta su elección, aunque la zona de la falda con las transparencias no me convenció del todo.
Y para finalizar la alfombra roja de las actrices tenemos que comentar el modelito de una delgadísima Christina Ricci: un gran lazo decoraba toda su parte posterior, mientras que la delantera estaba hecha de encaje negro.
Para nada me ha gustado el modelo de Isabeli Fontana: en manga larga y bicolor. A mí es que particularmente el rosa fucsia no es santo de mi devoción, y menos para un vestido de alfombra roja.
Sexy, sexy, sexy. Así apareció Anja Rubik con un vestido blanco firmado por Anthony Vaccarello repleto de cortes que le daban un aire provocativo pero 0 vulgar.
Una de las que más me gustó fue la top Liu Wen. Y es que su vestido rojo de Michael Kors de manga larga liso y con la espalda descubierta era perfecto para la ocasión. ¿Qué os parece?
Jugando con las transparencias apareció Heidi Klum. Su modelo en azul/lila (no sabría muy bien definir la tonalidad) de Escada no me acabó de convencer, y es que ella ha lucido mucho mejor en otras ocasiones.
No entiendo porqué las chicas con una envidiosa cabellera se la atan en un moño en la coronilla. El efecto es bueno, pero Rosie Huntington (a mí parecer) está mucho más espectacular cuando se suelta el pelo que tiene. Y mira que su vestido a rayas me gustó y mucho.
Lo mismo me pasa con Chanel Iman: ese peinado no le favorece nada, así que por muy estupenda que vaya con su vestido en blanco y negro, y juegue con las transparencias, a mí no me gusta.
¿Sabéis lo que me gustó de Dree Hemingway? Que optó por un vestido elegante pero no de esos pomposos. Repleto de lentejuelas doradas por debajo de las rodillas y zapatos Prada en negro, la modelo estaba radiante.
Pero para radiante Gisele Bündchen: no sé cómo lo hace, pero año tras año acapara todas las miradas. Y es que ella y su marido hacen una pareja perfecta. Y su vestido de pedrería en negro no podía ser más ideal…
Siguiendo la moda peplum, Linda Evangelista hizo su aparición con un total look en negro.
Dicen que el diablo viste de Prada, y Anna Wintour también. Muy a su estilo, la editora de Vogue asistió con un total look en blanco.
Y para finalizar esta alfombra roja del mundo de la moda lo hacemos acompañadas de Stella McCartney, que dejó el vestido en casa y se enfundó unos pantalones negros con un cuerpo repleto de volúmenes en las mangas en beige.
Este fin de semana, tuve la oportunidad de conocerlo en primera persona, justo cuando una superluna se asomaba entre los pinos. A pesar de algunas nubes, pudimos apreciar la profundidad de la noche, la cercanía de las estrellas, el silencio rumoroso de la naturaleza. Una experiencia que encuentra en la calidez de la gente el complemento ideal para desear volver.
Con el relanzamiento del blog queríamos acercar algunas de las secciones del mismo a todos nuestros lectores, y por ello hemos pensado que la manera más sencilla de hacerlo era a través de tres banners que se encuentran en el menú o sidebar del blog.
Ahora si pulsáis sobre Mansiones de Lujo, os adentraréis en la sección donde la arquitectura, el lujo y el diseño se dan la mano. Infinidad de propiedades de lujo para tomar ideas y deleitarse.
Por otro lado está la sección de Ricos y Famosos donde iremos repasando las fortunas de personajes famosos. Así pues no es difícil encontrar a actores, deportistas, o empresarios al desnudo, sus inicios y como realizaron sus fortunas.
Finalmente no podíamos olvidarnos de todos aquellosvehículos de lujo tales como jets privados, super deportivos o mega yates.
Esperamos que os divertáis con estas tres nuevas secciones del blog!
Este es otro plato sumamente popular que encontraremos en cualquier rincón de Rumanía. Se trata de una especie de “polenta” realizada con hariana de maís. Nuestros compañeros de Directo al Paladar, nos cuentan el paso a paso para realizarla con el su receta y el paso a paso.
En cuestión de pantalones vemos que la moda del tobillo al aíre no se cumple y que los palazzo son claves por su exageración en el largo y en la forma, igual que la exuberancia de los estampados. No vale un poco de riesgo aquí y allá, si se eligen, se eligen bien, como vemos a Lucitisima (primera imagen) y a Skinny Hipster, ambas con un modelo de Zara.
Más es más
Al hablar de moda africana no podemos optar en ningún caso por el minimalismo. Es lo opuesto. Bien es cierto que se puede llevar en el porcentaje que uno guste pero el estilo como tal no tiene miedo al término: “demasiado”. Lo demuestra Laureen Uy con esta combinación en la que los complementos son clave. Múltiples pulseras, de diferente tamaño y un collar de Stylista igual de vistoso. Otro detalle para sumar a esta tendencia es el gusto por los tops y los ombligos al aíre. Se pueden matar dos pájaros de un tiro.
Incluso los diseños más modernos toman prestadas algunas ideas para incluirlas a vestidos cortos muy monos, como este de Lulu’s. La blogger Christina Caradona siempre es un acierto.
Pasión por la geometría
Una vez quemado el gusto por tanto navajo por todos los lados, la geometría pasa a ser sinónimo de África, con mayor riqueza y variedad. El estampado tribal llena tops, camisas, vestidos y demás prendas, como este diseño de Trendphile que luce Camille Co.
Daniela Ramirez prefiere optar por una minifalda ajustada de Our Price of Peace en un color muy noventero que pese a no ser mucho su estilo (es más recomendado para perfiles modernos) lo combina bien con una blusa transparente.
En corto y con el negro como un contraste bien llamativo, Maddy C que combina con unas generosas cuñas en rojo pasión que a mí no me gustan nada, de Papilion.
El gusto por lo africano también puede lucirse de forma comedida, sin tantos excesos. Mizuho H no falla con este jersey que vuelve a optar por el negro como fondo y colores vistosos por encima.
Y como estamos en un momento donde todo puede convertirse en estampado, especialmente los animales, ¿por qué no una vasija? Knowing & Why tiene un original diseño a su mano entre diminutos topos y un estampado más vintage que algunos sofás.