Golf Las Américas, Tenerife En España tenemos la suerte, en Canarias el privilegio, de jugar al golf durante todo el año, mientras que en el norte de Europa, durante unos cuantos meses, resulta imposible salir al campo a jugar, por lo que los golfistas Europeos miran a España, al igual que los golfistas norteamericanos miran a Florida en busca de campos y buen clima.
En Hosteltur definen un destino de golf como
aquel que por sí solo es capaz de atraer turismo de golf y que agrupa 4 o 5 campos de golf a menos de 45 minutos por carretera de establecimientos de alojamiento de calidad, los cuales deben estar ubicados a menos de 90 minutos de un aeropuerto
Una definición bastante relacionada con la duración de la estancia de dichos golfistas, que en el mismo artículo estiman de 8-14 días, cuanto más larga es la estancia, más valorará el turista la posibilidad de jugar campos diferentes, diferenciando siempre entre turistas extranjeros y residentes extranjeros, de lo cuales también hablamos en su momento en Fuera de Límites.
A la hora de elegir un destino golfítico u otro, son muchas las variables que entran en juego, es más, cada uno de nosotros podrá incluso valorarlas de manera diferente en función de las circunstancias. A continuación os hago un resumen sencillo de las variables que yo considero:
El clima: poder jugar en polo casi todos los días del año he de reconocer que me ha marcado mucho, por lo que el mal tiempo o el frio a la hora de jugar al golf es algo que llevo francamente mal. Si las posibilidades en este apartado son altas, más alto tendrán que puntuar el resto de puntos. Por poner un ejemplo, cuando en navidades vuelvo a Coruña no se me ocurre llevar los palos, mientras que en verano, no perdono una partido con Pablo Herrero. Sí, lo sé, el golf puede jugarse con lluvia, viento y frio. Si hay que jugar se juega, pero jugar por jugar…
Campos: si alguien me preguntase sobre cómo clasifico los campos, una de la manera que más me convence es la de campos históricos, campos con historia y campos de golf. Tener la oportunidad de jugar un campo histórico hace que el resto de variables sean menos importantes, mientras que ir a un destino donde se jugarán sólo campos de golf provoca que la nota del resto de apartados tenga que ser alta.
Actividades postgolf disponibles: En el campo de golf nos pasaremos unas cuantas horas, pero nos quedarán horas de día por disfrutar, por lo que también debe existir una oferta interesante de opciones de las que disfrutar, pudiendo ir desde una oferta gastronómica como la gallega, a unas bodegas que visitar como las riojanas a la posibilidad de disfrutar de una buena playa en donde el buen tiempo está asegurado.La variedad de oferta hotelera, también se valora en este punto.
Precio: no podemos negar que es uno de los factores más limitantes, pero quizás también hay que diferenciar entre viajes que quizás realizaremos una vez en la vida o escapadas golfísticas que podrán ser repetidas muchas veces, porque para uno y otro, manejaremos presupuestos completamente diferentes. En este punto en concreto, si el destino fuese nacional, en mi caso entran en juego las excelentes correspondencias que tiene mi club, todo un lujazo.
El anterior es un resumen a groso modo de como yo valoro cada una de las variables, un tema en el que he comenzado a pensar desde queque me eligieron para acudir este fin de semana al primer Blogolftrip,basado en el marketing experencial como nos comenta Fernando Egido en este post y que en esta ocasión tendrá como destino Tenerife, gracias a la apuesta de Turismo de Tenerife y a los socios de Tenerife Golf, lo que a nosotros nos permitirá incluir cuatro nuevos campos en la Guía de Campos de Fuera de Límites.
Esta escapada a Tenerife nos dará la oportunidad de revivir aquel mítico duelo entre editores de Fuera de Límites que Pablo Herrero y yo ya disfrutamos en tierras canarias hace más de dos años y al que también se unirá Enrique Soto, aunque tanto Pablo como yo creemos que hará las funciones de marcador o de caddie, porque ¿Estará Enrique Soto a nuestro nivel? (jajaja)
Nota: aunque pueda parecer mentira, será la primera vez que Enrique y yo coincidamos en un campo de golf y me atrevería a decir, que Pablo y Enrique también.
Imagen| Golf Las Américas
