
En Fuera de Límites estas navidades nos hemos propuesto hacer una guía completa sobre regalos para golfistas al mismo tiempo que dar alguna guía a la hora de comprar, para que los menos entendidos, no se encuentren completamente perdidos cuando entran en una tienda de golf.
Hemos hablado ya de drivers y hierros, zapatos y putters, y hoy hablaremos de las bolas de golf.
Al intentar regalar bolas de golf se produce una importante paradoja, ya que en un porcentaje importante, las bolas que quiere recibir el jugador y las bolas con las que realmente les convendría jugar a dicho jugador no van a coincidir. Sin ir más lejos, los datos del ballfitting de Bridgestone alrededor del mundo, indican que un 80% de los jugadores que han pasado por su ballfitting están jugando una bola que no es la idónea para su tipo de swing. ¿Cómo es esto posible?
A mi juicio dos factores claves, el primero es que hace unos cuantos años sólo había dos categorías de bolas, las blandas y las piedras, pero en la actualidad ya hay una gran variedad de bolas de gran calidad para todo tipo de swings y el segundo, es que sigue habiendo muchos jugadores a los que les pesa más el poder decir que juega con tal o cual bola, que el asumir que no sacará el rendimiento necesario a las bolas más blanditas por falta de velocidad de swing y jugar una bola no tan premium pero con la que obtendrá mejores prestaciones.
Este tiene que ser su dilema a la hora de regalar bolas, comprar aquellas que le vendrían bien al jugador o comprar aquellas con las que el jugador estará orgulloso a la hora de pinchar bola en el uno, y decir juego tal modelo de bola…
Es probable que usted piense, que si nadie ha conseguido educar a dicho golifsta porque iba hacerlo usted ahora y en estas fechas, por lo que se acabará decidiendo por las bolas premium o más blanditas, esas para las que son necesarias velocidades de swing importantes y que nos van a dar más freno y sensaciones alrededor de green.
Es innegable que la reina del mercado sigue siendo la Titleist ProV1, la bola más jugada, la más demandada y que sigue siendo patrón de cambio en las apuestas de los partidos que se juegan entre amigos en los clubs cada fin de semana.
Las Titleist ProV1 son un regalo seguro, que a muy pocas personas no le gustarán, porque a día de hoy, alrededor de green siguen ofreciendo un control y un agarre que para muchos jugadores son insuperables. Otros como yo, preferimos jugar con otras bolas premiun porque nos parecen más fáciles a la hora de controlar el backspin en los tiros a green. No obstante, que sea un regalo seguro, no quiere decir que no haya mucha más vida, más allá de la Titleist ProV1.
Sin ir más lejos en Fuera de Límites hemos hablado de la Callaway Tour i(s) la bola premium de Callaway que al menos a mi, me permite olvidarme del exceso del backspin que tengo con otros modelos de bola. En su día escribí este post sobre ella, que titulé el placer del control. Además la nueva Callaway Tour i(s) para el año 2011 presentará una cubierta más resistente, que aguante mejor el impacto de las estrías más agresivas.
Desde no hace mucho tiempo, si hablamos de bolas, tenemos que hablar de Bridgestone, una marca que al menos en el apartado de bolas, ha conseguido una importante penetración en el mercado español. De hecho, todavía me acuerdo como hablando con el máximo responsable de su distribución en España le comentaba que no le debían ir mal las cosas, cuando al comprar las bolas a uno de los jardineros del club, cada vez me venían más y más bolas Bridgestone. Dentro de la gama de sus bolas, están las Bridgestone B330, para las velocidades de bola superiores a los 180 km/hora, las Bridgestone B330-S para velocidades todavía elevadas o las Bridgestone B 330 RX para aquellos jugadores con una velocidad de swing inferior a los 168 km/hora.
Pero si usted es de esos que quiere regalar una buena, especial y que la persona a la que se la regale se acuerde de usted cuando esté jugando, quizás su bola sea la Srixon Z Star Tour Yellow de la que hablamos aquí. La hermana amarilla de la bola premium de Srixon,la Srixon Z-Star, blandita, con buena distancia y buenas sensaciones, pero que gracias a unos pigmentos nos presenta un color amarillo verdoso que hará mucho más visible nuestra bola durante el recorrido, lo que provoca que sea más fácil de ver y más complicada de perder.
En el mercado hay más bolas como las Taylor Made Penta TP, bola con la que todavía no he jugado, pero que también resulta complicada verla jugar en mi club. Una bola de cinco piezas que es la bola con la que juegan los profesionales de Taylor Made.
No obstante, si usted tiene que regalar una bola a un jugador que tiene una velocidad de swing lenta y no quiere regalar una bola que no sea adecuadas para dicha velocidad, dicho jugador le agradecerá siempre unas Titliest NXT Tour o unas Bridgestone e5+ si es un jugador que presenta un vuelo de trayectoria bajo o las Bridgestone e6+ si es un jugador que necesita reducir su slice o su hook, ya que su cubierta antispin provocará un vuelo de bola más recto.
En los posts anteriores ya habíamos dejado claro que lo de regalar un golfista no era tarea fácil, y con las bolas no iba a ser menos, porque como habéis podido ver en este post las hay para todos los gustos, por lo que quizás puede ser una buena idea, que la próxima vez que veas a dicho jugador, le eches un vistazo a su bolsa y compruebas cual es la bola que predomina dentro de su bolsa.
Imagen| Ovidiov
