Además se subastaron algunos otros objetos para conseguir aumentar la recaudación total. Por prendas deportivas de Fernando Alonso se pagaron 31.000 dólares y por un pase VIP de Ferrari para el Gran Premio de Canadá 41.000 dólares. Si a esto le sumamos los 530.000 dólares que se obtuvieron por la venta del Ferrari 458, tenemos 601.000 dólares para Haití.
Es posible que algún escéptico piense que Ferrari siempre gana algo con este tipo de iniciativas. Para empezar porque en primer lugar aprovechan para promocionar la marca y el lanzamiento de su último modelo en un país muy importante para ellos y en segundo lugar porque dar una imagen solidaria a la compañía siempre es importante.
Quizá tengan razón, es posible que Ferrari saque algo más de lo que nos quieren hacer ver, no somos tan ingenuos, pero el caso es que la organización beneficiaria CMMB (Catholic Medical Mission Board), tiene 601.000 dólares más para ayudar en lo que puedan en un país que no puede caer en el olvido porque queda demasiado por hacer.
El tónico o loción de agua de rosas hace maravillas en una piel sensible, pero también cuida de la piel grasa, ayudándola a segregar menos sebo y afinando el poro, y de la piel seca, alimentándola para evitar la tirantez constante. Son recetas de muchísimos años atrás, cuando las mujeres tenían que buscarse la vida para estar bellas y no tenían un tienda cerca ni dinero, en muchas ocasiones, para comprarlo ya preparado.
La receta es fácil de preparar, todos los ingredientes se compran en una herboristería o en tiendas especializadas. Necesitamos 200 gr. de pétalos de rosas de las variedades castellana o silvestre, un litro y cuarto de agua destilada y un poquito de tintura de benjuí.
Hierve el agua con los pétalos en una olla tapada al menos dos horas con el fuego al mínimo posible. Cuándo acabe no lo destapes para evitar que se escapen los vapores condensados en la tapadera y déjalo reposar 48 horas a temperatura ambiente. A continuación vuelve a cocer una hora y déjalo enfriar. Fíltralo con un filtro de infusiones insistiendo en apretar bien los pétalos de rosas para sacarlo bien toda su esencia.
Ya estamos casi acabando la receta, añade al preparado de rosas dos cucharaditas de tintura de benjuí para conseguir fijar los aceites esenciales del preparado. Esta tintura está sacada de una resina y es un excelente protector cutáneo y forma parte cómo ingrediente de multitud de cremas, lociones y tónicos de belleza.
El líquido resultante es tu propia ¡agua de rosas! hecha por tí y no tiene nada que envidiar a las que se puedan comprar en farmacias o parafarmacias. Ahora también será importante cómo lo mantegas en perfecto estado para conservarlo con todas sus propiedades, lo mejor es tenerlo en la puerta de la nevera y sacarlo poco en poco en un frasco con spray para el uso diario.
Usándolo bien frío antes de maquillarte, conseguirás fijar la base y hacer que te dure impecable por mucho más tiempo. Con la cara lavada también se consigue tener la piel perfecta, límpiala cómo siempre y remata pulverizando el rostro con el tónico, conseguirás evitar brillos durante muchas horas y se difuminan arrugas y el gesto cansado.
Previene las estrías, por ello en embarazadas es conveniente pulverizar la tripa a menudo y darse un ligero masaje, con ello conseguimos dos cosas, preparar la piel y ¡comunicarnos con el bebé!. También tiene propiedades antisépticas lo que le hace ser un aliado perfecto para combatir acné, desinfectar espinillas ya tocadas o granos que ya tienen herida hecha en la piel.
Cómo verás el agua de rosas es todo en uno en cuestión de belleza y cosmética, ¿a qué esperas?. Por cierto, no vale robar las rosas de jardines públicos…¡es un delito!. Ya nos contarás.
Los correctores es otro tema peliagudo: que si un tono por debajo, que si el mismo tono. De nuevo la experiencia es un grado. Yo prefiero correctores no demasiado por debajo del tono de la base. En MAC suelen insistirme en que me los lleve iguales, pero no me gusta como quedan, los prefiero un poquito más claros porque iluminan más. Si os pasáis de claro podéis acabar con el efecto “oso panda” así que hay que tener cuidado.
No os dejéis engañar por los cantos de sirena de las máscaras de pestañas: casi todas son muy parecidas, hay pocas que sean excepcionales. Tened en cuenta que es un producto en el que sólo se puede cambiar el cepillo y quizá levemente la composición de la máscara en sí. Y las variaciones de un sólo cepillito son finitas. En este tema hay muy buenas máscaras por poco precio.
No gastéis mucho dinero en delineadores en lápiz ni delineadores de labios. Estos últimos, como ya comentamos, han quedado fuera de las actuales tendencias de maquillaje y endurecen la mirada a la luz de los últimos looks. Los kholes podéis encontrarlos duraderos y pigmentados en marcas de droguería.
Tampoco compréis iluminadores si lleváis poco tiempo maquillándoos, ya que se necesita una mínima experiencia para aplicarlos bien. Si aún así queréis probar hacedlo con alguno barato, como los de Sephora por ejemplo, ya que si no os gusta como os queda no habréis perdido demasiado dinero.
Con esto acabo la serie de consejos para novatas y espero que os haya sido de utilidad.
Esta magnifica ducha es una mezcla perfecta entre la búsqueda de una mejora en la salud y la perfecta belleza con los mejores acabados. Presenta características innovadoras para la detoxificación eliminando del agua todas sus toxinas como bacterias, cloro, flúor y otras impurezas. Además esta tecnología permite suministrar vitamina C y E al agua, relajación y mejora para la piel.
La marca de baño Wasauna pretende con esta ducha tan impecable llamada ‘Sienna‘ dar un toque distinguido a las duchas, para ello incorpora dos elegantes asientos de madera de ciprés resistente al agua. Además permite controlar la temperatura del vapor para un mayor control a través de un sistema digital.
Con capacidad para dos personas se reinventa el concepto de ducha como un lugar de cuidados para la piel y encuentro con la pareja. ¿Algún inconveniente? El precio, alrededor de 9.200 euros. ¿La ventaja? Está en rebajas por 4.800 euros. Si aún te quedan ganas de comprar una este es el momento.