Estamos todos muy apenados por la muerte de Amy Winehouse. La cantante que en el escenario superaba en show a la mismísima Lady Gaga nos dejó este fin de semana, aunque
tendremos que esperar un tiempo para saber cuál fue la causa de la muerte.
¿Y por qué digo lo de show? Daba gusto verla con su copa de vino, quitándose los tacones, olvidándose de la letra de sus canciones o tambaleándose de un lado a otro. Aburridos no eran sus conciertos, a no ser que fueras a verla cantar.
Todos suponíamos que su actitud era consecuencia de varias copas de más y demás sustancias ilegales que corrían por sus venas. Pero estábamos equivocados.
El martes los restos de la cantante fueron enterrados en un cementerio de Londres, donde el padre dio un emotivo discurso que nos dejó a todos de piedra. Según recoge El Mundo, Mitch Winehouse afirmó que su hija
"hace tres años superó su adicción a las drogas".
Entonces, para que me quede a mi claro, el hecho de que cancelara toda su gira europea tras los abucheos en Belgrado por no tenerse en pie de la cogorza, ¿era puro cuento? ¿Un papel?
"Los médicos dijeron que era imposible, pero ella lo consiguió. Intentó también controlar sus problemas con el alcohol y hacía tres semanas que era abstemia", aseguró el padre de Amy.
Habrán sido imaginaciones nuestras y durante actuaciones que hemos visto de la cantante de "Rehab" la mirábamos con malos ojos. Sea como sea, el mundo ha perdido a una gran cantante que, adicta o no,
tenía mucho talento que ofrecer. ¡Un brindis por Amy! (Ups!).
Amy Winehouse nos tenía engañados a todos y llevaba tres semanas sobriaVer comentariosF1 al día: la actualidad de la Fórmula 1

