Yo pude presenciar el concierto de Laurent Garnier, el mismo que en la Goa, por 30 eurillos. Eso sí, después no aguanté ni dos horas: tras sentirme estafado al pagar 31 euros por una cerveza y una copa, (¡¡¡os juto que no sabía el precio!!!), me fui a ver amanecer a una playa. Y es que buena música, sigue habiendo, como por ejemplo en la fiesta de Carl Cox, o también en la We Love de los domingos, que ha tenido unos carteles de impresión. Yo vi a John Digweed marcarse una sesión espectacular, sobre todo gracias a ese tremendo Soundsystem que tiene la sala.
Pero, sin duda, la sorpresa del verano, es el remodelado DC10 y su sesión estrella, Circoloco. Vaya manera de volver. A lo grande. Esta sesión será muy criticada por todos los puretas del mundo, pero el caso es que, para mí, es lo que más merece la pena de la isla. Un ambiente totalmente diferente y especial, multicultural, divertido, y porqué no decirlo, también un poco químico. UN garito auténtico, especial, pequeño y coqueto (ha sido remodelado por completo), y encima con una música muy mejorada: bastante deep house a primera hora y después tech house y technazo a discrección.
Un diez para el Dece, que encima no impone precios abusivos ni copas diminutas repletas de hielo. Y un ocho para otra de las sensaciones de la temporada, que se ha llenado, sobre todo, de locales, en busca de una programación más seria en el que, para mí, es el mejor club de la isla. Kehahuma, en Space, ha triunfado por todo lo alto, ¡Felicidades!
Parece que me trabajé bien la noche, ¿verdad? No, me quedó muchísimo tiempo para playas, chiringuitos, cócteles de lujo a 16 euros, relax y mucha diversión. Ushuaia, Km5, Kumharas o Blue Marlin son chiringuitos muy buenos y todavía muy caros. Y es que los precios en Ibiza han bajado y se encuentran cada vez más descuentos para las sesiones menos pobladas, ya que la competencia es feroz. Todavía se siguen pagando fortunas por algunas entradas (Cocoon, Guetta, Swedish House Mafia…) pero, en general, es fácil encontrar ofertas o incluso pases gratuitos, si os “trabajáis” a los relaciones públicas.
Cala Compta, el atardecer, un mojito y un musicón de escándalo
De todas formas, yo soy más de una filosofía sencilla, no me gusta el lujo ni lo superfluo. Aunque un caprichito le viene bien a todo el mundo, a nadie le amarga un dulce, ¿no? Por eso, os he traído esta muestra de mi Ibiza favorito, un vñideo grabado en el mejor de los chiringuitos, el que se encuentra en la espectacular Cala Compta. Downtempo, cosmic, house y chillout con copas baratas (alrededor de ocho euros) y un marco incomparable. Sï, allí no sólo hay macarras que salen en Callejeros, esto también existe. ¡Hasta el año que viene!
Pero, al parecer, con este hombre nunca está todo dicho y las pruebas están a la vista. Claro, ya que el diseñador volvió a colaborar con Adidas para la colección Originals by Originals con una nueva versión de sus ya conocidas zapas JS Wings.
Pues en esta oportunidad, el creativo conservó la forma y los detalles. Claro, la variante se encuentra en el material utilizado. Es que dejó de lado la piel para darle lugar al plástico y hacer de éstas unas zapatillas ¡Transparentes! Y la obvia pregunta es ¿Cómo nos sorprenderá próximamente Jeremy Scott?
El matelassé negro en Chanel es todo un clásico pero me he empachado de él. El modelo en piel de cordero metalizada de la Colección Otoño-Invierno 2010/2011 es el que llevaría con mucho gusto. Es un color futurista que me apasiona llevar.
Me gusta porque puedo combinar los demás complementos con facilidad. El look total black no está pensado para mí: demasiado sombrío. Unos aros en oro blanco, una sortija o brazalete y la cartera de mano larga de Chanel: no se puede pedir más.
Si no te gusta el brillo metalizado, te propongo la cartera de la derecha en la foto. El blanco roto es mate y el punto de luz lo dan las dos C del cierre a presión, ensalzado con pequeños cristales. La llaman piel caviar por el acabado en relieve en minúsculos puntitos. Ambas carteras de mano vienen presentadas en una bolsa de terciopelo negro con el logo impreso en blanco.