Entre lo bucólico y lo romántico se desarrolla esta historia donde todas las chicas guapas y los chicos guapos visten de la colección (of course). Yo también quiero tumbarme en una tumbona, vestida con esas prendas estampadas, soñando con un hombre como ese, con una mirada… En fin, no creo que H&M me prometa que vaya a vivir lo mismo con alguna de sus prendas, pero que más da, me gusta el resultado.
Y sí, si he de ir con la tienda de campaña 24h antes (depende de mi estado de humor, de mi cuenta corriente y de los precios de la colección) voy. Porque sólo se vive una vez, y ya tenemos suficiente con quejarnos cada día. Un día es un día, ¿o no?