Y es que hay tanto para elegir que, por el precio, soy capaz de llegar a casa con 10 pares de bikinis distintos entre sí…
Como no podía ser de otro modo, un estampado que no puede faltar nunca (y este año más todavía) es el de flores. Con un top bandeau y una braguita con volantes, este modelo resultado de lo más cool.
Las rayas marineras también son un estampado de toda la vida, pero eso de presentar una parte de abajo por encima del ombligo… Como que no. Y no es que no me guste visualmente, pero me gusta tener la barriga morena en verano.
Como ya os dije ayer, el ir desconjuntada se lleva y si no que se lo pregunten a la modelo con este conjunto: la parte de arriba en azul eléctrico mezclada con una braguita estampada. ¿Qué os parece el resultado? A mí me encanta.
Aunque en Primark siempre encontramos para todos los gustos, cuerpos y situaciones: con efecto bandeau, este bañador de cuerpo entero le saca todo el glamour posible a la prenda.
Locura por el estampado navajo
Aunque si hay un estampado por el que ha apostado la firma inglesa, ese es el estampado navajo: si eres fan de éste encontrarás tu lugar aquí.
Y es que nos presentan diversas formas y colores para que puedas elegir el que va más contigo.
Yo ya sé con cuál quedarme: los colores vivos de este modelo me han enamorado por completo. ¿Lo encontraré en tiendas? Misión ¿imposible…?
Aunque este le pisa los talones. Por el precio (y si tengo suerte) creo que también me haré con este otro. ¿Qué os parecen?
Y como la ropa de baño no es solamente bikinis y bañadores, Primark nos presenta este vestido para ir divinas a la playa (o a la piscina).
El próximo miércoles ha sido el día elegido para que la casa francesa lo haga oficial y el diseñador belga se estrenará como director creativo de Dior en el mes de julio durante la Semana de la Alta Costura de París. ¿Quién dijo miedo?
Cierto es que en un primer momento, el minimalismo de Raf Simons y el barroquismo que siempre ha caracterizado a Dior no parece que tengan mucho en común, pero ya tengo ganas de ver lo que Raf se saca de la manga.
Aunque siempre podemos recurrir a la fórmula vestido corto. Eso sí, la autora de 1 silla para mi bolso nos muestra esta versión en blanco roto (color prohibido en las bodas, sólo va la novia en ese tono). La forma del vestido me ha encantado, pero deberíamos buscar en Topshop si existe el mismo modelo en otro color.
Hace unas semanas que os presenté un modelo de Zara que se inspiraba en otro de Lanvin. Pues bien, ahora vemos que queda genial con sandalias y un maxiclutch. Sencilla y arreglada por muy poco, ¿qué os parece el resultado final?
¿Qué te parece una maxi falda?
Siempre que hablamos de bodas instantáneamente hablamos de vestidos. ¿Y porqué no apostar por una maxifalda? Es una prenda que se lleva mucho y no te será difícil encontrar la que más vaya contigo. Por ejemplo, Madame de Rosa nos presenta una en color rosa preciosa, aunque eso de mostrar la ropa interior no es muy ético para la iglesia. Con un cuerpo más recatado puedes estar fabulosa.
Tal y como nos presenta la autora de Hanging in my closet: con camisa blanca. Una combinación que me ha recordado mucho a los modelos presentados por Carolina Herrera…
El gusto por los estampados en Kling es evidente y aunque no es su detalle principal, sí está entre sus principales aciertos. Vestidos con coloridos y originales estampados o cuellos que se decoran con estos con la intención de aportar un toque especial al conjunto.
La importancia del contraste
Una de las claves de esta temporada en las combinaciones es resaltar el contraste en las distintas prendas. Contraste que en Kling nos proponen con tonos suaves en forma de colores nude y blanco junto a otros más vistosos. Vestidos con cintura en negro y volantes o plisados en las faldas. O bien rayas y minifaldas.
Todo en uno
Frente a la mezcla de ideas un todo en uno del mismo color. Básicos a tener en el armario y con los que cubrir el fondo de armario si se busca menor riesgo o atención. Mezcla de formas con blusas o con más recuerdos a sus queridos años 50 y 60, inspiración de la firma española.
El pastel de Kling
El pastel y sus frases hechas iban a dominar esta temporada. Las opciones de Kling son variadas, entre las que destacan mezclas de colores de la misma familia en vestidos o bien conjuntos con shorts de talle alto perfectos para un día de semana.
El menos es más
Frente a complicaciones de forma y propuestas mejor el menos es más que en Kling nos deja este vestido blanco con bolsillos rojo pasión tan acertado. También nos valen otras opciones combinando formas geométricas y mezclando colores, o bien un cierto regusto militar con un toque romántico. Incluso dejamos el gusto a los pequeños detalles, como este corazón en la espalda.
Un baño en honor a Kling
El baño de Kling tiene que ser retro, sin duda alguna. Dominan los trajes de baño frente a los habituales bikinis. Bodies ajustados y con drapeados en el pecho combinando distintos colores o bien estampados de diminutos lunares.
Los 16 años de Sami Gayle no le han restado opciones para comenzar su carrera como actriz lo antes posible. Ya a los 13 años estaba actuando en la serie de televisión As the World Turns, después siguió con Blue Bloods y con Royal Pains, aunque el salto a una mayor promoción le ha venido dado por el cine con la película Detachment, en la que comparte reparto con Adrien Brody, Christina Hendricks o Lucy Liu, entre otros nombres. Ya tiene cerrados varios títulos más, entre los que destacan: Medallion, con Nicolas Cages y The Congress con Robin Wright y Paul Giamatti. Aunque ella comenzó en 2007, con 11 años, su carrera en Broadway, subida sobre las tablas del teatro.
A seguir la estela del estilo joven y moderno
O lo que es lo mismo en los últimos años: la estela de actrices como Michelle Williams o Chloë Moretz, si buscamos un nombre cercano de edad (pese a que esta última tiene incluso un año menos). Sea quien sea quien esté detrás de Sami Gayle está acertando en sus elecciones de vestuario.
La estadounidense está ganando poco a poco mayor atención hacia su estilo y comienza a entrar en estas selecciones de bien vestidas que tanto compenetran al mundo del celuloide más promocional. Un buen detalle es vestirla de Miu Miu, acierto seguro.
Es cierto que en estos casos siempre hablamos de jugar a ser mayor, pero respecto a Sami Gayle no hay tanto exceso por ampliarla la edad de forma urgente. Suele lucir estilos adecuados al evento concreto, combinaciones juveniles arregladas e ideas a la última moda y con buenas firmas.
Gusto por los estampados de esta temporada: los irregulares y complejos, esos que molan, que lo mismo parecen salir de un cuadro de Klimt que de alguna mezcla entre Renoir, Chagall y Gauguin.
También sabe cómo abonarse a la tendencia pastel en los looks. Gusto por un estilo casual sin buscar tanto resaltar de forma evidente.
Combinaciones básicas entre blazer y pantalones con los habituales zapatos de salón y un top de nuevo estampado.
O vestidos cortos con los que va bien mona. Sobra decir que el corte de pelo le favorece y le da un toque especial a un rostro agradable y con el que a veces saca un lado pícaro.
Después también ha tenido otras opciones menos acertadas con las bufandas maxi de hace un tiempo cual anacondas a su cuello.
Por el momento que Sami Gayle siga así y a disfrutar de buenos estilismos para una joven con todo por delante, sin prisa alguna y sin convertirse en una falsa mayor.
El estilo casual nunca fue más llamativo. Si antes se teñía de tonos oscuros ahora bebe de batidos de fresas y zumos de limones exprimidos para el deleite del público más adolescente. Recién llegados de la Semana Santa ¿añadimos esta propuesta a los mejores looks low cost para vacaciones? Sin grandes pretensiones la modelo nos muestra las últimas propuestas en un lookbook hecho sin cuidado y sin la mayor intención que mostrarnos, casi con menos vida que sobre plano, lo que podemos adquirir en sus tiendas. Los oxfords planos dominan la escena en este caso teñida de vainilla y lima-limón. Nada es más cómodo para una mujer que las prendas de algodón sin demasiadas apreturas y el sport chic que tanto se estila nos las traen de vuelta. Creíamos que los pantalones lavados a la lejía no volverían más, que eran un error del pasado. Nos equivocamos. Una mezcla de colores que antes sería impensable ¿o será que nos hemos acostumbrado? Una propuesta estupenda para nuestras lectoras mas jóvenes, pero por favor, ¡fuera calcetines! ¿Love or hate lo que sentimos antes el nuevo catálogo de la firma? Y otra prenda que parecía resistirse a instlararse en nuestro armario pero que con las temporadas finalmente se ha hecho un huevo. Los petos son funcionales, prácticos y muy cómodos para el verano. En Trendencias | Las prendas low cost imprescindibles en tu maleta de vacaciones de Semana Santa
Karl Lagerfeld subió en 1994 a la pasarela de Chanel a Claudia Schiffer vestida con un corpiño en el que estaba bordado unos versículos del Corán, aunque él creía que la frase de amor a la Maharani del Taj Majal ya que lo vio en un libro sobre esta joya india. El escándalo fue tal que tanto el diseñador alemán como los directivos de Chanel tuvieron que pedir disculpas públicamente ante el Imán de la Mezquita de París y la modelo tuvo que ser protegida por guardaespaldas ya que recibió amenazas de muerte.
Dos años después, en 1996 Hussein Chalayan presentó una colección llamada “Burka”, un ejercicio tremendamente provocador en el que exploraba la tradición a través de burkas de diferentes tamaños, hasta llegar a convertirse en una máscara, pero sin nada debajo aspectos que la religión musulmana da a estas prendas y que se relacionan con la modestia de la mujer pero que también son interpretados como una forma de sometimiento de la mujer ante el hombre, llegando a desposeerla de identidad al cubrirle el rostro por completo.
Miguel Adrover también se inspiró en el mundo árabe y en la multiculturalidad para presentar “Utopia” en 2001, pero se vio perjudicado por hacerlo unos días antes del atentado del 11 de septiembre lo que provocó que fuese tachado de “simpatizante” del mundo árabe y todos sus inversores lo abandonaron.
También hubo polémicas con las colecciones presentada por Davidelfín en 2002 con la colección “Cour desmiracles” inspirada en el movimiento surrealista y en las modelos salían con el rostro cubierto y una soga alrededor del cuello y en el que muchos vieron referencias a los talibanes y la guerra en Afganistán.
Más recientemente, en 2009, Givenchy también se inspiró en los chadors y en los velos que cubren a la mujer y en distintas tribus árabes para elaborar la colección de Alta Costura de Otoño/Invierno.
Catolicismo
Nada mejor que la salida que cerraba el último desfile de Christian Lacroix para vestir a Dita Von Teese y sacarla como si fuesen la Virgen de la Macarena. Eso es lo que debieron en Harper’s Bazaar. Y es que ese vestido a cualquiera que hay visto una procesión le recuerda más a un Virgen que a un vestido de novia.
La imaginería católica está presente en muchos desfiles y es un clásico en algunos diseñadores como los Dolce y Gabanna, que juegan y retuercen los tópicos de la mujer italiana y todo lo que le rodea, o Jean Paul Gaultier que es capaz de crear toda una colección inspirándose en una iglesia: vidrieras, vírgenes, imágenes de santos,… como hizo en la colección de Alta Costura de Primavera del año 2007, desfile en el que también participó Dita.
Por supuesto los diseñadores españoles no son ajenos a esta inspiración, que está presente en grandes figuras de la historia como Cristobal Balenciaga que se inspiró en los hábitos de monjas y frailes, o Francis Montesinos desde un punto mucho más festivo y folclórico.
Y es que la religión es una inspiración que sigue presente hoy por hoy y no hay más que ver el desfile con el que Moisés Nieto ganó la última edición de El Ego, en el que desarrolló todo el concepto de su colección a partir del vestuario de las monjas y los complementos típicos de la religión: cruces, cadenas, cordones… elementos que se ven hasta la saciedad en cientos de desfiles de cualquier temporada y país.
Judaísmo
Que una religión imponga criterios tremendamente estrictos a la hora de vestir no solo supone un problema a la hora de vestirse los fieles si no que también puede suponer un problema a la hora de fabricar la ropa. Eso es lo que le ocurrió a Zara en 2007 cuando por error puso a la venta en sus tiendas de Israel unos trajes que en su composición mezclaban lino y algodón, algo que el judaísmo ultraortodoxo no permite ya que cualquier mezcla la considera un híbrido contra natura.
Pero su forma de vestir y su estética tan característica: grandes tirabuzones, sombreros, uso principal del negro y blanco, lienzos blancos con franjas de color azul… también sirvió como inspiración a Jean Paul Gaultier, el diseñador más “religioso” en 1994 y que podemos disfrutar gracias a este vídeo y demostró una vez más que nada queda fuera de la moda.
Pero en esta vida siempre hay la excepción que confirma la regla y algunos me gustan (y mucho) pero otros los encuentro horribles. Hagamos un repaso de todo lo que veremos en su web.
Apuesto por ellos
Si bien es cierto que este año no me gusta ir con las dos partes del bikini conjuntadas, a estos modelos se les puede sacar partido combinándolos con otras partes menos extremadas. Por ejemplo, me gusta el estampado tropical y de print-animal de este conjunto.
Pero aunque la forma cambie me resulta too much las dos partes juntas…
Es por eso que me encanta cuando lo veo con un top bandeau negro. ¿Qué os parece el resultado?
Y si te gusta esta idea pero quieres un conjunto más vivo, siempre puedes optar por colores subidos de tono o flúor.
Volviendo al apartado ‘partes iguales‘ hay un modelo que me ha llamado la atención: es clásico pero resultón. Es decir, con estampado blanco y negro y detalles en dorado. Nada nuevo pero me gusta lo que veo.
Y si dejamos la tendencia flúor y la de flores a un lado, ¿cuál nos queda? El print-tropical, ¿quién si no?
Ni regalados…
Hay cosas que no van conmigo. Y estos bikinis son un ejemplo: no va con mi personalidad el ir a la playa con un modelo que parece lencería pura y dura… Ni presentándolo Adriana Lima lo salva un poco.
Y es que el print de leopardo nunca me ha llamado mucho la atención, y menos en colores dispares y llamativos…
Y el apartado lentejuelas lo dejo para prendas de noche, no para bañarme en el Mediterraneo. Aunque para gustos los colores, ¡obvio!
¿Qué os han parecido estos nuevos modelos? ¿Más de lo mismo?
Katie Holmes se decanta por un look muy urbano. Pantalón vaquero blanco con una camiseta de rayas rojas y negras. Remata el look con unas gafas de sol negras y un bolso en tono naranja. Mucha mezcla de colores pero no queda mal del todo.
Lauren Conrad lleva una falda de gasa color melocotón y una camiseta sin mangas con motivos aztecas. Un look informal pero muy lady gracias a la falda ballet y a su bolso Chanel. Atentas a su peinado, una trenza ladeada y desecha, una de las tendencias en cuanto a peinados.
Dita Von Teese tan elegante y retro como siempre. Lleva un conjunto perfecto para la primavera. Traje chaqueta en rojo con complementos también del mismo tono. Sus zapatos son preciosos con media lazada con strass.
Natalie Portman guapísima y muy elegante con un vestido negro y gabardina clásica. Un look ideal para las noches primaverales.
Con estilismo de Panos Yiapanis, la Sozzani y Steven Meisel nos sumergen en un mundo paralelo: el de la fiesta recatada de niños buenos y ricos y en la que los modelos Sojourner Morrell, Thairine Garcia, Chrystal Copland, Aaron Vernon, Lyle Lodwick y Ethan James siguen el protocolo y la que parece sacada de Traumnovelle, novela en la que se basa el filme Eyes Wide Shut de Kubrick y cuyas escenas centrales nos muestran una mascarada de millonetis con mucho vicio.
Por eso es mejor que te entretengas cocinando alguna receta saludable, como estas tartaletas de puerro y queso de cabra que estarán listas en 30 minutos.
Entre sus detractores aquellos que ya claman que se trata de la primera portada, fotografiada por Arthur Elgort, que logra algo en principio impensable, y es que la Turlington salga fatal y ridícula con el bigote daliniano.