
Jim Furyk volvió a ganar. Dos golpes bajo par en la última vuelta y muchísimos nervios para la última vuelta del Transitions Championship. Su primera victoria desde el Canadian Open del año 2007 y su periodo de tiempo más largo sin ganar desde que entró en el PGA Tour hace 16 años. Demasiado tiempo sin ganar para un jugador acostumbrado a estar siempre arriba.
Mostró tantos nervios ayer que parecía su primera victoria y a punto estuvo K.J. Choi de arrebatarle el triunfo, se quedó sólo a un golpe. Furyk hizo lo justo en los nueve segundos de Innisbrook y pareció que iba a pasar lo peor cuando, con dos golpes de ventaja en el hoyo 18, Furyk mandó su bola a los árboles.
Finalmente pudo salvar un bogey en ese hoyo y terminar con un total de 13 golpes bajo el par, 271 en total y su victoria número 14 en su carrera, pasando a ser el número 6 del mundo.
"Tengo el hábito de ponérmelo complicado a mí mismo," dijo Furyk. "Los nervios me atraparon, para ser sincero."
Choi, que comenzó a tres golpes del liderato, estuvo empatado con Furyk siete hoyos. Terminó su vuelta con cuatro bajo par, 67 golpes. Es difícil creer todo lo que Choi se había hundido en el Ranking Mundial (número 75) pero después de su victoria de ayer consiguió colocarse en el puesto 47 del mundo, lo suficiente para darle la oportunidad de jugar el Masters. Al enterarse de esto, Choi alzó los brazos al cielo.
"En realidad es mejor de lo que creía que estaría a estas alturas," dijo Choi. "Definitivamente he sobrepasado mis espectativas. Todo lo que puedo decir es que lo daré todo la semana que viene para mantenerme o mejorar mi posición."
Bubba Watson, que nunca ha ganado en el PGA Tour o en el Nationwide Tour, también le dió un buen quebradero de cabeza a Furyk y estuvo muy cerca presionándole. Jugó sin bogeys hasta el hoyo 15, par 3, donde se quedó corto de green y se dejó un golpe crucial aprochando. Terminó tercero en solitario.
Son 58 las veces que Furyk ha comenzado una vuelta en el PGA Tour sin ganar. Nunca perdió el liderato esta semana pero ayer no estuvo precisamente regular. Pasó de meter putts larguísimos a greenes con tres putts. Posiblemente la asignatura pendiente de Furyk durante los últimos años: los greenes. En cualquier caso, ayer consiguió el bogey en el 18 y ganó.
El único español en el torneo fue Sergio García, que jugó también esta semana y logró pasar el corte. Un 69 en la última vuelta le valió subir 20 puestos y terminar en el puesto 41. Suma y sigue.
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Imagen | The Guardian