La firma francesa Anne Sémonin, nacida hace veinticinco años, es pionera en el concepto de cosmética a medida creando tratamientos que combinan oligoelementos y aceites esenciales, y en diseñar programas de belleza holísticos personalizados, hasta el momento sólo disponibles en los centros de belleza y spas más elitistas del globo terráqueo.
Su filosofía es que si cada piel es única, no debería haber tratamientos genéricos. Cada protocolo de cuidado Sémonin es personal previo análisis de la piel que determinará sus necesidades y carencias consiguiendo así una eficacia óptima. Su concepto se basa en el uso de los ingredientes naturales más eficaces en sus concentraciones máximas autorizadas, incluyendo extractos marinos y vegetales, oligoelementos y aceites esenciales.
Están formulados según los procedimientos tecnológicos más avanzados y expertos médicos especializados en tratamientos antiage; a medio camino entre la cosmética natural y la cosmecéutica, la extensa gama de productos compuesta por 'los básicos', cremas, serums, mascarillas, aceites esenciales puros, lociones, productos para el cuerpo, el cabello...
También existe la posibilidad de personalizar las diversas máscaras y lociones para las necesidades individuales de cuidado de la piel, es lo que constituye su singularidad.
Cada producto, como Glaçon Éclat Express, para un rostro radiante inmediato. Compuesta por unos cubitos de agua con extractos marinos, aceite de onagra y micro-algas rojas que hidratan, aumentan la elasticidad y alisan la superficie de la piel para un maquillaje posterior perfecto.
Las hidratantes son para uso diurno, pero no tienen ninguna protección contra el sol en ellas. En Anne Semonin explican que esto se debe a que añadir un spf comprometería la eficacia de los ingredientes activos.
Y quien dice sopa, dice Coca-Cola, sin ninguna duda la bebida más internacional que ha sido capaz de llegar al rincón más remoto del mundo. Efectivamente, David Guetta es la imagen de la séptima edición de Coke Club por la que ya han pasado otros reyes de la electrónica como Mika y Justice.
Le vemos con las manos en los bolsillos, apoyado sobre una botella roja de aluminio que hará las delicias de los fanáticos de estas ediciones limitadas. La tienes a la venta en Colette por 3,50 euros. Algún detalle hasta brilla en la oscuridad, la botella perfecta para irse de fiesta.
Repasando esos tres vídeos se puede observar que la integridad de la estructura es considerable, el habitáculo apenas se deforma, pero para saber resultados definitivos tendremos que esperar a que EuroNCAP lo pruebe y redacte su informe definitivo sobre el SsangYong Korando. Mañana seguiremos con la valoración y ficha técnica.
Repasando esos tres vídeos se puede observar que la integridad de la estructura es considerable, el habitáculo apenas se deforma, pero para saber resultados definitivos tendremos que esperar a que EuroNCAP lo pruebe y redacte su informe definitivo sobre el SsangYong Korando. Mañana seguiremos con la valoración y ficha técnica.
Así, ya hemos visto aquí algunos modelos lanzados por la marca. Pues para esta nueva temporada, la firma vuelve a apostar por este mítico cuarteto que enamoró a tantas generaciones y, en esta oportunidad, en formato de mochila.
Se trata de las mochilas Rucksacks que estarán disponibles a partir del próximo 17 de febrero en dos estampados: de tartán o negro pero, en ambos casos, con un detalle particular como lo es el dibujo de la manzana verde que caracterizaba a la discográfica de Los Beatles. Además, podrán adquirirse en dos tamaños diferentes.
El humor de Charles Chaplin regresará este año a Broadway de la mano de un nuevo musical inspirado en la vida del maestro del cine mudo, una readaptación de Behind the Limelight (Candilejas), la obra que triunfó hace unos años en la meca del teatro neoyorquino.
Becoming Chaplin, cuyo estreno está previsto para la presente temporada 2012-2013, "revelará al hombre que está detrás de la leyenda del genio que cambió para siempre la experiencia de ir al cine", según se puede leer en la web especializada Broadway World.
El nuevo musical estará dirigido por Warren Carlyle, aclamado responsable de Hugh Jackman: Back on Broadway, con música y letra de Christopher Curtis y guión de Thomas Meehan, ganador de tres premios Tony por Annie, The Producers y Hairspray.
Becoming Chaplin será producido por Bob y Mindy Rich y los filántropos británicos John y Claire Caudwell, que este año han colaborado en la última producción de Jesucristo Superstar en Broadway.
La primera pareja explicó en un comunicado que el nuevo musical será una readaptación de Candilejas, que se estrenó en 2006 en Nueva York y en la que tres actores diferentes encarnaban a Charlot durante distintos momentos de su vida.
"Charles Chaplin ocupa un lugar icónico en la historia del mundo del entretenimiento y en la historia del siglo XX y Becoming Chaplin rescatará su leyenda para el público de 2012", señalaron Bob y Mindy Rich.
El musical trazará la vida de Chaplin desde que su infancia en un orfanato de Londres hasta su meteórico ascenso en la entonces incipiente industria del cine estadounidense, incluido el escándalo provocado por una reportera al revelar uno de sus numerosos líos amorosos.
Candilejas es precisamente el título de la última película que Chaplin rodó en Estados Unidos antes de refugiarse en Europa por las sospechas de sus simpatías comunistas.
El Toyota GT 86 es un coche muy fácil de llevar. Subvira muy poco, a diferencia de tantos “deportivos” de tracción delantera con intrusivos controles de estabilidad. La limitación está en los neumáticos, los Michelin Primacy HP son más para berlinas y compactos que para deportivos. Las gomas aguantan con mucha dignidad, eso sí.
De dimensiones calza unas 215/45 R17, es decir, la misma dimensión que lleva el Prius (Advance y Executive). No echo de menos un perfil más bajo, aunque habrá quien lo quiera, ni más ancho. Como neumáticos “básicos” cumplen de sobra y en circuito toleran un ritmo muy rápido.
Ahora bien, considero que hay mejores elecciones para un coche así, y espero que la marca ofrezca en su catálogo otras posibilidades de un segmento más deportivo (UHP en vez de HP). La suspensión, para carretera es ideal, balanceado entre cómodo y eficaz. En circuito se queda algo corta, al menos, según mis gustos.
Gracias al autoblocante trasero Torsen (nada de electrónica), el GT86 puede ser un coche muy divertido, y desconectar las ayudas es algo que no le recomiendo a nadie sin un nivel muy avanzado de conducción. Fuera de circuito yo no lo desconectaría nunca del todo. A fin de cuentas, el VSC Sport aún puede evitarnos una experiencia desagradable con un guardarraíl.
El Toyota GT86 es un soplo de aire fresco en un segmento saturado de tracción delantera. No es el más rápido, pero sí de los más divertidos. También tiene su punto racional. Con marchas más cortas podría ser muy rápido, sin duda, pero a costa de más consumos y más emisiones es un contexto en el que esas cosas no quedan bien.
Ya lo habéis visto, en segunda rasca los 120, en tercera los 160 y en cuarta coge 200 km/h. Con lo poco que pesa, 1.180 kg, y lo bajo que tiene su centro de gravedad (460 mm), tiene un paso por curva excelente. Está más cerca de un Ferrari 360 Modena (447 mm) que de un Porsche Cayman (482 mm).
Desde luego, un coche como el Golf GTI tiene mejor aceleración, pero me apuesto el pellejo de que no pasa por curva igual. Si ya un Subaru Impreza ya queda muy lejos en centro de gravedad (534 mm), imaginad al Golf. El motor bóxer ha sido una de las mejores ideas que se han tenido en cuenta en el diseño.
Es muy estable y aplomado, transmite confianza, y la confianza se convierte en compadreo. A diferencia de sus antepasados, como el Corolla AE86, la diversión no se contradice con la seguridad. Y por favor, que nadie más lo compare con el Celica, que era de tracción delantera en sus últimas versiones, y dejó de ser de propulsión en 1985.
¿Hay diferencias con el Supra? Muchas. El Supra Turbo de 1986 es un coche más rápido en aceleración (0-100 km/h en 6,5 segundos), pero se nota mucho más pesado, hay casi media tonelada de diferencia. El GT86 es más ratonero y hábil allí donde la velocidad máxima no es tan importante. Este es mucho más preciso y transmite más, aunque no corra tanto.
El motor es redondo. Suena bien, combina inyección directa con indirecta, da 100 CV por litro pero los consumos son muy soportables, y no hay diesel que se acerque a ese nivel de disfrute, las cosas como son. Han sabido hacer un buen coche ochentero pero adaptado a los tiempos que vivimos hoy día.
Es posible que hubiese agradecido una dirección un pelín más dura, mi referencia en ese sentido son los BMW. No obstante, tal y como está, me satisface. Para la mayoría de los giros, el conductor no tendrá que mover de sitio las manos de su posición en el volante, sin perder de vista las levas para el cambio, en el caso del automático.
De su idoneidad para el día a día no puedo decir nada, lógicamente. Lo que sí puedo decir es que me parece muy utilizable. A bajas vueltas el motor de 200 CV se comporta como uno mucho más tranquilo. Para sacarle el jugo, hay que subirlo de vueltas, pero no de forma tan escandalosa como el Honda Civic Type-R (generación anterior, claro), un yonki de las RPM.
He llevado varios competidores de tracción delantera, y tengo que decir que ninguno me ha gustado tanto como este. También he llevado tracción total con esta potencia, y no es tan divertida. El coche va sobre raíles y poco más. Lo ideal para un coche así es la propulsión. No es que me ponga purista ahora, es que es lo que hay.
¿Y qué hay de sus competidores?
No sabemos el precio, pero el objetivo para el mercado alemán (IVA al 19%) es de menos de 30.000 euros. ¿Qué coches parecidos podemos comprar por ese dinero? El primero que se me viene a la cabeza es el Hyundai Genesis Coupé (2.0T Sport), que cuesta 26.940 euros a día de hoy. Corre menos (213 CV) y gasta más.
El BMW Serie 1 Coupé, por ese dinero, solo está al alcance con 143 CV y diesel (118d), pues el 120i se pasa de 30.000 euros. El Mazda MX-5 tiene concepción parecida pero su motor es menos potente, ahora bien, puede ser más divertido aún. Cualquier otra cosa en el mercado español es, o más cara, o de tracción delantera.
Partamos de la base de que un compacto de tracción delantera no va igual, y si es un coupé, lo mismo. Cuanta más potencia tienen delante, más subviradores son. Si buscamos algo similar por el mismo presupuesto, tiene que ser el 118d, MX-5 2.0 o el Genesis Coupé 2.0T. Para empezar, el BMW es diesel y claramente más lento, pero gasta menos.
Si seguimos descartando, queda el surcoreano. Es mucho más pesado, con lo que no saca ventaja a la potencia extra, y es más lento que el GT86. Tiene un motor convencional en línea, peor centro de gravedad, peor paso por curva. Descartado. Pues entre este y el MX-5 quedaría la cosa.
Ahora mismo, no hay nada en el mercado totalmente igual al GT86 y por el mismo presupuesto. Está el Subaru BRZ, pero es el mismo coche con los mismos escudos, así que lo tomo como sinónimo. El duo japonés no tiene apenas competencia, son realmente diferentes en el mercado, y seguro que eso será apreciado, pese a la crisis.