Ante la recogida de ganancias, el Ibex ha vuelto a dejar para mañana lo que podría haber hecho hoy. El asalto a los 11.000 ha quedado aplazado para mejor ocasión en una jornada que se ha saldado con un recorte del 0,22%. El selectivo, sin embargo, ha conseguido salvar los 10.900 puntos.