Y seguimos con el ciclo del western, en el que hacemos un gran salto en el tiempo volviendo a los primeros años del sonoro para rescatar el primer western importante de dicho período. ‘Cimarrón’ (‘Cimarron’, Wesley Ruggles, 1931) fue el primer film del oeste en alzarse con el Oscar a la mejor película, hazaña que no se repetiría hasta 59 años después con la laureada ‘Bailando con lobos’ (‘Dances With Wolves’, Kevin Costner, 1990). En aquellos años el género era considerado en su mayor parte un género menor y barato, con el que hacer infinidad de films luego estrenados en sesiones dobles. ‘Cimarrón’ tuvo un gran presupuesto para la época, con infinidad de extras, grandes decorados y está planteada como un drama familiar que abarca desde finales del siglo XIX hasta 1929, el año de la gran Depresión.
La ironía del asunto es que precisamente por culpa de aquella crisis el film no fue un éxito en taquilla, aunque la crítica la trató bastante bien y también fue recompensada con tres Oscars. La segunda película de Ruggles --director hoy olvidado, cuyo film más conocido es este y ‘Arizona’ (id, 1940)-- nace del interés de adaptar la conocida novela homónima de Edna Feber más que de querer realizar un western propiamente dicho. De hecho, estamos ante uno de los westerns más atípicos de cuantos se han realizado, por su mezcla de tonos y por ese recorrido a lo largo de 40 años en la historia de los Estados Unidos. Todo ello a través de la historia de uno de aquellos pioneros que lucharon por el avance de un país y cuya sed de aventura jamás quedaba saciada.
‘Cimarrón’ --expresión americana de animal doméstico que huye al campo-- da inicio con el pistoletazo de salida el 22 de abril de 1889 a la carrera por hacerse con un terreno de los dos millones de acres libres en lo que sería Oklahoma. Un hecho real que sirve para presentarnos a Yancey Cravat (Richard Dix), un hombre sediento de aventuras que en dicha carrera pierde su deseada porción por ayudar a una mujer, Dixie (Estelle Taylor), cuya presencia será de vital importancia bien avanzado el relato. Cravat se instalará en Oklahoma con su mujer Sabra (Irene Dunne), pero transcurridos los años y debido a sus ansias emprendedoras abandonará el hogar en busca de nuevos territorios que conquistar --Cravat admite que no es capaz de estar más de cinco años en el mismo lugar--. El film se centra en las idas y venidas de dicho personaje que solo hace acto de presencia cuando regresa al lado de su mujer.
Es por eso que ‘Cimarrón’ no sólo habla de Yancey, también se centra, sobre todo en su último tercio, en la resignación de una mujer que mantuvo vivo el imperio montado por su marido aun en las largas ausencias de este. La serenidad y la paciencia como contraste a una desmesurada pasión, mientras uno no deja de asombrarse del intimismo alcanzado por Ruggles en algunas secuencias, que describen una relación amorosa consolidada a lo largo de los años a través de la confianza, el respeto y la admiración. Algo idealista, algo ingenuo si se quiere, pero Ruggles lo hace profundamente convincente, filmando con mimo dicha relación. Eso choca con el gran espectáculo que el film ofrece en no pocos momentos, como la ya mencionada carrera --en la que se utilizaron más de 5.000 extras y de resultados muy superiores a cualquier filigrana digital actual--, o el enfrentamiento de Yancey con un pistolero apodado The Kid --una clara alusión a Billy el Niño--, en las que Ruggles realiza impresionante travellings laterales y abriendo el plano, dotando con ello de épica a la historia.
Debido al año de realización ‘Cimarrón’ mantiene ciertos elementos del cine mudo, como por ejemplo explicar en los saltos de un año a otro los cambios mediante rótulos explicativos, interrumpiendo de forma abrupta el ritmo en un film que quiere abarcar demasiadas cosas. Y aunque los trabajos de Richard Dix e Irene Dunne fueron nominados al Oscar, creo que son lo más flojo de la película, ella porque su voz no le hace ningún favor --lo cierto es que ‘Cimarrón’ podría haber sido perfectamente un film mudo ya que la mayor parte de su sonido es prescindible-- y él porque realiza una interpretación demasiado exagerada, lógica por otro lado pues es herencia del por aquel entonces reciente cine silente. Afortunadamente Ruggles logra un film endiabladamente entretenido y el interés nunca decae.
Como todas las grandes historias --‘Cimarrón’ es una de esas películas que pretenden contar la historia más grande jamás contada-- esta no está exenta de cierta tristeza, y me llama poderosamente la atención la ironía que se produce en su triste final. Sabra, que ya es una mujer casi anciana admirada en la alta sociedad por los logros obtenidos, lleva años sin saber de Yancey, a quien imagina lejos viviendo de su espíritu emprendedor, pero en realidad trabaja en un pozo petrolífero cerca de donde ella se encuentra. Yancey da su vida por salvar a sus compañeros de una explosión y muere en los brazos de su amada esposa que ha llegado a tiempo para despedirse de él, tras años y años sin verle. Triste y melancólico, tan del gusto de Hollywood.
Como anécdota citar que Wesley Ruggles no sale acreditado como director --al igual que films coetáneos de la época como ‘El caballo de hierro’ (‘The Iron Horse’, 1924) que firmó John Ford--, y en 1960 el gran Anthony Mann, firmante de algunos de los mejores westerns que se han hecho, decepcionó con un remake que sin ser malo no está a la altura del predecesor y mucho menos del talento de Mann.
También hay ya protagonistas confirmados. Kellan Lutz (conocido por la saga ‘Crepúsculo’, intervino en el remake de ‘Pesadilla en Elm Street’ y en ‘Immortals’) será el encargado de dar vida a Tarzán mientras que Spencer Locke (participó en la tercera y la cuarta entrega de ‘Resident Evil’) se ha quedado con el papel de Jane Porter. Aunque a más de una le gustaría ver a Lutz corriendo y saltando casi desnudo por la jungla, en realidad la participación de estos dos actores (ejem) se limitará a prestar la voz y realizar movimientos, que serán capturados para animar a los personajes. Así es, ‘Tarzan 3D’ será un largometraje de animación por ordenador.
Reinhard Klooss y Holger Tappe (‘Rebelión en la isla’, ‘Animals United’) serán los encargados de dirigir esta nueva adaptación cinematográfica de las aventuras de Tarzán, al que no veíamos en la gran pantalla desde aquella película (también animada) de Disney estrenada en 1999. Entre los cambios introducidos por el guion de ‘Tarzan 3D’, escrito por Klooss, Yoni Brenner y Jessica Postigo, destaca que el villano será el director general de una compañía energética, Greystoke Energies, que pertenecía a los padres de Tarzán, multimillonarios fallecidos en un accidente de avión. Jane pasa a ser la hija de un guía turístico en África, una intrépida ecologista que ayuda al héroe cuando el malo envía a un grupo de mercenarios a la jungla. Como sea el mismo grupo que lidera Stallone, Tarzán y su novia están jodidos.
PD: Claro que también pueden “actualizar” a Chita y, en aras del espectáculo, convertirla en una temible chimpancé mutante. Entonces sí habría pelea, aunque Tarzán no dormiría tranquilo…
Con un poco de retraso aquí os traigo los resultados de la primera encuesta sobre los psicópatas en el cine. Esta vez se trataba de elegir la mejor película, el mejor psicópata y el mejor subgénero centrado en esta tipología de personaje. En unos días os traeré la segunda y última entrega, para la cual ya tengo pensadas varias preguntas, pero si queréis proponer alguna soy todo oídos. Sin más, os dejo con los resultados.
Mejor película
- Ya desde el principio la lucha se centró en dos cintas, donde la cosa siempre estuvo en unos 50 votos de diferencia, pero al final la gran ganadora ha sido ‘Seven’, ya que la obra que lanzó la carrera de David Fincher ha conseguido un 32% de los votos. Al final amplió algo más su ventaja sobre ‘El silencio de los corderos’, la cual se ha tenido que contentar con una honrosa segunda posición con un 30% de votos. Ya a bastante distancia encontramos a ‘Psicosis’ con un 17% de vuestros sufragios. Por su parte, la cuarta posición ha ido a manos de ‘Pesadilla en Elm Street’, que es la única otra película que ha conseguido superar las 100 votaciones.
- En el lado negativo de la balanza, llama poderosamente la atención que ese peliculones que son ‘El estrangulador de Boston’ y ‘El fotógrafo el pánico’ apenas se haya llevado 2 y 8 votos. De hecho, ha habido dos títulos que mediante las votaciones libres han conseguido más: ‘American Psycho’ y ‘El Resplandor’, dándose la casualidad de que ambas han conseguido 16 votaciones. Ha habido otros 32 votos diferentes compatibilizados, entre los que destacan ‘Ace Ventura, detective de mascotas’, ‘Crepúsculo’ y, mis dos favoritas, ‘Fui a buscar trabajo y me comieron lo de abajo’ y ‘La películas más moderna de hace 17 años… háztelo mirar!’.
Mejor psicópata
- En esta categoría nunca ha habido pie para la más mínima sorpresa: Hannibal Lecter ha arrasado al conseguir un 47% de vuestras elecciones. Hay que bajar 35 puntos porcentuales para encontrar en la segunda posición a John Doe, y el otro que consigue llegar al menos al 10% de vuestras votaciones es Freddy Krueger. Personalmente, reconozco mi alegría suprema porque éste haya superado a Jason Voorhees (que tiene poco más que una cuarta parte de los votos que el asesino de la franquicia ‘Pesadilla en Elm Street’), ya que estos dos personajes son los que motivan mi nick por Internet, pero siempre he preferido al interpretado por Robert Englund.
- Aquí el menos votado ha sido Michael Myers, pero el psicópata de ‘La noche de Halloween’ ha conseguido 50 votos, siendo superado por apenas siete por Chucky, el ‘Muñeco Diabólico’. En esta categoría encontramos 25 elecciones libres distintas, donde llama la atención encontrar a Barney de la serie ‘Barney y sus amigos’ y la vagina de Dawn en ‘Vagina dentata’. El más elegido aquí es Patrick Bateman con 21 votos, seguido de lejos por Jack Torrance y el Joker de ‘El caballero oscuro’ con ocho.
Mejor subgénero
- En este último apartado creo que me equivoqué al no añadir una pequeña explicación sobre cada subgénero, ya que dí por sentado que todos sabríais qué era el giallo y el slasher, pero se ve que no, ya que los votos en blanco han sido más de 200, cifra demasiado alta como para pensar que yo no tuve parte de culpa. Además, la emoción ha brillado por su ausencia, ya que el Psycho Thriller ha arrasado con un 74% de vuestras votaciones, por un 14% para el Slasher y un triste 3% para el Giallo italiano.
- Eso sí, aquí encontramos algo de inventiva entre vuestras elecciones libres, ya que no tenéis problema en elegir la comedia romántica, la Política, el porno coreano, las películas para adolescentes, la fusión de porno y thriller, la Troma o el WTF? como vuestras respuestas. Aún más hilarantes son las elecciones de los Vídeos de bodas, “no se que cojones es giallo o slasher, pero seven marcó hasta las letras de hiphop que escucho asi que voto por el “subgenero” de seven”, Lo huevah, Menudos pedantes o simplemente hay alguien que expresó el poco aprecio que siente hacia el cine de psicópatas con un “Ninguno, este género es una mierda”.
Y eso es todo por ahora. ¿Contentos con los resultados?
La revolución es como la más bella historia de amor. Al principio, ella es una diosa, una causa pura, pero todos los amores tienen un terrible enemigo: El tiempo. Tú la ves tal como es. La revolución no es una diosa sino una mujerzuela; nunca ha sido pura ni virtuosa ni perfecta. Así que huimos y encontramos otro amor, otra causa, pero sólo son asuntos mezquinos. Lujuria pero no amor, pasión pero sin compasión. Y sin un amor, sin una causa, no somos nada. Nos quedamos porque tenemos fe. Nos marchamos porque nos desengañamos. Volvemos porque nos sentimos perdidos. Morimos porque es inevitable.
Ahora que casi todo el mundo está completamente hipnotizado con una película titulada ‘Los vengadores’ (‘The Avengers’, Joss Whedon, 2012) es conveniente rescatar en el ciclo del western un clásico de la talla de ‘Los profesionales’ (‘The Professionals’, Richard Brooks, 1966). Al fin y al cabo el western y el cine de superhéroes no se diferencian tanto, por cuanto sus personajes, que terminan siendo un reflejo de la realidad, se mueven en un universo propio en el que se dan la mano lo real y lo fantasioso. El western cinematográfico es pura fantasía, una fábula que nada tiene que ver con el verdadero oeste, en el que jamás existieron pistoleros rápidos, ni héroes, más bien todo lo contrario. Y si a mi parecer el western es el género cinematográfico por excelencia es precisamente por esa cualidad de buscar la verdad a partir de la fábula. Nunca un mundo imaginario fue tan auténtico como el western.
Diez años después de ‘La última cacería’ (‘The Last Hunt’, 1956), Brooks vuelve al western, y lo hizo esperando tener un rodaje calmado tras la dura experiencia de haber realizado ‘Lord Jim’ (id, 1965) --para el que suscribe una de las peores películas de su director--, que le había dejado muy cansado. Curiosamente con ‘Los profesionales’ repitió experiencia pues el rodaje estuvo lleno de calamidades de todo tipo, altas temperaturas, lluvia, nieve e incluso una inundación. Para colmo, Brooks tuvo que aguantar algo que ya en ‘Lord Jim’ le acarreó problemas, que el actor principal estuviese más tiempo borracho que sobrio. Al parecer las juergas de Lee Marvin con Woody Strode en Las Vegas, cerca del rodaje, fueron antológicas, y durante la filmación Marvin llegó a sacar de quicio al asistente de dirección, que en determinada escena sugirió gritando a Burt Lancaster que cogiese a Marvin por el cinto y lo tirase colina abajo. En cualquier caso, y afortunadamente para nosotros, todos los problemas durante la filmación no tuvieron influencia alguna sobre el resultado final de la película.
‘Los profesionales’ hace gala de cierta síntesis en su argumento, yendo directamente al grano sin contemplaciones ni pérdida de tiempo. Tomando como base la novela ‘A Mule for the Marquesa’ de Frank O´Rourke --de quien ya se había adaptado ‘El vengador sin piedad’ (‘The Bravados’, Henry King, 1958)-- Brooks narra sin pausa ni prisa un western que anticipaba en cierta medida lo realizado por Sam Peckinpah tres años después con ‘Grupo salvaje’ (‘The Wild Bunch’, 1969). El género estaba cambiando a marchas forzadas gracias a las aportaciones que en él estaban realizando gente como Sergio Leone o el citado Peckinpah, y el trabajo de Brooks puede verse como una mezcla de los grandes tiempos clásicos del western y el tono crepuscular que adquirió en los años 60. Brooks deja clara esa síntesis ya en el inicio del film, muy directo y conciso. Durante los títulos de crédito se presenta a los personajes principales, que son reclutados para una misión: rescatar a una mujer, Maria (Claudia Cardinale), esposa de un rico hacendado que ha sido secuestrada por Jesús Raza (Jack Palance), un revolucionario mexicano. Brooks no se anda con rodeos y enseguida da paso a la acción.
Lee Marvin encabeza el grupo formado por Woody Strode, Robert Ryan y Burt Lancaster, que da vida a Bill Dolworth, experto en explosivos, tan práctico como idealista y con quien Jesús mantiene un brillante diálogo del que un extracto encabeza este post, y supone el eje central del film. Cuatro hombres al margen de la ley enfrentados a la decisión de obedecer o hacer lo correcto cuando descubren que el secuestro no es tal, y después de haber pasado todo tipo de riesgos realizando la misión. Brooks mantiene en todo momento cierta tensión de peligro que no se desvanece hasta el plano final, todo un logro en un film que prácticamente es acción continua y sin descanso. Momentos como el de la emboscada en las rocas o el rescate de María son adrenalina pura, servidos por Brooks con un gran sentido del ritmo y el espectáculo, mientras deja un leve espacio para la reflexión. El viejo Oeste se acaba, la era moderna empieza a engullirlo todo, los viejos ideales parecen perderse ante los nuevos tiempos y aún hay hombres que creen que el amor es una buena causa.
Un discurso tan sencillo como la propia película en la que además podemos disfrutar de la belleza de Claudia Cardinale en un papel similar al que luego haría a las órdenes de Sergio Leone en la imprescindible ‘Hasta que llegó su hora’ (‘C’era una volta il West’, 1968), una mujer por la que muchos matarían, y la presencia de Jack Palance, hablando un buen español, como líder revolucionario, más Ralph Bellamy en la piel del hacendado que encarga la misión. Un elenco perfecto, maravillosamente fotografiado, como los espectaculares paisajes desérticos, por Conrad L. Hall, que empezaba a hacerse notar, siendo su trabajo merecidamente nominado al Oscar. ‘Los profesionales’ es uno de los grandes westerns de los 60, a pesar de ciertos errores --los personajes de Robert Ryan y Woody Strode están algo deslucidos, en comparación con Marvin o Lancaster, más agradecidos y con frases inmejorables--, y muy pocos transmiten esa sensación de aventura. La catarsis de cuatro mercenarios a través de lo que mejor saben hacer, demostrando que aunque los tiempos cambien, algunos no.
Título original: ‘The rum diary’. Dirección: Bruce Robinson. País: USA. Año: 2011. Duración: 122 min. Género: Comedia. Interpretación: Johnny Depp (Paul Kemp), Amber Heard (Chenault), Aaron Eckhart (Sanderson), Michael Rispoli (Sala), Giovanni Ribisi (Moberg), Richard Jenkins (Lotterman). Guion: Bruce Robinson; basado en la novela de Hunter S. Thompson. Producción: Christi Dembrowski, Johnny Depp, Graham King, Robert Kravis, Anthony Rhulen y Tim Headington. Música: Christopher Young. Fotografía: Dariusz Wolski. Montaje: Carol Littleton. Diseño de producción: Chris Seagers. Vestuario: Colleen Atwood. Distribuidora: Hispano Foxfilm. Estreno en USA: 28 Octubre 2011. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.
Sinopsis: Cansado del ruido y la locura de Nueva York, así como de los opresivos convencionalismos de unos Estados Unidos en las postrimerías de la era Eisenhower, Paul Kemp (Johnny Depp) viaja a la isla de Puerto Rico para trabajar en un periódico local, The San Juan Star, dirigido por el apesadumbrado editor Lotterman. Perfectamente adaptado a la rutina de la isla, que básicamente consiste en sumergirse en ron, Paul se siente inmediatamente fascinado por Chenault (Amber Heard), una mujer de Connecticut, de salvaje belleza, y novia de Sanderson (Aaron Eckhart). Sanderson, un hombre de negocios implicado en sospechosos asuntos inmobiliarios, es uno más del creciente número de empresarios norteamericanos decididos a convertir Puerto Rico en un paraíso del capitalismo al servicio de los más pudientes. Cuando Sanderson encarga a Kemp que le escriba un artículo a favor de su último proyecto deshonesto, el periodista se encuentra ante la disyuntiva de utilizar sus palabras para beneficiar económicamente a los corruptos empresarios, o bien emplearlas para desenmascarar a esos bastardos.
¿Qué podemos esperar? Algo divertido y amargo con un buen reparto. Pasó sin pena ni gloria por las salas estadounidenses y al parecer no ha entusiasmado a nadie (dejemos a un lado a las chicas que matarían por besar la mano de Depp) pero me gustó lo que vi en el tráiler y con esos actores no me la pienso perder. Es el estreno que me despierta mayor curiosidad.
‘Safe’
Dirección y guion: Boaz Yakin. País: USA. Año: 2012. Duración: 95 min. Género: Acción, Thriller. Interpretación: Jason Statham (Luke Wright), Catherine Chan (Mei), Robert John Burke (capitán Wolf), Chris Sarandon (alcalde Tramello), James Hong (Han Jiao), Reggie Lee (Chang), Anson Mount (Alex Rosen), Sándor Técsy (Emile), Jospeh Sikora (Vassily), Danny Hoch (Julius). Producción: Lawrence Bender y Dana Brunetti. Música: Mark Mothersbaugh. Fotografía: Stefan Czapsky. Montaje: Frédéric Thoraval. Diseño de producción: Joseph C. Nemec III. Vestuario: Ann Roth. Distribuidora: Aurum. Estreno en USA: 27 Abril 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 18 años.
Sinopsis: Jason Statham da vida a un agente cuya misión consiste en rescatar a una niña pequeña que ha sido raptada por una tríada de Nueva York. Ella es la única que conoce el código que puede acabar con la mafia rusa, con los agentes corruptos de la policía de Nueva York y con la propia tríada.
¿Qué podemos esperar? Que entretenga. Y para eso no basta con poner a Statham repartiendo hostias, tiene que estar mínimamente bien filmado y lograr algo de emoción, que uno necesite saber cómo se resuelve todo. La mayoría de las veces no ocurre, se ven estas películas con el mismo interés que si se estuviera mirando el techo. Por lo que he leído, me temo que ‘Safe’ no merece la pena.
Título original: ‘American reunion’. Dirección: Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg. País: USA. Año: 2012. Duración: 113 min. Género: Comedia. Interpretación: Jason Biggs (Jim), Alyson Hannigan (Michelle), Seann William Scott (Steve Stifler), Tara Reid (Vicky), Chris Klein (Oz), Eugene Levy (padre de Jim), Thomas Ian Nicholas (Kevin), Mena Suvari (Heather), Eddie Kaye Thomas (Finch), John Cho, Jennifer Coolidge (madre de Stifler), Shannon Elizabeth (Nadia), Dania Ramirez (Selena), Katrina Bowden (Mia). Guion: Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg; basado en los personajes creados por Adam Herz. Producción: Chris Weitz. Música: Lyle Workman. Fotografía: Daryn Okada. Montaje: Jeff Betancourt. Diseño de producción: William Arnold. Vestuario: Mona May. Distribuidora: Universal Pictures International Spain. Estreno en USA: 6 Abril 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 18 años.
Sinopsis: Todos los personajes de la saga ‘American Pie’ regresan a East Great Falls para participar en una reunión del instituto. Es la ocasión perfecta para que empiecen a contarse mutuamente la verdad de sus desordenadas (y poco brillantes) vidas y acabar siendo más amigos que nunca, porque durante ese esperado fin de semana descubrirán qué y quién ha cambiado, qué y quién no, pero también que el paso del tiempo y la distancia no pueden con los lazos de la amistad.
¿Qué podemos esperar? Lo mismo que ‘American Pie’, ‘American Pie 2’ y ‘American Pie 3: ¡Menuda boda!’. Para fans de los personajes, adolescentes curiosos y treintañeros con una tarde aburrida por delante.
Dirección: Olivier Marchal. País: Francia. Año: 2011. Duración: 104 min. Género: Drama, thriller. Interpretación: Gérard Lanvin (Edmon Vidal, alias Momon), Tchéky Karyo (Serge Suttel), Daniel Duval (Christo), Dimitri Storoge (Edmon Vidal de joven), Patrick Catalifo (comisario Max Brauner), François Levantal (Joan), Francis Renaud (Brandon), Valeria Cavalli (Janou). Guion: Olivier Marchal y Edgar Marie, basado en el libro ‘Por un puñado de cerezas’ de Edmond Vidal. Producción: Cyril Colbeau-Justin y Jean-Baptiste Dupont. Música: Erwann Kermorvant. Fotografía: Denis Rouden. Montaje: Hubert Persat. Distribuidora: Vértigo Films. Estreno en Francia: 30 Noviembre 2011. Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.
Sinopsis: Tras crecer en un miserable campo gitano, Edmon Vidal, alias Momon, conserva un sentimiento de familia, lealtad inquebrantable y orgullo de su origen. Sobre todo, ha mantenido su amistad con Serge Suttel, con el que descubrió la vida en prisión por algo tan ridículo como robar cerezas. Los dos acaban inevitablemente metiéndose en el crimen organizado. El equipo que formaron, la banda de Los Lioneses, llevó a cabo el más célebre robo armado de principios de los años 70. Su auge imparable acabó en 1974 con un arresto espectacular. Cercano a la edad de 60 años, a Momon le gustaría olvidar esa parte de su vida. Ha encontrado la paz junto a su mujer Janou (quien tanto sufrió en el pasado) y a sus hijos y nietos, quienes respetan enormemente a este hombre sencillo de principios universales, de cabeza clara y lleno de bondad. Pero entonces Serge Suttel, que no ha abandonado nada del pasado, entra de nuevo en escena.
¿Qué podemos esperar? Un crudo drama con buenas interpretaciones. Sería lo ideal. El tráiler me ha gustado, puede ser una buena opción si se quiere huir del cine norteamericano (y el español).
‘Adiós a la reina’
Título original: ‘Les adieux à la reine’. Dirección: Benoît Jacquot. Países: Francia y España. Año: 2012. Duración: 100 min. Género: Drama, histórico. Interpretación: Diane Kruger (María Antonieta), Léa Seydoux (Sidonie Laborde), Virginie Ledoyen (Gabrielle de Polignac), Xavier Beauvois (Luis XVI), Noémie Lvovsky (Madame Campan), Michel Robin (Jacob Nicolas Moreau), Julie-Marie Parmentier (Honorine), Lolita Chammah (Louison). Guion: Benoît Jacquot y Gilles Taurand; basado en la novela de Chantal Thomas. Producción ejecutiva: Christophe Valette. Música: Bruno Coulais. Fotografía: Romain Winding. Montaje: Luc Barnier. Diseño de producción: Katia Wyszkop. Vestuario: Christian Gasc y Valérie Ranchoux. Distribuidora: Karma Films. Estreno en Francia: 21 Marzo 2012.
Sinopsis: En la víspera de la Revolución Francesa, las personas que viven en la corte de Versalles continúan con su liderazgo sin preocupaciones, la vida sin inhibiciones, lejos de la creciente inquietud en París. Cuando la noticia del asalto a la Bastilla llega a los oídos de la corte, los nobles emprenden la huida junto con sus sirvientes, abandonando el palacio. Pero Sidonie Laborde, una joven lectora de la corte dedicada en cuerpo y alma a la reina, se niega a creer en los rumores. Cree que bajo la protección de María Antonieta ella no sufrirá ningún daño. No sabe que estos serán los últimos tres días que pasará al lado de su reina.
¿Qué podemos esperar? Por lo que estuve leyendo cuando el film inauguró el festival de Berlín 2012, parece que nos encontramos ante una producción muy cuidada y con buenas interpretaciones (en especial se destacó el trabajo de Seydoux). Solo por ver juntas a las tres guapas protagonistas ya debe merecer la pena ver la película. Además, tranquiliza saber que el enfoque es totalmente diferente al de la tediosa y pretenciosa ‘Maria Antonieta’ de Sofia Coppola.
‘Wilaya’
Dirección y guion: Pedro Pérez Rosado. País: España. Año: 2012. Duración: 97 min. Género: Drama. Interpretación: Nadhira Mohamed (Fatimetu), Memona Mohamed (Hayat), Aziza Brahim (Sdiga), Ainina Sidagmet (Said), Mohamed Moulud (Jatri). Producción: José María Morales. Música: Aziza Brahim. Fotografía: Oscar Duran. Montaje: Iván Aledo. Diseño de producción: Carlos Ramón. Distribuidora: Wanda Visión.
Sinopsis: Es una sencilla historia sobre dos hermanas que se reencuentran en los campamentos saharauis. Nos cuenta cómo es la vida allí a través de Fátima, una española de origen saharaui que se ve obligada a regresar a los campamentos tras la muerte de su madre. Fátima encontrará el “amor” de Said. Pero, por encima de todo, se encontrará con su hermana Hayat, un ejemplo de superación que nos demuestra que, si se quiere, se puede salir adelante incluso en las circunstancias más adversas.
¿Qué podemos esperar? Un relato de supervivencia, humanidad y buenas intenciones, con estupenda fotografía y una extensa ración de tópicos. No puedo decir que me interese demasiado lo que he leído en la sinopsis, la verdad, tiene pinta de vender algo que solo queda bien escrito en un sobre de azúcar. También se presentó en la Berlinale de este año, y la vieron en el festival de Málaga, sin que haya despertado entusiasmo alguno. Imagino que es la oferta adecuada para ese público que necesita ver drama y “realidad” cuando va al cine.
‘El sexo de los ángeles’
Dirección: Xavier Villaverde. Países: España y Brasil. Año: 2011. Duración: 105 min. Género: Drama, romance. Interpretación: Astrid Bergès-Frisbey (Carla), Álvaro Cervantes (Rai), Llorenç González (Bruno), Sonia Méndez (Marta), Julieta Marocco (María), Marc García Coté (Adrián), Ricard Farré (Óscar), Lluïsa Castell (Nuria). Guion: Ana Maroto; basado en un argumento de José Antonio Vitoria y Xavier Villaverde. Producción ejecutiva: Pancho Casal, Bob Costa, Xavier Villaverde y Jordi Mendieta. Música: Eduardo Molinero. Fotografía: Sergi Gallardo. Montaje: Guillermo Represa. Diseño de producción: Oriol Puig. Vestuario: Anna Pons. Distribuidora: Alta Classics.
Sinopsis: Carla y Bruno se quieren y se desean. Ambos comparten vida, ilusiones y amigos. Todo es perfecto hasta que aparece Rai. Provocador y misterioso, Rai es pura seducción. Su llegada romperá las normas que existen entre Carla y Bruno como pareja, cambiando sus vidas para siempre. ¿Pero hasta dónde puede llegar el verdadero amor? ¿Se puede vivir intensamente sin arriesgar lo que ya tienes?
¿Qué podemos esperar? Una de jóvenes guapos que primero están muy alegres y disfrutan del sexo, y luego se ponen serios y discuten, echándolo todo a perder. Para los que quieran deleitarse con los cuerpos de los actores protagonistas y los fieles consumidores de todo lo que se haya hecho en España.
‘El hombre sin pasado’
Título original: ‘Ajeossi’. Dirección y guion: Lee Jeong-beom. País: Corea del Sur. Año: 2010. Duración: 119 min. Género: Acción, thriller. Interpretación: Won Bin (Cha Tae-shik), Kim Sae-ron (Jung So-mi), Kim Hee-won (Man seok), Song Young-chang (Sr. Oh), Kim Tae-hoon (Chi-gon), Thanayong Wongtrakul (Ramrowan), Kim Hyo-seo (Hyo-jeong). Producción: Lee Tae hun. Música: Shim Hyun-jung. Fotografía: Lee Tae-yoon. Montaje: Kim Sang-bum. Diseño de producción: Yang Hong-sam. Vestuario: Jang Ju-hee. Distribuidora: Mediatres Estudio. Estreno en Corea del Sur: 5 Agosto 2010. Calificación por edades: No recomendada para menores de 18 años.
Sinopsis: Tae-shik es un prestamista que vive solo en un edificio donde su única amiga es So-mi, la hija de 10 años de su vecina que trabaja como bailarina exótica. Un día, ésta comete el error de robar un paquete de droga a unos mafiosos y esconderlo en casa de Tae-shik. Al descubrirlo, los mafiosos destrozan su casa y secuestran a la niña y a la madre, obligando a Tae-shik a realizar una peligrosa entrega para ellos. Pero lo que no imaginan es el oscuro y violento pasado de Tae-shik, y el infierno que desatará a su paso con tal de liberar a su joven amiga.
¿Qué podéis esperar? Un thriller al estilo coreano. O sea, un héroe atípico, unos malos despreciables, víctimas que hay que vengar/proteger, montaje nervioso pero dejando ver lo que ocurre, acción constante donde un par de golpes bien ejecutados maquillan una coreografía cada vez más gastada y un final convencional. No es la joya que intentan vender pero sí es mejor que la mayoría de productos de entretenimiento que nos llegan de Estados Unidos. Recomendada para fans de los thrillers de acción. Y para los que quieren presumir de haber visto una película oriental, claro.
Dirección: Manuel H. Martín. País: España. Año: 2012. Duración: 87 min. Género: Animación, documental. Doblaje: Juan Diego, Ana Fernández. Guion: Jorge Laplace. Producción: Olmo Figueredo González-Quevedo. Música: Pablo Cervantes. Montaje: Carlos Herrera. Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.
Sinopsis: Tras el final de la Guerra Civil, Manuel Cortés, antiguo alcalde de la localidad malagueña de Mijas, no tuvo ocasión de escapar de España. Tras un largo y peligroso camino de regreso a casa, consiguió llegar de noche a su hogar sin ser descubierto. Su mujer, Juliana, le advirtió de los numerosos fusilamientos que se estaban llevando a cabo en el pueblo. Ambos decidieron abrir un pequeño hueco en la pared donde Manuel podría esconderse. Manuel Cortés nunca pudo imaginar que aquel pequeño espacio tras la pared se convertiría en su cárcel particular durante 30 años. Esta es la historia de los llamados “topos de la posguerra”, que tuvieron que sacrificar una vida entera para huir de la represión.
¿Qué podemos esperar? Más de lo mismo, pero con escenas animadas para intentar hacerlo más entretenido y original. Plato especial para los espectadores que deseen revivir la oscura época franquista. Aunque llega hoy a los cines, el documental se puede ver desde ayer en Canal +. Sabiendo esto, habrá que ver cuántos espectadores pasan por taquilla. Lamentable cómo funciona a veces este negocio…
Como habéis podido comprobar por mis críticas y publicaciones de tráilers, casi siempre que Jason Statham trae algo nuevo a la cartelera, le presto atención. Y no porque me guste físicamente -no voy a discutir que está cachas, pero no es mi tipo-, sino porque, con Bruce Willis algo fuera del panorama, es el actor del que podemos esperar propuestas de acción en esta época. Sin embargo, las major, las grandes productoras estadounidenses, no confían en él y sus protagonistas se enclaustran entre producciones noreteamericanas independientes o coproducciones europeas de escaso presupuesto y pretensiones aún menores. En lo más bajo de todo esto, sitúo a ‘Safe’ (2012), escrita y dirigida por Boaz Yakin, responsable de ‘Prince of Persia: las arenas del tiempo’ y ‘Titanes hicieron historia’. Y digo que la sitúo yo personalmente, ya que otras crítica han ofrecido una opinión bastante más favorable.
‘Safe’ nos traslada a los bajos fondos de Nueva York, donde Mei, una niña china con una mente prodigiosa para las matemáticas, es perseguida por la triadas chinas, la mafia rusa e incluso la policía de NY, ya que en su memoria guarda un código secreto de alta importancia para todos ellos. El destino hace que se cruce con Luke (Statham), un perdedor que ha tocado fondo en la vida. Juntos trazarán un plan para librarse de sus perseguidores.
Es curioso que el título, además de querer decir en inglés “segura”, para referirse a la protección que Luke le proporciona a la pequeña, incluye un spoiler en su doble sentido que no sé si habrá sido intencionado o casual. Completan el reparto Catherine Chan, James Hong, Reggie Lee, Chris Sarandon, Robert John Burke, Anson Mount, Danny Hoch y Jay Giannone.
Los movimientos y las peleas están rodados y montados de manera muy confusa. En planos demasiado cerrados y de duración demasiado breve, por delante de nuestros ojos aparecen ráfagas de brazos y piernas que salen despedidos y de cuerpos lanzados o golpeados. No es fácil saber quién atiza y quién recibe o cómo se desenvuelven las diferentes acciones. Yakin confunde la épica con la exageración, por lo que la cantidad de personas que intervienen en cada reyerta o que mueren sin mayor necesidad es enorme, como si la desmesura fuese a engrandecer el impacto de las escenas.
Habrá quien piense que una película de acción es entretenida solo por pertenecer a este género y que un buen guion le aportaría, si acaso, profundidad de personajes o una segunda lectura con matices sociológicos, políticos o morales. Por mi parte, creo que un buen guion es imprescindible para que un relato de cualquier tipo sea entretenido, incluyendo los de acción. Por muchas patadas y persecuciones que se incluyan, si el guion no nos cuenta nada, nos aburriremos. Es el caso de ‘Safe’, en la que las secuencias no se concatenan, en la que los protagonistas tardan muchísimo en encontrarse para que así comience la trama y donde, a partir de ahí, apenas existen escenas en las que uno proteja a la otra o en las que suceda nada relevante.
El director habría hecho bien en contar con alguna persona que colaborase con él para la escritura del guion, pues este carece de casi cualquier requisito básico para que se entre en una historia. La motivación del protagonista es inexplicable y el autor, consciente de este defecto, trata de paliarlo introduciendo en varios diálogos la pregunta que nos hacemos desde la butaca. Por mucho que Jason en la piel de Luke explique que la niña le ha salvado la vida cuando se iba a suicidar, sigue haciéndose inverosímil, ya que ni la conoce. Aunque para los malos la justificación parece más clara, tampoco llega a entenderse por completo lo que los mueve. Por otra parte, la semblanza de estos personajes negativos es caricaturesca y maniquea hasta el extremo. Son tan malos, tan corruptos y tienen a tantos secuaces a su servicio que ni graduando la suspensión de la incredulidad hasta el tope podemos asimilarlos. Otras veces he recomendado apagar el cerebro para disfrutar de alguna de acción que se salta los límites de la física a la tolera, pero aquí es difícil, por mucho esfuerzo que se haga para estar a su favor. O quizá depende del humor con el que se levante cada uno cada día, pues, como decía al inicio, hay quien sí ha dado ese salto.
(Spoiler) Como se puede prever, en la resolución, el protagonista entrega el dinero -cantidad también muy inflada, como todo en ‘Safe’- y esto se presenta como una garantía de su seguridad, cuando en realidad eso no los protege de ningún modo. Lo que se ha hecho es tratar de terminar retratando al personaje como uno de esos antihéroes íntegros y nada materialistas que vemos en tantas cintas y que en otras ocasiones resultan admirables. Aquí tiene bastante poco sentido, pues se ha dedicado a cargarse a los que podrían ser agentes inocentes al servicio de unos corruptos sin pensárselo y sin esforzarse lo más mínimo en buscar otra manera de dejarlos fuera de juego. Es decir: por el bien del espectáculo, no escatimo en muertes, pero luego con un acto simbólico hueco pretendo que todo mi dibujo del personaje se dé la vuelta (fin del spoiler).
Conclusión
Por rescatar algo positivo en ‘Safe’ mencionaré el intento en los diálogos de crear sarcasmo o humor negro, que dan como resultado un par de frases simpáticas, pero no desternillantes. La comparación obvia con ‘León el profesional’ -argumentalmente, también con la serie ‘Chuck’- no le hace justicia a la de Luc Besson, pero ni siquiera equiparada a otras de Jason Statham encontramos el mismo nivel de diversión o entretenimiento.
Marc Webb ha recibido una gran oportunidad para dirigir ‘The Amazing Spider-Man’ tras el éxito (menosr en términos monetarios) de ’500 días juntos’ (‘500 days of summer’). Para intentar estar a la altura de las expectativas ha contado con Andrew Garfield para dar vida a Peter Parker y Spider-man y Emma Stone para interpretar a Gwen Stacy, el primer gran amor del hombre araña. Un dúo bastante más prometedor que Tobey Maguire y Kirsten Dunst sobre el papel, pero habrá que ver si eso se plasma en el resultado final de este reboot. También podremos ver a Rhys Ifans (que da vida al gran villano de la función), Martin Sheen, Sally Field, Denis Leary, Chris Zylka, Campbell Scott, Embeth Davidtz y C. Thomas Howell. El estreno en España se producirá el próximo 6 de julio, sólo tres días después que en USA. Ya podía ser ese el caso de la aún más esperada ‘Prometheus’ (aquí podéis echar un vistazo al último tráiler del regreso de Ridley Scott al universo Alien)
PD: Os dejo también el último tráiler del ‘Spider-man’ de Sam Raimi por si queréis ir haciendo unas comparaciones iniciales entre ambas películas en lo que aún queda para el estreno de ‘The Amazing Spider-man’.
Sony tiene mucha confianza depositada en ‘The Amazing Spider-Man’, hasta el punto de que la segunda entrega ya tiene fecha de estreno (el 2 de mayo de 2014) y ha contratado a Roberto Orci y Alex Kurtzman para escribirla. El problema es que los pronósticos sobre el éxito comercial de la primera parte no son muy halagüeños, pero habrá que ver si eso realmente se materializa en una mala taquilla. Con ‘John Carter’ sí que acertaron.