West da vida a Ruby Carter, la principal atracción de un club en San Luís, donde enamorará a un campeón del boxeo. Muy pronto y convencida por el manager del boxeador, se irá a New Orleans donde se convertirá en la estrella de un club dirigido por un hombre sin escrúpulos que también caerá en las redes de Ruby. Una premisa bastante simple con no pocas ramificaciones y una tendencia a resolver conflictos con una facilidad pasmosa. Los años 30 no se caracterizaron precisamente por la extrema duración de las películas, algo que ya es una señal de identidad en el cine de hoy día, sino por la propensión hacia la síntesis que algunos autores supieron manejar como pocos. McCarey, que entendía además mejor que nadie el mundo de la comedia y el drama, pone todo su saber en el film, a pesar de estar condicionado por West, la controladora final del film.
Mientras que la historia que vemos en ‘No es pecado’ se desarrolla a la velocidad del rayo, sobre todo en su delirante tramo final en el que en unos tres minutos todo se atropella de forma increíble, sus aciertos se encuentran en una arriesgada puesta en escena de McCarey --sin duda uno de los realizadores que más arriesgaron en la narrativa cinemtográfica durante los años 30--, que le lleva a colocar la cámara en los sitios más insospechados, y cómo no, en esas agudas frases soltadas por Ruby y que siempre dejan en paños menores a los hombres, todos ellos siempre menos inteligentes que el personaje femenino. Lo que llama poderosamente la atención con el paso del tiempo es el hecho de que varios hombres sean capaces de enamorarse de alguien tan vulgar como Ruby, pero eran otros tiempos, y sin duda la lengua afilada de Mae West tuvo mucho que ver.
Película correcta y entretenida, que ya es mucho más de lo que ofrecen más de la mitad de los films actuales, y que evidentemente está llena de números musicales protagonizados a mayor gloria por su estrella principal. De entre todos ellos destaca el impresionante ‘Troubled Waters’ de la que aquí os dejamos el vídeo. Un instante muy inspirado de un film prescindible pero simpático.