Ahora está muy de moda el techno pop, la electrónica mezclada con el macarreo o con el techno más profundo. Un día, Sideral, abanderado de ese estilo, y compañero de Dj Amable en las cabinas de Barcelona, se hizo famoso en las cabinas de todo el país. Era un dominador de muchos estilos, lo que demostró en varios CDs que andan por el top ten de la mejor electrónica patria: Schizotronic & Techno y sobre todo Darkhouz & Popotronic.
Pero sus trabajos publicados en soporte físico nunca podrán superar al que fue su verdadero trabajo que hizo en las cabinas del Nitsa y del Loft barcelonés. Noches y noches que abrió y cerró una de las pistas de baile más míticas del país para todas las estrellas electrónicas que os podáis figurar. Después, viajó a Irlanda, alcanzó la fama, volvió a España, recorrió todos los clubes y festivales habidos y por haber.
Aquí en Madrid, le hemos podido ver en infinidad de ocasiones en el Low, junto a su compañero Amable. La verdad es que Sideral era sinónimo de fiesta. En una misma sesión, éxitos del rock, techno indiscriminado, ácido o clásicos del house. ¿Porqué no? Y su estilo es imitado por muchos, pero pocos consiguen hacer el trabajo tan perfecto, tener esa psicología de pista, seleccionar tan bien la música. Cuando murió, estaba proyectando un disco íntimo, su cara más pop, en un CD que hace poco sus amigos y familiares han revivido un trabajo que quedó a medio hacer, hace ya más de cuatro años.
Circulan por Internet algunas de sus sesiones. No demasiadas, desgraciadamente, ya que hace tantos años tampoco era costumbre registrarlo todo, como lo es ahora. Sin embargo, hay un set (Sónar 2002) que os recomiendo encarecidamente que busquéis, ya sabéis, aquí y allá. Una lástima que Sideral nos dejara, porque su contribución a la cultura de clubes nacional es muchísimo mayor de la que nunca podrán hacer otras estrellas… o estrellados.
Esta ensalada de cerezas que nos presentan desde Gastromaniac, tiene todo el aspecto de ser muy refrescante, igual que esta ensalada de pasta fría al pesto que Margot tiene a bien enseñarnos a hacer desde Margot cosas de la vida.
Los canónigos me gustan especialmente, por eso cuando he visto esta ensalada de canónigos con jamón al curry y vinagreta suave, en Recetas de rechupete que ha preparado tan magistralmente Alfonso, he pensado que sería perfecta para mi.
Y sin ser exactamente ensalada, también me ha apetecido este gelee de guacamole con langostinos, que Luz ha documentado en video, tal y como es su costumbre en Con Delantal y este pastel salado de gulas y gambas que he visto en Alacenas y fogones y que ha preparado Hilda.
Aunque como se va acercando la noche y parece que esta empezando a lloviznar, al final creo que me voy a decidir por una de estas dos recetas, o la ensalada templada del Recetario de Mari o estas tartaletas de filo rellenas de calabacín de Sandy en Pan de lata.
Y ahora que ya lo tengo medio decidido y que la decisión final la va a tomar el cajón de las verduras de mi nevera, voy a terminar el paseo por la gastronomía de la red de esta semana y me voy a retirar a descansar. Buen provecho y buen descanso.
Hay que reconocerle a Apple la inmejorable capacidad de marketing que ha demostrado. Es un producto del que se habla constantemente y que ya va por su cuarta secuela el iPhone 4. Tiene accesorios y periféricos por doquier, y a este terminal se le atribuyen algunos de los diseños y productos más curiosos, como el último que os presentamos hoy.
Hablamos de un cargador con forma de icono de batería, el mismo que aparece en la pantalla del teléfono cuando lo conectamos a la corriente. En este caso, el denominado icon (sí, ese es su nombre) es un concepto, con lo que aún no se encuentra disponible en el mercado.
Será un cargador autónomo, de esos que almacenan una carga en su interior como si de una pila se tratase, y que al conectarlo con el teléfono permiten cargarlo sin necesidad de tener un enchufe al lado. Es como una batería auxiliar de pequeñas dimensiones y muy útil para este tipo de dispositivos con una autonomía tan corta. Una lástima que no se comercialice, porque además de contar con un diseño muy interesante y diferente de lo más común se trata de un accesorio casi fundamental.