Un avisador de radar informa de la posición de los “sistemas de vigilancia del tráfico”, pero ni interfiere en los mismos, ni permite eludir la vigilancia, pues no puede informar de la posición de radares móviles. No puede determinar si un radar está colocado en un emplazamiento o si está vacío.
Un detector de radar informa de la posición de los “sistemas de vigilancia del tráfico”, no interfiere en los mismos, pero permite eludir la vigilancia de los Agentes de Tráfico, porque detecta sus cinemómetros. También se puede saber si un emplazamiento fijo contiene radar o si está vacío.
Un inhibidor de radar interfiere en el correcto funcionamiento de los sistemas de vigilancia del tráfico, además, permite eludir la vigilancia de los Agentes de Tráfico.
Tal y como está hecha la Ley, los avisadores son 100% legales, los inhibidores son 100% ilegales y los detectores están en un limbo legal: te permiten circular con ellos pero te pueden inmovilizar el coche por llevarlos. Es obvio que la Ley está mal redactada.
Opiniones relevantes
Ramón Ledesma (Subdirector General de Ordenación Normativa): “Lo que está castigado es destrozar la frecuencia del radar para que no se imponga la sanción”.
Jordi Marí (Asesor legal de ARAG en el departamento de Asistencia Jurídica Telefónica): “Según la Ley, los detectores de radares y avisadores de radares están permitidos, pues sólo te avisan de la presencia de un radar pero no interfieren en el su correcto funcionamiento. Únicamente se prohiben los inhibidores de radares o cualquier otro mecanismo que pueda interferir en estos sistemas de vigilancia”.
Pere Navarro (Director General de la DGT): “Es chungo” (acerca de utilizar detectores de radar). “Están en un limbo legal”.
Conclusión de todo esto
El director de la DGT no oculta su intención de retocar el tema de los detectores, pues ha lanzado la advertencia “yo no me los pondría”, y añadió: “Si hay problemas desde luego vamos a cortarlo drásticamente”. Ya ha anunciado que la DGT va a estudiar este tema, la Ley puede cambiar en menos tiempo del que pensamos.
Tal y como está la Ley, poderse se pueden utilizar, al menos de momento, pero su legalidad es muy cuestionable, más bien apuntamos hacia su i-legalidad. Nadie concibiría que le inmovilizasen el coche por utilizar un ambientador, escuchar Manowar, llevar rastas o fumarse un cigarro. Si es legal, es legal.
Tengo el convencimiento de que habrá mucha gente que, creyendo que son tan legales como los ambientadores, se los instalarán. Tocará pagar el coste de la instalación (depende del tipo de detector) más el del aparato. Se evitarán algunas multas, pero otras no (láser, inducción, radar de tramo). El conjunto de los “ingenuos” se sumará al de los que ya usaban detectores ilegalmente antes del 25 de mayo de 2010.
Cuando exista un número suficiente de gente que los usa (no es difícil de saber, basta con investigar cuántas ventas ha habido), se cambia la Ley otra vez y de repente, tendremos a los “ingenuos” en el punto de mira. Ahora los agentes no van a castigar su uso, aunque YA tienen cobertura legal para hacerlo.
Ese criterio puede cambiar en cualquier momento. Por ejemplo, si se sorprende a alguien rápido por vigilancia ocular, se le para y tiene un detector, inmovilización del vehículo como poco. Podría ser el típico que hace una variación de ritmo muy importante en las cercanías de un control.
Las posibilidades para captar “ingenuos” son muy elevadas, es una mezcla de imaginación y mala leche. No recomiendo a nadie utilizar estos aparatos, primero porque su ilegalización total puede ser en poco tiempo, y por otro, relaja al conductor de su responsabilidad mantener una velocidad segura.
¿Qué diferencia hay entre saltarse un semáforo en rojo y un límite de 120 kmh? Se supone que lo primero ocurrirá muchas menos veces que lo segundo, porque no es lo mismo una infracción de carácter puntual que otra que es más fácil que ocurra. La Ley ya distingue esos supuestos.
El detector puede ayudar, puntualmente a algunos conductores a no recibir alguna que otra multa por “ir distraído” (una causa de accidentes importantísima). Pero seríamos imbéciles si no reconociésemos que son verdaderamente útiles a aquellos que van volando bajo habitualmente. Dejémonos de demagogia.
La gran mayoría de los controles de velocidad pueden evitarse de dos formas, y son 100% legales: respetar los límites de velocidad o estando pendientes a nuestro entorno (carteles de control de velocidad, avisos de radar móvil en pórticos, coches sospechosos estacionados en la carretera, etc).
Teniendo en cuenta el historial de medidas que viene tomando la DGT para cerrar filas en torno a los infractores ocasionales o habituales, es realmente ingenuo pensar que la alegalidad temporal de los detectores va a durar mucho tiempo. Lo que tarden en pensarlo y publicarlo en el BOE, no requiere trámite parlamentario.
Pese a lo expuesto, sé que más de uno seguirá con su intención de instalarse un detector de radar. Legalmente, puede hacerlo, también puede ser parado por ello a día de hoy. Si cambian la Ley, se habrá tirado el dinero en comprar el aparato, instalarlo y luego retirarlo.
Y cuando sean ilegales, su precio en el mercado de segunda mano será testimonial. Todo un derroche de dinero, cuando lo más fácil es cumplir con las normas, que no se han puesto únicamente para amargar y recaudar. Podrán ser o no de nuestro gusto, pero las leyes se hacen para el bien colectivo, no en función de los gustos personales.
Lástima que me pille en el otro extremo de la península que si no ya estaba el primero en la puerta del circuito. No os podéis imaginar lo duro que es ser autodidacta y tener una jauría de varios compañeros hambrientos deseando darme hachazos continuamente. De momento, los mantengo detrás pero no sé durante cuánto tiempo.
Las dos bandas rojas son una muestra de esta filosofía, aunque no las veremos plasmadas en los coches de nueva hornada de Dodge, ya que simplemente quedarán para la publicidad online y offline. En los coches simplemente aparecerá la palabra Dodge, como en los clásicos, donde no había logotipo alguno. Si este cambio sirve para levantar un poco la marca, bienvenido sea.
Porsche ya lo ha hecho con el Porsche 918 Spyder Concept y no me extrañaría que otras grandes marcas también pasasen por el aro de la electricidad como único sistema de alimentación de sus superdeportivos. Los rumores apuntan a que Bugatti ya está en ello.
Lo extraño del caso es que estos rumores apuntan a que este Bugatti jamás vería la luz, ya sea en forma de prototipo o bien en forma de coche homologado para calle. Por lo visto, y según cita Auto Express de fuentes internas de la compañía, este prototipo eléctrico se está desarrollando como prototipo interno de pruebas para los ingenieros.
Me resulta realmente raro que una compañía como Bugatti se ponga a experimentar en algo tan costoso como para dejarlo simplemente en un trabajo de I+D. Más sabiendo que incluso se conocen algunos datos (quizá no sean tan reales como parece) como la potencia, alrededor de 800 CV; el par máximo, unos 2.200 Nm; o que contará con dos motores eléctricos. Veremos que nos depara el futuro con Bugatti y este prototipo eléctrico.
La recta por la que circulaba finaliza en una curva a derechas y la autocaravana seguramente le tapaba completamente la visión. Él seguramente, confío en las prestaciones de su deportiva pero no tuvo en cuenta que una moto en frente es igual de ágil y no se esperaba que apareciese de repente.
Yo tampoco me esperaba encontrármelo a él lo que ocurre es que tuve tanta suerte que lógicamente estaba saliendo de la curva y abriendo la trazada hacia mi derecha y el subía pegado a la línea central, por lo que nos cruzamos de casualidad. Una vez llegados al destino, mi compañero Noss que circulaba detrás y yo nos miramos y nos dimos un abrazo. No hacía falta decir nada. Su mirada decía: Morri, de la que te has librado; y yo le decía a él con los ojos: Y tú, que hubieses hecho la montonera.
Y si esto ocurre circulando los dos de forma legal y sin haber cometido imprudencias (se podría decir que la única fue su falta visión de la carretera), es lógico que si encima te la vas jugando para salir bonito delante de la cámara, pase lo que tiene que pasar. Todo quedó en un susto pero por muy poco ya que podía haber sido una desgracia. Está claro, hay gente con mucha suerte…