Queda mucho, mucho por delante, pero esta primera vuelta bajo par, la imagen de de Rafa Cabrera liderando el US Open tras siete hoyos, esa imagen de Rafa Cabrera en la televisión americana con los comentaristas que recordaban su última vuelta de 60 golpes en el Austrian Open del 2009, son momentos que ya hemos disfrutado todos aquellos que seguimos a Rafa y mañana a empezar de nuevo.
Ya lo sabemos todos. El U.S. Open está llamado a ser el torneo más complicado del año y más si la historia transcurre en Pebble Beach. Las vueltas sobre par están aseguradas, las calles parecen no tener fin, puedes perder a tu caddie en medio del rough y, en cierto modo, eso te lleva a jugar un golf mucho más estratégico, siendo los peligros más que evidentes. Aunque por otra parte también lleva a muchos jugadores a una frustración enorme: El momento en el que el campo se hace más protagonista que el propio jugador y en la televisión nos ponen un montón de fallos similares que han ido ocurriendo durante la semana. ¿Qué prefieres ver?
Muchos jugadores, oficiales y espectadores están mirando al cielo y pidiéndole un poco de clemencia o lo que es lo mismo, lluvia. Un campo más blando, greenes más receptivos y en definitiva más birdies. No va a ser el caso y el tiempo que se prevee para este U.S. Open es magnífico, si acaso algo de viento que tendrá el efecto contrario.
Ahora mismo podemos ver un Pebble Beach "marrón" y seguro que a alguno le va a venir fatal esta semana. En un torneo de estas características hay pocos jugadores que consiguen batir al campo y además al resto de competidores. Raras veces a lo largo de la historia se repiten torneos como el de Tiger en el año 2000. ¿Qué prefieres ver en un torneo de golf? ¿Jugadores compitiendo por el mayor número de birdies y destrozando records en el campo? O por el contrario, ¿un campo destrozando el juego de los jugadores y forzándoles a salir con un "Plan B"? Está claro que a lo largo de un año podemos ver de todo pero, ¿cuál situación crees que debería predominar?
En un post como este, prefiero que las imágenes hablen por si solas, pero pena me da, que un talento que ha hecho tanto y tan bueno por el golf en España, no tenga el reconocimiento que debiera tener por todos los españoles.
Muchos del los hoyos que dan al agua está así, calle, acantilado y agua, sin rough para coger tus golpes. Brutal.
Creo que Oliver Wilson ya lo ha dicho todo sobre lo peligroso que va a estar el recorrido para este US Open, pero no deja de resultar curioso que siempre estemos hablando de rough tan alto que la USGA prepara para el US Open y ahora estemos hablando de lo peligroso que puede resultar su ausencia.
Hoy Phil Mickelson cumple 40 años, el US Open se juega en el mismo estado que lo vio nacer, en el mismo campo en el que Phil Mickelson ha ganado dos veces el AT&T Pebble Beach National Proam, y aunque el campo se prepare de manera diferente a este US Open, esas victorias siempre hacen que las sensaciones que vaya a tener el campo sean buenas.
Phil Mickelson ha terminado en segunda posición del US Open 5 veces, de un total de 11 participaciones, por lo que a pesar de no ser un torneo que haya ganado, el US Open, sí que es un torneo que se le da bien, y como comentaba Ernie Els, en todos esos segundos puestos, Phil Mickelson sólo ha dejado escapar un US Open, que no es otro, que el del año 2006 en Winged Foot, donde en el hoyo 18 sólo pudo hacer un doble bogey al 18, aunque no fue el único que dejó escapar la oportunidad de ganar su primer US Open.
Si echamos la vista atrás buscando ganadores de US Open en Pebble Beach que tuvieran un gran juego corto, nos encontramos con los ganadores del año 1982 y 1992, que no son otros que Tom Watson y Tom Kite, después de todo lo anterior y de refrescaros la memoria con el siguiente vídeo del chip embocado por Tom Watson en el hoyo 17, creo que Pablo y Enrique no tendrán ningún inconveniente, en aceptar el cambio de vuestra apuesta en la porra…
Por cierto, merece la pena echar un vistazo a la página de ganadores del US Open que a buen seguro, nos sirve para que aumenten las ganas que todos tenemos ya para que comience este US Open 2010.
Leo en este artículo de ESPN una de esas historias que a todos nos hubiera gustado vivir en primera persona. La historia es la siguiente. Un chiquillo de trece años, Jeffrey Aronson, estaba con su madre en el putting green de Pebble Beach el pasado domingo, cuando el jugador amateur Rosell Hanley, se le acerca y le pregunta si haría de caddie para él en la jornada de prácticas del día siguiente.
No obstante y para evitar cualquier complicación, Rosell Hanley confirmó con la USGA en que no había ningún problema en utilizar a Jeffrey Aronson en su jornada de prácticas del lunes, y como la USGA le dio el visto bueno, el único requisito que Rosell Hanley le puso a su caddie para esa jornada, es que disfrutase de dicho día, tanto o más, de lo que lo iba a disfrutar él jugando su primera vuelta en Pebble Beach.
El resto de días, Rosell Hanley, jugador de la Universidad de Georgia y nombrado jugador del año del conferencia sureste, tendrá como caddie a su hermano, que llegaba a Pebble Beach en la noche del lunes. Pero no os creais que la elección de Rosell Hanley fue espontánea, ya que el ya le había comentado a su madre, que elegiría a un joven para hacerlo tan feliz, como lo hubieran hecho a él, si alguien le hubiera pedido hacer de caddie en una ronda de prácticas del US Open.
Creo que no me equivoco si digo que Jeffrey Aronson se acordará del US Open del 2010 durante toda su vida, al igual que lo haríamos cualquiera de nosotros.
Siempre me ha llamado la atención que cuando Nike patrocina a un jugador, siempre lo hace vistiendo al jugador desde la cabeza a los pies de Nike, sin permitir ninguna otra publicidad en el jugador que no sea la de la propia Nike, un esfuerzo importante por parte de Nike, más aún cuando uno se da cuenta del número tan importante de jugadores a los que Nike tiene en nómina.
Así vestirá Lucas Glover, el campeón de la edición del US Open del 2009:
Así el último ganador del Open Británico, Stewart Cink:
Y podríamos seguir con nombre como David Duval, Justin Leonard, Stephen Ames, Trevor Immelman, Carl Pettersson, Anthony Kim, Simon Dyson, Charl Schwartzel, Francesco Molinari, Paul Casey, James Morrison y Pablo Martín. Tengo que reconocer que me ha sorprendido la cantidad de buenos jugadores a los que patrocina Nike, porque antes de escribir este post, no tenía en mente.
Los colores de guerra para Pablo Martín son los siguientes:
Cada vez que antes de un grande veo que una compañía como Nike publica como van a vestir sus jugadores, se me empieza a hacer más larga la espera para que comience dicho grande.
Pebble Beach ha sido la sede de hasta ahora 5 majors, de los cuales, 4 han sido un U.S. Open. Y no descubro nada nuevo si digo que dos de ellos han sido históricos y forman ya parte de la historia del golf. ¿De cuántos campos en la actualidad se puede decir lo mismo? Pebble Beach tiene algo especial y ya que esta semana podremos ver el quinto U.S. Open de la historia en esta maravilla de campo, he querido rememorar la victoria más dominante que ha habido en 140 años de existencia de los Majors: La victoria de Tiger Woods en el año 2000.
Los jugadores que tuvieron la oportunidad de jugar con él eran conscientes de que era bastante probable que no volvieran a ver una exhibición semejante. Los aficionados que veían los resultados desde el green del 18 no podían creerlo: Una serie de números rojos a la derecha del nombre de Woods mientras que el resto del tablón de resultados eran números negros. Todos por encima del par, Tiger a una distancia de 15 golpes.
Su entrenador por aquel entonces, Butch Harmon, fue al green del 18 a felicitar a Woods. La segunda posición fue compartida entre Ernie Els y Miguel Ángel Jiménez, que al terminar su última vuelta se acerco a un oficial de la USGA con su desparpajo habitual y le soltó: "Perdone, ¿me podría decir cuando empieza el playoff por el otro torneo entre Ernie y yo?"
En lo que se supone que fue el torneo más difícil que hay en golf, Woods hizo 22 hoyos sin cometer un solo bogey en sus 22 primeros hoyos del torneo. Para terminarlo, hizo otros 26 hoyos sin cometer un solo error. Sus quince golpe de diferencia suponen el margen más amplio de victoria que se ha visto nunca en un major y en su día destrozó un record que existía desde 1862.
Thomas Bjorn, que ganó ayer en Portugal después de cuatro años de sequía, comentó: "En aquel momento, pensábamos que habíamos visto un golf que no veríamos en ningún otro jugador." The Associated Press entrevistó a una docena de jugadores que, como Bjorn durante la tercera jornada de aquel U.S. Open, jugaron con Woods o estuvieron cerca de él aquella semana.
La historia de Woods en aquel U.S. Open comenzó el lunes de aquella semana, es decir, un día como hoy. Tiger fue a ver a Butch Hammon a Las Vegas antes de dirigirse a Pebble Beach y jugó en Rio Secco con uno de los últimos pupilos con los que contaba Hammon: Un australiano de 19 años, Adam Scott, y que no consiguió clasificarse para el Open pero que planeaba hacerse profesional a la semana siguiente.
Aquel día con Hammon y Scott en Rio Secco y con un viento con rachas de 40 km/h, Tiger hizo 63 golpes o lo que es lo mismo, el record del campo.
"Hizo cosas que no sabía que se podían hacer en un campo de golf," dijo Scott. "Estoy contento de que ganara el U.S. Open por 15 golpes esa semana. Porque si no lo hacía y jugaba así, no creo que me hubiera hecho profesional. Le dije a Butch, 'Tenemos mucho trabajo por delante.' Lo que vi fue increíble."
Hammon, que no jugó pero acompañó a los jugadores, contaba: "Todo el mundo que trabajaba conmigo bajó al casino y empezó a apostar por él," dijo Hammon. "No conseguimos buenos porcentajes, obviamente."
Woods y Mark O'Meara jugaron la semana anterior al U.S. Open en Isleworth, cerca de sus residencias en Orlando, Florida, además de jugar las tres vueltas de prácticas en Pebble Beach. O'Meara por aquella época era la pareja habitual de Tiger antes de los majors.
"Pegó cada golpe perfecto. Nunca falló un golpe" dijo O'Meara. "Parecía calmado, relajado y en control. Eso era algo que parecía diferente aquella semana."John Cook, también residente en Isleworth y compañero de prácticas habitual, llegó de jugar el Buick Classic y se unió a ellos para las dos vueltas de prácticas finales.
"Estaba en medio de algo especial," dijo Cook. "Podías ver su confianza creciendo y creciendo. Martes y Miércoles fueron muy fluidos en cuanto a preparación y actitud se refieren. Todo estaba sincronizado. Cada tiro tenía la trayectoria perfecta."
Johnny Miller, que trabajaba en la NBC Sports, se acercó el Miércoles y preguntó que tal estaba jugando Tiger, a lo que Cook respondió: "Nadie va a ganarle. Nadie va a ganarle por un buen tiempo. Con la excepción de uno o dos hoyos, fue la vuelta más perfecta que he visto en un major nunca."
A O'Meara le preguntaron: "¿Qué tal estás jugando?" Y respondió, "Estoy jugando bastante bien pero no importa, el torneo se ha terminado ya. Tiger va a ganar. Y no solo va a ganar, va a destrozar el campo."
Steve Williams comenzó a trabajar con Woods en Marzo de 1999 y ambos ganaron su primer major juntos en el PGA Championship de aquel año. Este era su sexto major y la preparación fue muy distinta en un área: el putt.
"Tiger pasó más tiempo de lo común practicando putts de tres metros para abajo. Cuando los greenes son rápidos y ondulados, es difícil hacer un chip y dejarla cerca. El Miércoles por la noche estuvimos puteando con las luces encendidas, en la oscuridad intentando sacar una conclusión, intentando encontrar algo que ayudara."
"Obviamente, lo encontramos. Comenzó a pegar los putts un poco más por encima de la bola para que rodaran. No es algo inusual pero es algo que nunca harías normalmente."
Paul Goydos, que se había clasificado para jugar quedando el año anterior entre los diez primeros, dijo al terminar la vuelta de prácticas el miércoles: "Nunca había visto un despliegue de golf como aquel en mi vida. Va a ganar por diez golpes de diferencia. El torneo se acababa el Jueves. Hubiera apostado todo lo que tenía. Vi una victoria por diez golpes de diferencia y estaba equivocado. Fue por más."
Aunque mi comparación favorita la hizo Cook: "Podría haber pegado un hierro 4 apuntando a tu coche y su bola podría haberse parado encima de él."
Woods jugó las dos primera vueltas del torneo con Jim Furyk y Jesper Parnevik, en unas condiciones con tanta niebla que la primera vuelta fue suspendida con 75 jugadores todavía por terminar. Woods salió por la mañana y terminó los 18 hoyos sin cometer un solo bogey y con 65 golpes. El resultado más bajo de la historia del U.S. Open
"Tenía el control completo de su bola cerrándola, abriéndola, pegándola alta, baja. Daba igual lo que requiriera el golpe, él parecía mandarla directa a la bandera. Sólo le recuerdo a él metiendo putts desde todas partes. Pebble Beach no tiene los greenes más regulares y esos putts parecían ir con la velocidad perfecta. Yo estaba alucinando."
Parnevik hacía algo más: se partía de risa.
"Casi se convirtió en una broma. Recuerdo el viernes en el hoyo 12. Nos llamaron porque estaba oscureciendo. Tiger tenía un putt de unos 12 metros y decidió jugarlo y no dejarlo para la mañana siguiente. Lo embocó y si ves la repetición, nos puedes ver a mi y a Lance (Ten Broeck, su caddie) riendo. Fue increíble."
"Era muy especial estar allí."
Durante la tercera vuelta Woods hizo 71 golpes, el único día que no consiguió terminar bajo par. Tenía el record de golpes de ventaja en un U.S. Open después de 26 hoyos y una vuelta sobre par el tercer día le dió también el récord después de 54 hoyos.
"Si, hizo un triple bogey en el tercer hoyo," dijo Bjorn, que estuvo emparejado con él aquel día. "Pero fue la perfección el resto del recorrido. Era un tipo de golf diferente a todo lo que había visto. Estaba en completo control de lo que hacía. Era, mirando hacia atrás, uno de los momentos más especiales de la historia del golf." Bjorn hizo aquel día 82 golpes.
Els hizo 68 golpes el tercer día y estuvo emparejado con Woods el último dia de torneo, diez golpes por detrás. Su plan era hacer un buen comienzo y ver jugar a Tiger.
Woods estuvo perfecto. Después de una hora de juego, la única pregunta era ver el margen de victoria. "No fue fácil para mí," dijo Els. "El torneo está terminado y básicamente tienes que ver cómo otro jugador te asesina. No eran los mejores sentimientos pero era agradable verlo. Una vez lo veo ahora, estaba feliz de estar allí porque era algo especial."
Woods terminó con un 67, la tercera vuelta bajo par aquella semana. Después del último putt, alzó su brazo derecho y sonrió a las gradas, que no parecían saber qué había pasado para que la diferencia de golpes fuera tan abismal. Aquella semana destrozó o igualó seis records del U.S. Open, pero aquello son sólo números. Podéis ver la clasificación final y todas las vueltas de Tiger, hoyo por hoyo, aquí.
"No creo que hubiéramos visto a nadie hacer eso antes," dijo Bjorn. "Y encuentro muy difícil creer que volveremos a ver a alguien haciéndolo otra vez."
Esta semana vuelve a jugar Tiger. Mismo campo. Mismo torneo.
Ya estamos a muy pocos días de que de comienzo el U.S. Open y como viene siendo costumbre en Fuera de Límites os invitamos a participar en una porra. Este año el torneo llamado a ser más complicado del año vuelve a jugarse en uno de los campos más emblemáticos del mundo: Pebble Beach, en el que hemos tenido oportunidad de ver historia del golf en estado puro. En el vídeo que os adjunto arriba podréis ver a Jack Nicklaus y a Tom Watson luchando por la victoria en el año 82. Por cierto, espero que tengáis en cuenta a Watson porque todavía juega este año.
Favoritos sobre el papel: Phil Mickelson y Lee Westwood. Uno porque demostró estar a la altura en el torneo más importante del año y el segundo porque lleva estando a la altura en cada torneo que pisa desde finales del año pasado, aunque no haya conseguido la victoria hasta ayer mismo en América. Preguntas por responder: ¿Está Tiger en condiciones para ganar? ¿Alguien se atreve a descartarle? Aunque si repasamos el Ranking Mundial de arriba abajo van saliendo otros nombres como: Stricker, Furyk, Poulter, Casey, McIlroy… ¿Alguno opta por una sorpresa en el ganador? Jiménez fue de los pocos que consiguió un resultado decente en el 2000 junto a la exhibición de Tiger. ¡Hagan sus apuestas!
Mis oraciones van para Robert Garrigus y su familia
Doloroso, muy doloroso el final que estamos viviendo en el St.Jude Classic, pero hay que reconocerle que después del drama que hemos vivido, Robert Garrigus ha demostrado su clase al conceder una entrevista, nada más acabar y con una actitud envidiable para lo que ha vivido este hombre en su último hoyo. Sí señor, habrá perdido, pero no por ello deja de ser un caballero, al igual que su compañero de partido Robert Karlsson que intentó calmarlo durante el último hoyo
La semana pasada hablábamos en una entrada sobre quien tiene el honor en el tee de salida jugando modalidad stableford, a propósito de una pregunta de uno de nuestros lectores. Para responder a dicha cuestión, me fui a ver el Reglamento, determinando que:
"En competiciones hándicap contra bogey, contra par y stableford, el competidor con el resultado neto más bajo en un hoyo tiene el honor en el siguiente lugar de salida". Según lo entiendo yo, se cuenta por puntos en cualquier caso, sea hándicap o scratch. Si la competición es hándicap, se decide el honor por el mejor resultado neto; si es scratch, se decide por el mejor resultado "a pelo"
Sin embargo, hoy me ha escrito Juan, que es árbitro territorial gallego, para aportar su punto de vista sobre la cuestión. Viendo su planteamiento y su respuesta, como me ha convencido, me veo obligado a matizar la respuesta inicialmente aportada por mi en la entrada anterior. La respuesta correcta, según el punto de vista de Juan (y que yo comparto), es la siguiente:
En el Libro de Decisiones del año 2006-2007, en el apartado de la Decisión 10-2 a/1 y sobre otras Decisiones relacionadas con esta, decía: Determinación del honor en Stableford handicap, ver 32-1/3. La Decisión 32-1/3 decía:
Pregunta: En una competición Stableford hándicap, si B tiene el honor en un hoyo y A y B obtienen el mismo resultado bruto en ese hoyo pero A recibe un punto de handicap, ¿quién tiene el honor en el siguiente hoyo?Respuesta:A tiene el honor por su mejor resultado neto. (Revisada)
Dado que, por definición, el término Regla incluye las interpretaciones contenidas en las "Decisiones sobre las Reglas de Golf", bastaría esta decisión para dejar clara la duda y sin tener que ir a la Regla 10-2 a y a la 32-1.
Mi respuesta (la de Juan) está basada en:
La Decisión 32-1/3 está suprimida desde el 2008.
La competición stableford es una competición por golpes. Regla 32-1 (PDF).
La Decisión 10-2 a/1 (PDF) determina que en las competiciones por golpes el honor la da el resultado bruto.
Cuando en un mismo grupo juegan 4 jugadores de distinto handicap, obligaría a saber donde tiene punto cada uno y cual es la dificultad de todos los hoyos. Como muy bien dices en tu comentario puedes imaginarte la complicación que esto supondría.
Si además juegan mujeres en nuestro grupo y en un campo donde la dificultad de los hoyos es diferente para hombres y para mujeres, creo que sería una auténtica debacle.
Por tanto, creo que la respuesta debería ser por el resultado bruto.
Hasta aquí la respuesta de Juan, Árbitro Territorial, a la pregunta de quien tiene el honor en un partido de golf bajo la modalidad stableford. Me parece que aquí existe una contradicción entre la Regla 32-1/a y la Decisión 10-2, ya que dan una respuesta en sentido contrario. Si aplicamos el sentido común, parece que lo lógico es que en cada hoyo, como dice Juan y como comentaba yo en mi anterior entrada, tenga el honor quien haya hecho menos golpes en el anterior ¿Qué os parece? ¿Alguien tiene una opinión diferente?
El inglés comentó: "Tienes que estar en la calle para atacar las banderas y no he estado lo suficientemente cerca de la bandera como para embocarla. Ha sido un día de paciencia y lucha y he sido recompensado al final con tres birdies haciendo justo eso." La sorpresa es que el jugador empatado con el número 3 del mundo jugaba el año pasado en el Nationwide Tour. Willis consiguió hacer ayer 5 birdies y terminar su vuelta libre de bogeys.
Un solo golpe por detrás de los líderes se encuentra Charley Hoffman, que terminó pronto y fue el primero en llegar a la casa club. Y una gran noticia para el golf europeo: Robert Karlsson hizo ayer 66 golpes y está con un global de 7 bajo par, a sólo dos golpes del liderato. Hace cosa de un año, Karlsson apenas tenía visión en su ojo izquierdo y estuvo a punto de terminar su carrera. Es bueno ver que el sueco ha sabido sobreponerse no sólo a los problemas físicos sino que, además, también lo ha hecho con la confianza en su juego.
"No podía leer, todo estaba borroso," dijo Karlsson. "Tenía la bola en el rough, miraba abajo y no sabía donde estaba. Sentía que había perdido la bola. Ahí fue cuando me asusté." Comentaba Karlsson. "Es una enfermedad que se ve mucho en atletas, pilotos, doctores… Un amigo de mi doctor lo tenía y jugaba al tenis."
Se trata de la degeneración macular, mediante la cual se acumula fluido alrededor de la retina e impide la visión. Al parecer es común en personas mayores de 50 años y la puede generar el estrés, aunque Ovidio seguro que sabe alguna cosilla más del tema.
Karlsson estuvo la mitad del año pasado sin jugar y ha ido recuperando la forma poco a poco. Es una gran noticia verle de nuevo ahí arriba y, sobretodo, viendo su bola.
Evidentemente queda un mundo para terminar. Exactamente lo mismo que llevamos jugado. Os dejo con el mejor golpe que pudimos ver en la primera jornada. Un gran approach por parte de Dean Wilson.
Os dejo aquí el link a la página del US Open con todos los horarios de salida, de la que también recomiendo que echéis un vistazo a la presentación que hacen del mítico campo de Pebble Beach, porque está tan bien, que el propio Rafa Cabrera me comentaba el otro día que lo había visto unas cuantas veces, porque le servía para ir definiendo la estrategia con la que jugaría.
Ayer mismo publicaba la suerte que había tenido de charlar y ver entrenar a Rafa Cabrera durante un buen rato, pero esta mañana, al ir a tirar unas bolas antes de una reunión que tenía en el golf y de la que ya hablaré en otro post, tuve otra vez el privilegio de estar tirando bolas al lado de Rafa Cabrera.
El invento que veis en el vídeo no lleva mucho tiempo con Rafa Cabrera, es más lo acaba de inventar esta misma semana, y es una simple cinta elástica, atada justo por encima de la rodilla y que la sujetarás al mismo tiempo que realizas el grip normal de tu palo, de ahí la importancia que la cinta elástica sea fina. ¿Qué se busca obtener con este cinta elástica?
La cinta elástica ayuda a coger la sensación de un swing amplio pero corto, ya que tan pronto uno empieza a subir demasiado nota la tensión de la cinta elástica, sabiendo que está comenzando a subir demasiado, por lo que en un par de swings uno es consciente del punto de hasta donde debería de subir, y para esos como yo que tienen tendencia al overswing, es de mucha utilidad, y lo puedo decir, porque el bueno de Rafa Cabrera me prestó su invento para coger dichas sensaciones y os puedo asegurar que estoy pensando donde pillarme una de esas cintas para llevarla siempre en la bolsa.