
Una de las cosas que me sorprendieron la primera vez que llegue a un club de golf de Estados Unidos fue un cartel colgado en la puerta de la Casa-Club, nada más entrar: "Se prohíbe el uso de teléfonos móviles". No había visto nada parecido en España, aunque se supone que una vez en el campo, y más en torneos, su uso está muy restringido.
Desde Golf Digest nos recuerdan en uno de sus artículos las cinco normas básicas de cortesía del golf en torno a la Casa-Club, imprescindibles en un deporte de tradición y que no vienen a ser más que una forma de mantener el respeto por el golf y por los jugadores. El golf no es sólo un juego sino una forma de vida para muchas personas y es bueno recordarlas de vez en cuando aunque últimamente la tendencia a seguir estas normas parece ir cambiando.
1.Lo más importante: Nunca tirar un palo en un momento de rabia.
2.No cambiarse los zapatos en el parking. (Perfectamente válido en un campo público o donde no haya vestuarios, pero imprescindible si los hay).
3.Nada de vaqueros, incluso cuando se trate de los mejores.
4.Quitarse la gorra o el sombrero cuando se entra en la Casa-Club o al sentarse al comer.
5.Prohibido el uso de teléfonos móviles tanto en el campo como en la Casa-Club. Sólo permitidos dentro del coche o en el parking.
Y es aquí donde a mi surgen dudas. Bien es cierto que en España no seguimos al pie de la letra estas normas porque nos han llegado algunas de estas tradiciones a cuenta gotas (quién no se ha cambiado los zapatos alguna vez sentado en el maletero de su coche, pura cuestión de practicidad). Aún así, nos encontramos en un nivel de aficionados al deporte, no de profesionales. ¿Siguen los jugadores del PGA Tour todas estas normas?
En el caso de los jugadores del circuito estoy de acuerdo con todas estas normas pero: ¿es que las nuevas tecnologías están reñidas con el golf? En este caso, creo que el golf debería seguir actualizándose con los tiempos que corren y los teléfonos móviles y las PDAs son parte de los tiempos actuales. Eso si, siempre en silencio, a nadie le gusta escuchar la melodía del móvil de otro.
Hace tiempo solía pensar que el golf era una forma de escapar de la rutina del día a día y desconectar, de hecho, seguramente todos lo pensemos así. Sin embargo no veo inconveniente en comprobar tu correo electrónico o usar twitter, como bien nos tiene acostumbrados Ian Poulter, desde la cancha de prácticas mientras se prueba un nuevo palo o se pega el golpe de tu vida. Por no hablar de alguien de situaciones especiales, como un médico atento al estado de un paciente o un parto inesperado (ya me ha pasado dos veces).
Lo que creo sobre este punto es que las personas jóvenes y muchas otras más mayores tomamos la tecnología como parte de nuestro día a día porque nos facilita nuestra vida sobremanera, a parte de que hemos crecido usándola y creo que si se limita en exceso este tipo de comunicaciones dentro del golf estaremos limitando la entrada a muchos jóvenes, que pueden ver el golf desde la distancia como un deporte (con todo el respeto) para personas mayores. Cortando la gran proyección de la que goza el golf, vamos.
Me interesaría ver qué pensáis vosotros sobre esto porque en mi opinión, mientras no se corte el ritmo normal de juego, las tecnologías no están para nada reñidas con el golf, es más, creo que lo enriquecen en algunos aspectos.
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