Como veis, merece la pena acudir al evento que se está convirtiendo en la referencia electrónica (con permiso de Creamfields) del sur de España. Eso sí, traed mucha agua, que en junio en Sevilla os hará falta.
Como podéis ver en la foto principal, se lanzan dos tamaños: grande y pequeño. Una misma forma, el mismo cierre simple para un sinfín de combinaciones posibles jugando con la solapa y los acabados en piel que ves el la foto inferior.
A la izquierda, opciones para personalizar el tamaño pequeño, con una forma más cuadrada. A la derecha, si tu elección es el tamaño grande, ambos con asa corta para llevar en la mano o en el antebrazo. Como siempre, puedes reservar tu bolso a través de su página web y lo recibes en casa pasadas unas semanas.
Cada venta de este bolso tiene una parte dedicada al programa Petite Enfance de la Cruz Roja francesa que recibirá a través de la Fundación Carla Bruni-Sarkozy.
Otro de los tubos que suelen rondar por los cuartos de baño son los masajes en emulsión para después del afeitado que vienen de regalo en los packs de fragancias masculinas. Si el hombre de la casa no lo utiliza, ¿quién te impide de utilizarlo como hidratante para brazos y piernas?. Es una emulsión hidratante: pues eso, hidrátate la piel. Pero no el rostro, que te veo venir.
El cepillo de dientes no es ningun cosmético pero si ya está usado, no lo tires. Es un cepillo perfecto para limpiar las juntas del alicatado del cuarto de baño y de la cocina. Los dichosos rincones de la grifería nunca brillan tanto como cuando rascas con ese cepillo de dientes que ibas a tirar. Seguro que más de una lo hace así también.
¿Qué hiciste de ese tónico purificante que te fue de pena?. Resulta que llevaba demasiado grado alcohólico y te resecaba la piel. Pero si lo metes en un vaporizador y le añades agua, tus cristales van a estar tan transparentes que los insectos y las golondrinas se van a dar de tortas en él.
Ya ves, todo es cuestión de imaginación y ganas de encontrar un segundo uso a ese cosmético que por desgracia no te sirve. Antes de tirar, reciclar. ¿Qué has llegado a inventar tú?.
Hace ahora un mes, os hablaba sobre los remixes para el clásico The Gift de Way Out West, que acababan de ser publicados por esas fechas. Pero parece que no eran los únicos remixes previstos para el dúo británico compuesto por Jody Wisternoff y Nick Warren, ya que desde el día 19, a través de Beatport, tenéis disponible el compilado de remixes para el We Love Machine, publicado a finales del pasado año.
Si ya el original era todo un discazo que, de por sí, tocaba bastantes palos además del progressive house, esta nueva versión del álbum que nos propone Armada, viene a hacerlo un imprescindible si lo que quieres es bailar, llevando a los 9 temas del original que se han escogido para este disco (tres se quedan sin remezcla, y se añade Spaceman, que no estaba en un principio) a estilos tan diversos como el progressive, el trance, el chill o el techno.
Gente como Jaytech, Ruben De Ronde, Guy J, Michael Cassette o Henry Saiz son los encargados de darle ese giro a los diferentes temas del álbum, siendo realmente destacable el trabajo hecho por el español sobre Surrender, que aleja el tema del progressive original y lo acerca al techno, reforzando sobre todos los vocales y creando así una mezcla perfecta para la pista de un tema tranquilo que ya contaba con un acabado intachable. Si os gustó el original, este giro al mismo no os defraudará en absoluto. Tras el salto os dejo el remix de Saiz.
Más que hablar de sus bolsos o de su ropa hoy quería compartir con nuestros lujosos lectores sus escaparates de la tienda de Milán donde han colocado figuras de papel inspiradas en cuentos que literalmente se asoman para mostrar la ropa a los caminantes. La verdad es que no sé si me gusta más el vestido negro escotadísimo o el conejo con el reloj.
¿Vosotros habéis visto los escaparates de Hermès de esta primavera? ¿Sabéis si en otros lugares también tienen el mismo tipo de decoración?
Cepillos dobles con serum: Muy de moda últimamente, preparan la pestaña aplicándole un producto hidratante o nutritivo antes del rimmel. Sirven para dar volumen y definición, además de para cuidar las pestañas. Ejemplo: Double Extension con Serum de L’oreal
Cepillo grueso: El santo grial para casi todo, aunque lo que más da es volumen. Cuando vemos un cepillo de máscara tupido se nos hace la boca agua, pero recordar que a veces más volumen no va unido a pestañas más largas. Ejemplo: Lash Queen de Helena Rubinstein.
Cepillo muy fino: Es aquel que apenas tiene cerdas en el cepillo. Sirve fundamentalmente para alargar, porque la pequeña hilera de cerdas que mantiene agarran las pestañas desde abajo y las “estiran”. Ejemplo: Define-a-Lash de Maybelline.
Con estos pequeños consejos espero haberos sacado de algunas dudas.
Aquí sí que el orden de los factores altera el resultado. Eso y el tipo de producto que utilicemos. Para un rostro maquillado, necesitamos un producto especial para los ojos y para el resto de la cara. El orden es sin duda: primero los ojos y luego el resto de la cara.
Coges el desmaquillante para los ojos y utilizas un disco de algodón. Necesitas que los párpados y las pestañas estén limpios antes de pasar a otra cosa. El desmaquillado de los ojos completo es imprescindible y necesita de un poco de paciencia. Si por la mañana te levantas con restos de máscara de pestañas bajo los ojos, algo falla. La próxima vez intenta ser más concienzuda.
El resto de la cara viene ahora. Da lo mismo si utilizas un gel limpiador o una leche desmaquillante: lo importante es limpiar la piel perfectamente. Para este segundo gesto utiliza otro algodón: eso nos lo podemos permitir todas. No quieras aprovechar el de los ojos, ese ya está empapado de suciedad. Si utilizas una leche desmaquillante y necesitas un par de discos para arrastrar todo el maquillaje, tampoco viene de tres algodones por sesión.
Sé que muchas de vosotras utilizáis una leche desmaquillante para todo: ojos y rostro. La idea de pasar el producto todo junto y arrastrar el aldogón por cara y ojos al mismo tiempo para ahorrar unos minutos no es muy buena. Acaba mezclándose la máscara de pestañas en las mejillas y espachurrándose todo mucho más.
Para ahorrarte disgustos a esa hora que estás muerta de sueño y lo que quieres es irte a dormir lo antes posible te aconsejo que sigas ese sencillo orden. Parece una tontería pero evitarás que tu desmaquillado nocturno acabe a medias, te vayas a dormir con algun resto de maquillaje y te despiertes con cara de resaca que no tienes (o si, eso ya es cosa tuya).
Si además utilizas un rimmel resistente al agua, lo dicho cobra más importancia todavía porque ahí necesitas dos productos sí o sí. El desmaquillante para ojos especial waterproof y el facial. Vale la pena, no lo dejes para mañana.